BIENVENIDO

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ABBA PADRE

José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.

domingo, 8 de abril de 2018

COMUNICADO DE PRENSA 8 DE ABRIL DE 2018 DIOCESIS DE CHILPANCINGO CHILAPA


COMUNICADO DE PRENSA 
2:00 pm,OFICINAS DE LA CATEDRAL DE CHILPANCINGO.
CODIPAC
8 de abril de 2018.

“Mi paz les dejo, mi paz les doy… que no haya en ustedes angustia ni miedo” (Jn 14,27)

La Iglesia tiene una misión que busca la verdad en todo tiempo y circunstancia a favor de una sociedad a la medida del hombre, de su dignidad y de su vocación; está interesada en considerar los valores con los cuales juzgar y orientar su praxis; su dimensión social está al servicio de la verdad, única garantía de libertad y de la posibilidad de un desarrollo humano integral. 

En relación a las recientes declaraciones y acción pastoral de nuestro Obispo Monseñor Salvador Rangel Mendoza O.F.M., esta Oficina de Prensa, como voz autorizada por la Diócesis, quiere dejar en claro algunos puntos que se han venido publicando en los distintos medios, tanto a nivel local, nacional e internacional.

1) Creemos que la situación de violencia e inseguridad que ha prevalecido en los últimos años en nuestro País, puede transformarse con la contribución de distintas voluntades: asociaciones civiles, ONG’s, personas de buena voluntad, Gobierno y sociedad. Nosotros como Iglesia, podemos también colaborar, principalmente en la prevención de la violencia e inseguridad y el acompañamiento a las víctimas, en el DIALOGO y en la animación de una sociedad civil responsable .

2) Desde su toma de posesión. Mons. Salvador Rangel Mendoza, a nuestra Diócesis en el mes agosto de 2015, nos “convocó a todos a ser artífices de la paz… a poner nuestro granito de arena para construir una sociedad mejor”. Y la construcción de la Paz con misericordia, como eje transversal en nuestro Plan Diocesano de pastoral en la Diócesis de Chilpancingo–Chilapa, ha llevado a nuestro Obispo, a tener un acercamiento con todas aquellas personas que provocan la violencia, para que, por medio de la fe, se les escuche y oriente a fin de Construir la Paz en nuestra Diócesis. No se han buscado otros intereses más que contribuir en la construcción de la paz en los pueblos que integran esta Iglesia Particular.

3) Mons. Salvador Rangel Mendoza O.F.M., NO REALIZA, NI HA REALIZADO NINGUN TIPO DE PACTO, “TRATOS”, NI NEGOCIACIONES, con personaje alguno, ni civil, ni político, a fin de buscar LA PAZ, sino solamente acercamientos por medio del DIALOGO en bien de las personas, COMO PASTOR PROPIO DE ESTA DIOCESIS. Dichos acercamientos han sido de escucha y acompañamiento para dialogar con ellos y buscar “poner una semilla de buena voluntad en la conciencia de estas personas…” para construir la Paz Con Misericordia en la entidad tan lacerada por la violencia que vivimos a diario.

4) Finalmente, hacemos nuestro el reclamo de la sociedad en que vivimos, “TENER UN AMBIENTE DE PÁZ, TRANQUILIDAD Y SEGURIDAD”. Pedimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno, usar todos los mecanismos a su disposición, para que esto sea una realidad en nuestra entidad. Se ha dicho que “la ley no se negocia”, pero nuestros pueblos y comunidades necesitan soluciones prácticas, para restablecer el Estado de Derecho y la convivencia pacífica y civilizada en nuestro Estado.

Que por la intercesión de nuestros mártires guerrerenses San David Uribe Velasco y San Margarito Flores García y de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe, bendiga los esfuerzos de quienes trabajan por Construir la Justicia y la Paz duradera y por aquellos que la imploran desde el dolor, soledad y abandono.

Mi paz les dejo mi paz les doy.

Rubrica
Mons. Salvador Rangel Mendoza
Obispo de la Diócesis de Chilpancingo - Chilapa

Rubrica
Pbro. Benito Cuenca Mayo
Director de la Oficina de Prensa

SALVADOR RANGEL, ¿OBISPO CRIMINAL?

EDITORIAL CCM: SALVADOR RANGEL, ¿OBISPO CRIMINAL?

Editorial CCM

Salvador Rangel, ¿Obispo criminal?


Mons. Rangel tiene un protagonismo muy delicado que pocos aceptarían en este caos social. Mientras algunos acusan desde la comodidad de la oficina y cobijados por el fuero, un pastor hace el trabajo que no corresponde a un ciudadano común.

“Por pura necesidad…” Esas palabras resumen lo que el obispo de Chilpancingo-Chilapa, Mons. Salvador Rangel Mendoza, realizó en la semana santa al reunirse con delincuentes a fin de tomar acuerdos para pacificar y mantener, aunque sea por un período, una frágil tregua para el desarrollo del proceso electoral en el Estado de Guerrero.
Voces a favor y en contra se alzaron por la acción del prelado. Destacan aquéllas que, al interior de la Iglesia, han dado un espaldarazo al obispo; otras, y parece ser la mayoría, reprueban al religioso franciscano por la violación flagrante de la Constitución, la ley de asociaciones religiosas y culto público y de disposiciones penales por interpretaciones jurídicas forzadas y con el ánimo evidente de culpar, sumir en el silencio al prelado quien mete las manos donde la ley es tímido remedo de justicia para un Estado que parece fallido.
Guerrero sólo parece tener paz en el silencio de los sepulcros. Colocándose en los primeros lugares en la comisión de delitos a nivel nacional, sufre el derramamiento de sangre por una altísima incidencia de homicidios dolosos que lo ponen como un territorio bajo conflicto bélico. En 2015, el Wilson Center publicó un informe sobre las múltiples causas del Guerrero violento y cruel cuyo mayor paradigma son los 43 desaparecidos de Iguala. De acuerdo con el reporte aludido, el Estado registra 40 homicidios dolosos por cada cien mil habitantes; delitos como el secuestro y la extorsión son comunes y se presume que más del 95 por ciento no son denunciados por lo que prevalecen altos índices de corrupción e impunidad. En 65 de los 81 municipios opera alguno de los diez grupos delincuenciales ligados al narcotráfico además de células guerrilleras y de autodefensas. 2017 fue un año horrible cuando el Estado vio el asesinato de 20 políticos y tres desapariciones; en lo que va de 2018, cuatro dejaron de existir por acciones violentas. Este clima de incertidumbre empuja a algunos candidatos a renunciar a sus aspiraciones por miedo de perder la vida. Además, encabeza el primer lugar en crímenes cometidos contra agentes de evangelización de la Iglesia.
Mons. Rangel tiene un protagonismo muy delicado que pocos aceptarían en este caos social. Mientras algunos acusan desde la comodidad de la oficina y cobijados por el fuero, un pastor hace el trabajo que no corresponde a un ciudadano común. El peso moral de su ministerio contribuye a poner un grano de arena en el fincamiento de la paz. Se equivocan quienes le imputan complicidad, encubrimiento, amistad, pactos ilegales o asociaciones delictuosas. El obispo no se ha sentado a la mesa para lucrar con el dolor, tener ganancias ilícitas, pactar la destrucción de los demás o procurar deliberadamente el delito. Buscar a los hacedores del dolor no es ningún crimen. ¿Reunirse con ellos lo hace delincuente? Tampoco. Sin embargo, lo único de lo que se le puede señalar es abogar por un bien que parece ser la “mercancía” menos apreciada en estos tiempos violentos: El respeto a la vida de cualquier persona sin importar quien sea, sólo “por pura necesidad”, ante el vacío de autoridad mientras aquellos se desgarran las vestiduras.

EL PARROCO ERASTO JUAREZ JULIAN REALIZA MISA EN LA PLAZA MUNICIPAL DE PETATLAN


EL PÁRROCO ERASTO JUAREZ JULIAN, REALIZA MISA DE RESURRECCIÓN EN LA PLAZA MUNICIPAL.

Publicado en facebook por Vertiente de Guerrero.


PETATLÁN, GRO.- De manera inédita por primera vez se lleva a cabo una misa de resurrección en plena plaza municipal de este lugar, como un abierto llamado profético a la paz, a la conciliación, a la conversión y a la resurrección.

La concelebración encabezadas por el párroco Erasto Juárez Julián el pasado domingo de resurrección tuvo un gran efecto y una emotiva aceptación y emoción de la gente que llegó a participar, donde aun sin haberse hecho invitación pública las personas del pueblo arribaron y participaron de la misa y sobre todo del llamado que el ministro hizo sobre el evangelio, donde todos estamos inmersos y llamados a participar por la paz y el arduo trabajo evangélico en rescate de los valores, la armonía y la misión espiritual y practica de ser los portadores del amor pero también de valentía para llevar el mensaje de amor a todos los rincones donde sea posible.
Destacó la participación del coro musical del grupo de retiros de sanación y al final se ofreció al público la actuación del grupo de Martín Serrano.

jueves, 5 de abril de 2018

Gobernador de Guerrero visita la casa del Buen Pastor

UN OBISPO INCOMODO


5 de abril 2018
UN OBISPO INCOMODO
Jesús Mendoza Zaragoza
Sí, incómoda ha resultado la actividad pastoral de don Salvador Rangel Mendoza, obispo de la diócesis de Chilpancingo - Chilapa, sobre todo la relacionada con la violencia y la inseguridad que han asentado sus reales en amplios territorios correspondientes a su diócesis. Incómoda para diversos actores políticos ubicados en el gobierno estatal y federal, y también en los partidos políticos. Pareciera poco ortodoxa la práctica pastoral de Rangel, tanto en su discurso como en sus iniciativas relacionadas con la violencia en Guerrero.
La pregunta que salta a la vista es ¿por qué les causa escozor a los políticos lo que hace y dice don Salvador? ¿Por qué muestran tanto disgusto, tanto que hasta lo señalan de estar fuera de la ley? Creo que se pueden destacar algunas razones.
En primer lugar, don Salvador ha puesto en evidencia lo que tantísima gente sabe y dice: que el Estado ha fallado, que el sistema político es cómplice de la delincuencia, que la así llamada estrategia de seguridad no ha servido ni para contener la violencia, que la política no funciona bien para este tema, que lo que en realidad se ve es una estrategia de simulación, que la presencia de tantos militares y policías en los territorios controlados por el narcotráfico es inútil. En fin, que no hay Estado de derecho, ese tan invocado por algunos políticos para descalificarlo. Y ha evidenciado que, de facto, en muchos lugares son las bandas criminales las que tienen el control del poder.
En segundo lugar, ha puesto en evidencia que los gobiernos han puesto su atención en los efectos y no en las causas de la violencia, lo que constituye una verdadera simulación. La idea de que nos van a devolver la paz con policías y militares es una falacia, un engaño que ha sido demostrado a lo largo de casi dos decenios de fracasos. La violencia se ha extendido a casi todos los estados del país y, prácticamente, a todas las regiones del estado de Guerrero. La violencia y la inseguridad se han manejado como un problema policiaco que se resuelve con la represión. Lo es, pero no solo es un problema policiaco. Es, además, un problema político, económico y social. Con un diagnóstico tan parcial e insuficiente no se pueden lograr las soluciones que necesitamos. Si detrás de la violencia están la corrupción y la impunidad, la desigualdad y el desempleo, el rezago educativo y cultural, y el abandono del campo, no han sido atendidos estos factores tan decisivos.
En tercer lugar, persisten prejuicios relacionados con la misión pastoral de la Iglesia católica y de sus ministros en cuanto que no les toca ocuparse de asuntos que impactan en la política. Algunos detractores hasta pregonan las palabra de Jesucristo: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. ¿Qué no saben que a Jesús lo mataron por incómodo, mediante un amañado juicio político? Su predicación espiritual tenía un alto impacto político y por eso lo descalificaron y tramaron su muerte. Eso es lo que pasa con la actividad pastoral en general. No existe neutralidad política en la acción pastoral. O favorece o pone en cuestión al poder. Cuando un ministro religioso calla y les da los políticos por su lado, ellos están encantados porque “no hace política”. Esa es su lógica. Lo que quiero decir es que lo que el obispo ha estado haciendo es estrictamente pastoral. Sus iniciativas son las de un pastor preocupado por la suerte de los pueblos que le toca pastorear. Ha decidido acompañar a los pueblos desprotegidos aunque esto le cause incomprensiones y ataques de parte del poder público. Y, debido a su investidura que lo hace más visible, lo que dice y hace tiene efectos políticos.
Los encuentros y los diálogos con los capos de la delincuencia los entiende don Salvador como una medida de emergencia encaminada a evitar más muertes y más sufrimiento. Son medidas de excepción que buscan disminuir el impacto de la violencia. Y ha llegado a tomar estas medidas, precisamente, por la ausencia del Estado en esos lugares. El Estado que debería proteger a la gente no lo está haciendo y por eso, desde una perspectiva pastoral, busca formas de hacer menos difícil la suerte de los pueblos que están bajo el poder del narcotráfico.
Rangel Mendoza honra su talante de fraile franciscano, que emulando a Francisco de Asís, se ha dado a la tarea de buscar al lobo, como aquél que asolaba a los pueblos circunvecinos de Gubbio para que no hiciera más daño a la gente ni a sus ganados. Rubén Darío, en su “Los motivos del lobo” describe el empeño del fraile de Asís por aplacar la ferocidad del lobo de Gubbio. Buscar a los capos, es una forma de apelar a la conciencia de los criminales para que disminuyan el daño que hacen o, incluso, para que abandonen su práctica criminal. Puede calificarse esto de ingenuidad o de candidez, pero es un camino que, con todos sus riesgos, el obispo ha decidido recorrer para construir la paz.

Apelando al Estado de derecho, las autoridades han insistido que no pueden tener interlocución alguna con las bandas criminales. Hay que reconocer que dicho argumento es justo debido a que la ley se los impide. Pero el caso es que en lo público se invoca al Estado de derecho mientras que se han dado múltiples negociaciones ocultas de actores políticos con actores criminales. Mientras que el obispo ventila públicamente sus encuentros pastorales con los capos del narcotráfico, los políticos que negocian -ya sea por colusión o por sometimiento- con narcotraficantes lo mantienen en secreto. ¿Dónde queda, pues, el Estado de derecho?
Hay que pensar en la manera de recuperar a tanta gente que está cooptada por la delincuencia organizada. La justicia es indispensable en este sentido. Pero hay que ir más allá de la justicia. Hay que restaurar a los pueblos que han sido golpeados, hay que recuperar a mucha gente que está contra su voluntad trabajando para las mafias y hay que recuperar a los mismos narcotraficantes. Para eso, hay que abrir espacio a iniciativas enfocadas a la restauración de ese amplio segmento de población que está vinculada a la delincuencia. Creo que esta es la intuición que mueve a don Salvador.

martes, 3 de abril de 2018

OBISPO SALVADOR RANGEL: DEJAR DE REZAR Y DIALOGAR CON EL NARCO



Obispo Salvador Rangel: dejar de rezar y dialogar con el narco

Publicado en PLUMAS LIBRES
Por Ernesto Villanueva - 3 Abr 2018 


Nadie en su sano juicio podría defender lo indefendible: el crimen organizado, los cárteles de la droga. No obstante, al margen de este principio básico, existen otros valores fundamentales: la vida, la integridad física y psicológica de los seres humanos.

El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, ha decidido dejar de rezar y pedir a su dios que la razón de la existencia del Estado (la convivencia pacífica y armónica de las personas en sociedad) tenga asideros en la realidad. No hay duda, debe tener fe, pero ha dado pasos que lo alejan de su zona de confort (¿se imagina alguien al impresentable Onésimo Cepeda, también miembro destacado de la Iglesia Católica, hacer algo por el interés público?) y lo colocan en el centro de un debate que debe estar alimentado de realidades objetivables y de una mirada más allá del simplismo formalista del derecho.

En efecto, el obispo Rangel Mendoza ha entrado en comunicación con una organización del crimen organizado (me imagino que la más importante de su diócesis) para generar viabilidad fáctica al proceso comicial. Un análisis inmediatista sostendría que el obispo Rangel Mendoza entra en una zona gris que podría cruzar la frontera de la legalidad al llevar a cabo las acciones que ha compartido con la opinión pública. Quizá esa reflexión podría tener sentido en Suiza o en los países nórdicos. No en México donde el Estado de Derecho se expresa en pequeñas islas en un mar propio del Estado de naturaleza de Hobbes. Vamos, hasta el propio secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, ha reconocido esta lamentable circunstancia por la que atraviesa el país. En sus labores de distensión, el obispo Rangel Mendoza ha informado que el cartel del crimen organizado acepta provisionalmente dar las garantías mínimas para que candidat@s y autoridades electorales puedan desplegar sus funciones en estos tres meses de cara a las elecciones del 1 de julio.

El cartel pone tres condiciones, a decir del obispo Rangel Mendoza: a) No ofrecer ni dar dinero a los electores; b) Destinar esos recursos a mejoras en las comunidades y c) Que l@s candidat@s cumplan sus promesas de campaña. Es increíble. Esos tres requisitos, que comparto plenamente, deberían ser parte de la experiencia cotidiana. Tan no lo son que se expresan ahora como demandas en un mundo al revés, donde lo obvio es en México razón y motivo de negociación. Resulta que el cartel tiene más sentido común y aprecio por la comunidad que l@s polític@s y sus autoridades electorales que están en el sótano de la credibilidad y el reconocimiento público.

El obispo Rangel Mendoza deja la fuerza de su fe como único recurso y hecha mano de su capacidad de convocatoria. Es de suponer que su preocupación es la seguridad de la gente, en particular de su diócesis. Al mismo tiempo, empero, deja al descubierto la simulación de la narrativa política: a) No hay Estado de Derecho; b) las autoridades no garantizan nada y c) L@s candidat@s y partid@s, con las honrosas excepciones de siempre, tienen compromisos, pero no con los electores. Habrá que apoyar esta iniciativa pragmática del valiente obispo Salvador Rangel Mendoza. Aquí y ahora es una bocanada de aire puro en una comunidad contaminada por la corrupción, la simulación y la impunidad.

ernestovillanueva@hushmail.com

Dr. Marcin Kazmierczak: "Mensaje de la Divina Misericordia a Santa Faust...