José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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miércoles, 4 de febrero de 2015

LA DEVOCION EN ACAPULCO A SAN FELIPE DE JESUS


San Felipe de Jesús que se venera en Dos Arroyos


LA DEVOCION EN ACAPULCO A SAN FELIPE DE JESUS.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         Apenas recientemente, en 2012, celebramos el 150 Aniversario de la Canonización de los Protomártires del Japón, entre los cuales se cuenta al Primer Mexicano Canonizado: San Felipe de Jesús.
         Esa canonización, es importante para nuestra Provincia Eclesiástica de Acapulco, pues San Felipe de Jesús, siendo un joven en busca de fortuna, pasó por nuestra Provincia Eclesiástica, y se embarcó en la mítica Nao de China, mejor llamado Galeón de Manila en 1590; y pasará a su regreso, cuando sus reliquias son trasladadas de vuelta a la Ciudad de México, posterior a la Beatificación en 1627.
Igualmente importa, porque esta Canonización marcó decisivamente el nacimiento de la recién creada Diócesis de Chilapa en ese mismo año de 1862; y también, porque se constituyó en poderoso motivo para impulsar otra gran Causa de Canonización ubicada en el mismo arco de tiempo de lo que se conoce como la “Grande persecución japonesa”, la Causa de Canonización de los 205 Mártires del Japón, encabezados por Alfonso Navarrete OP –dentro de la cual se encuentra nuestro paisano acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel OFM Dizc-.
San Felipe de Jesús ha estado presente en la devoción de la Provincia Eclesiástica de Acapulco, que lo ha celebrado y le ha dedicado Parroquias, y templos, e importantes iniciativas sociales, culturales y juveniles, promovidas primordialmente por la Acción Católica Mexicana.
En ese contexto de la canonización, cuando todo el Estado de Guerrero era una sola diócesis, se decidió erigir en Parroquia poniéndolo como titular al recién creado Santo Felipe de Jesús, la que ya desde 1886 era Vicaría Fija de Nuestra Señora del Carmen en el poblado de Dos Arroyos.
Templo Parroquial San Felipe de Jesús, Dos Arroyos
 Correspondió al Siervo de Dios Monseñor Ramón Ibarra y González, el 17 de Enero de 1902, elevar a Parroquia al Pueblo de Dos Arroyos, “para conservar los frutos obtenidos y prevenir a otros abusos”, haciendo é1 mismo la inauguración solemne de dicha Parroquia y celebró de Pontifical el día 17 de enero de 1902. Después de una misión realizada en la región por un equipo de predicadores apostólicos, para contrarrestar la mala influencia de un falso ministro Carlos Agustín Miller. (Cfr. Directorio Parroquial de la Parroquia de Acapulco realizado por el P. Apreza en 1886).  Fue nombrado el Bachiller SERAFIN MARIA ARMORA, Primer Párroco, quien más tarde pasaría a ser Obispo de Tamaulipas.
De hecho, del 18 de Enero al 6 de Marzo de 1902, Monseñor Ibarra realiza Visita Pastoral a las Parroquias de: Acapulco, Coyuca de Benítez, Atoyac, San Jerónimo, Tecpan, Petatlán y La Unión (Ibid., p. 154-168.). Mientras esto sucede, el Siervo de Dios es preconizado Primer Arzobispo de Puebla, por el Papa León XIII.
San Felipe de Jesús que se venera en Infonavit Alta Progreso
Ya en 1980, se adquiere en donación un predio en los terrenos que formaron parte de la invasión de Potrerillo, atrás del cerro de los Palomares, donde con el tiempo se ha podido construir una Capilla en honor a San Felipe de Jesús.
Para 1988, un amplio grupo de fieles de Acapulco y del D. F., al frente de los cuales Antonio Calzada, organizaron un amplio homenaje a San Felipe de Jesús, que desembocó en la colocación de una escultura en la torre de la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, bendecida por Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.
En 2003 Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco, erige la Parroquia de San Felipe de Jesús en el Infonavit Alta Progreso consagrando un hermoso Templo construido por Monseñor Silvino Moreno Rendón.
¡San Felipe de Jesús, intercede por quien fue tu “puerta hacia el Oriente”: Acapulco!

miércoles, 12 de junio de 2013

IN MEMORIAM: MONSEÑOR SILVINO MORENO RENDON, SERVIDOR DE CRISTO REY EN ACAPULCO.

 

IN MEMORIAM: HA FALLECIDO MONSEÑOR SILVINO MORENO RENDON, SERVIDOR DE CRISTO REY .
Pbro. Juan Carlos Flores Rivas



El Miércoles 13 de Junio de 2012, en la Memoria litúrgica de San Antonio de Padua, alrededor de las 4 p. m. falleció Monseñor Silvino Moreno Rendón, en el Sanatorio del Sagrado Corazón de Jesús, en el Fraccionamiento Mozimba, donde se encontraba atendido por sus achaques de la vejez. En septiembre de 2011 apenas habia cumplido 100 años de fecunda vida.
Velado en su Parroquia por la noche, en la segunda etapa del Infonavit Alta Progreso, donde él pidió ser sepultado y preparó su última morada.


Muy poca atención suelen recibir los personajes al servicio de la Iglesia Católica, y esto ha sucedido el pasado con Monseñor Silvino Moreno Rendón, quien al morir estaba por cumplir 101 años de vida, y  71 años de fructífero ministerio como sacerdote, vividos con la pasión de los militantes de Cristo Rey, o como alguna ves lo calificara así Monseñor Felipe Aguirre Franco: "Héroe de mil batallas". Siendo por esto el sacerdote con mayor edad alcanzada al momento de nuestra Arquidiócesis de Acapulco.

Monseñor Silvino Moreno Rendón nació en Topiltepec, Gro el 13 de Septiembre de 1911,. hijo de José Nicasio Moreno Castro y de María Magdalena Rendón Gutiérrez. Tuvo ocho hermanos. Bautizado el 24 del mismo mes en la Parroquia de San Nicolás de Tolentino, en Zitlala, Gro. con el nombre de JOSE AURELIANO. De niño aprendió el oficio que marcaría su vida: Pastor. A los 12 años se traslada a Chilapa para estudiar la Primaria en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, y pasó al Seminario de la Inmaculada Concepción, en la misma ciudad. Sostenido por su hermano sacerdote Alberto Moreno Rendón, desde la muerte de su padre en 1932.

Recibió el sacramento del Orden el 18 de Octubre de 1942 de manos del Siervo de Dios Monseñor Leopoldo Díaz Escudero, Obispo de Chilapa, en la entrañable Capilla del Dulce Nombre de María. En su Canta Misa, celebrada al día siguiente, predicó el ilustre sacerdote y periodista, apóstol de San Juan Diego Don Lauro López Beltrán, de feliz memoria.

Ejerció su ministerio en: Ometepec, como Vicario Cooperador del Señor Cura Don Andrés Ocampo de 1942 a 1944; en Coahuayutla, fue Párroco de 1944 a 1947; en Atlamajalcingo del Monte, como Párroco de1947 a 1949; en Xochihuehuetlán, como Párroco de 1949 a 1956; en Ajuchitlán del Progreso, fue Párroco de 1956 a 1963; en Coyuca de Catalán, fue Párroco de 1963 a 1980; en Paso de Arena, fue Párroco de 1980 a 1982; en Espinalillo, fue Párroco de 1982 a 1986; en la Colonia Bocamar, en Acapulco, fue Párroco de 1986 a 1993; cuando finalmente fue trasladado el Infonavit Alta Progreso, donde construyó el hermoso Templo Parroquial de San Felipe de Jesús, del cual ahora es Párroco.

El máximo reconocimiento que ha recibido de la Iglesia Santa y Católica, fue el 25 de Octubre de 1998, cuando el Santo Padre Juan Pablo II, a solicitud del Señor Arzobispo de Acapulco Monseñor Rafael Bello Ruiz lo nombra: Prelado de Honor de Su Santidad el Papa.

Incansable constructor, ha iniciado desde hace ya diez años, los trabajos de construcción del Cristo Rey de la Paz, en el Cerro de El Encinal a 640 metros sobre el nivel del mar, en el punto más alto de la cordillera de cerros que rodean la Bahía de Santa Lucía. Ha abierto cinco kilómetros de Carretera desde el poblado de El Carabalí, hasta la punta de El Encinal, contiguo al Parque Nacional de El Veladero. Tres veces al año sube a celebrar la Santa Misa, los últimos dos kilómetros a pie: en Semana Santa, en la Fiesta de Cristo Rey, y en Navidad.

La obra promete ser un punto de interés nacional e internacional. En el último tramo de esta historia, ha sido acompañado muy de cerca por el Pbro. Rogaciano Zárate Brito, quien como Asistente Diocesano de la Adoración Nocturna, ha sabido agregar a un buen número de personas. Muy de cerca, en todas sus correrías acapulqueñas, han estado acompañando a Monseñor Silvino Moreno Rendón el Señor Adrián Román y un eficiente equipo de colaboradores.

Toda una vida de lucha, de perseverancia, de oración y sacrificios, que sin duda, como el mismo Monseñor Silvino Moreno Rendón dice en sus memorias: "han sido como fabricar una corona de espinas, pero siempre confiando en la grande misericordia de Dios que ha estado de mi lado, espero que me siga asistiendo hasta llegar al cielo".

Descansa en paz, servidor bueno y fiel de Cristo Rey, entra a tomar parte del gozo de tu Señor!

¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!

sábado, 9 de junio de 2012

150 AÑOS DE DEVOCION A SAN FELIPE DE JESUS EN ACAPULCO



ACAPULCO, 150 AÑOS DE DEVOCION A SAN FELIPE DE JESUS.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Acapulco le ha mostrado siempre grande veneración a San Felipe de Jesús. Acapulco ha sido siempre la puerta ancha que abre nuevas rutas, y lo fue para San Felipe de Jesús, en su tiempo cuando se embarcó en la mítica “Nao de China”. Inmediatamente a la canonización, hace ya 150 años, la recién creada Diócesis de Chilapa, le dedicó una vicaría Fija, en el pueblo de Dos Arroyos, dado que en ese lugar pasaba el antiguo camino de herradura, siendo esa la último etapa del recorrido, y será al crearse la Diócesis de Acapulco en 1959, cuando se otorga a ese pueblo el grado de Parroquia. En 1997 la Acción Católica hizo una estatua conmemorando los 400 años de su martirio, que fue colocada en una de las torres de la Catedral de Acapulco. Finalmente en el 2003 Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco, erige la Parroquia de San Felipe de Jesús en el Infonavit Alta Progreso consagrando un hermoso Templo construido por Monseñor Silvino Moreno Rendón.
Al ser San Felipe de Jesús el primer santo canonizado, se convierte en uno de los pilares recios de la nacionalidad, junto con Santa María de Guadalupe, como la esencia más cordial y noble del Anáhuac. La gente comenzó a mirar en San Felipe de Jesús a un héroe. Quizá nadie expresa y simboliza el alma y el estilo de México tan perfectamente como San Felipe de Jesús, quien se presenta como un muchacho de hoy, capaz de inspirar y sublimar a quien se acerque a conocerlo. San Felipe de Jesús es modelo para los jóvenes. El también “arrancó” por el mal camino, pero a tiempo se enderezó y luchó bravíamente hasta ser “el más grande de los mexicanos”. Este tenso cambio, este viraje a tiempo y total es lo que la Iglesia propone a la juventud actual. De niño había sido travieso e indómito, de joven ni él mismo se entendía, en inquietudes mayores que el mundo.
San Felipe de Jesús parece un muchacho de hoy, uno de esos que mal llaman ‘rebelde sin causa’, con todos los defectos y también con todas las virtudes de los jóvenes actuales, en pocas palabras: un hijo problema. Era inquieto. Inconstante, hasta fue expulsado del colegio donde estudiaba, no supo perseverar en el monasterio, ni en el trabajo. Su padre temía angustiado, porque era como un torrente sin cauce, que se desbordaba para destruir. Algunos pensaban que nunca serviría para nada, sin prever las posibilidades enormes que se ocultaban en su espléndido corazón. Sólo su madre intuía la ardiente generosidad de su alma intensa y los buenos quilates de las virtudes que ella misma le había inculcado.
San Felipe de Jesús no pierde su actualidad, ya que en todo tiempo necesitamos traer de nuevo al corazón de nuestra Patria el modelo que él proyecta: Que los jóvenes crezcan entre deseos de emular sus empresas, cambiando, como él, sus vidas, desconcertadas ante el vicio y la superficialidad; y los mayores aprendamos también a dirigir el propio rumbo hacia ambiciones externas y el quehacer de México hacia las conquistas del espíritu. Para un mundo radicalmente mejor.
Hoy por hoy, somos testigos de una guerra, abierta y hostil, que se hace contra nuestros jóvenes, contra su limpia esperanza de crecer fuertes y capaces. Principalmente las drogas, que están causando el desmoronamiento de la energía y la vitalidad de un número de jóvenes más numeroso cada vez. Por eso es tan oportuna e inspiradora la personalidad de San Felipe de Jesús, un joven inquieto y vulnerable que supo detenerse a tiempo, que supo dar marcha atrás ante las engañosas invitaciones del mal, que supo vencer la mediocridad que la sociedad de disipación y soledad ofrece, para obtener calidad y altura en su respuesta a la vida.
El próximo viernes 8 de Junio de 2012, celebraremos el 150 Aniversario de la Canonización de San Felipe de Jesús, en la capilla dedicada a él en la Colonia Potrerillo a las 8 p. m. con una Vigilia de Oración dirigida por la renovación Carismática en el Espíritu Santo. ¡Acompáñanos!

jueves, 10 de mayo de 2012

8 DE JUNIO DE 2012: 150 ANIVERSARIO DE LA CANONIZACION DE SAN FELIPE DE JESUS.





8 DE JUNIO DE 2012: 150 ANIVERSARIO DE LA CANONIZACION DE SAN FELIPE DE JESUS.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         El próximo viernes 8 de Junio de 2012, celebraremos el 150 Aniversario de la Canonización de los Protomártires del Japón, entre los cuales se cuenta al Primer Mexicano Canonizado: San Felipe de Jesús.
         Esa canonización, es importante para nuestra Provincia Eclesiástica de Acapulco, pues San Felipe de Jesús, siendo un joven en busca de fortuna, pasó por nuestra Provincia Eclesiástica, y se embarcó en la mítica Nao de China, mejor llamado Galeón de Manila en 1590; y pasará a su regreso, cuando sus reliquias son trasladadas de vuelta a la Ciudad de México, posterior a la Beatificación en 1627.
Igualmente importa, porque esta Canonización marcó decisivamente el nacimiento de la recién creada Diócesis de Chilapa en ese mismo año de 1862; y también, porque se constituyó en poderoso motivo para impulsar otra gran Causa de Canonización ubicada en el mismo arco de tiempo de lo que se conoce como la “Grande persecución japonesa”, “una Causa muy célebre” ésta última –así calificada por el Papa Benedicto XIV- que, “por inescrutables disposiciones de la Divina Providencia… por las vicisitudes de los tiempos permaneció abandonada hasta la edad presente”: y nos referimos a la Causa de Canonización de los 205 Mártires del Japón, encabezados por Alfonso Navarrete OP –dentro de la cual se encuentra nuestro paisano acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel OFM Dizc-.
La Solemne Canonización de los veintiséis Protomártires Japoneses, sucedida el 8 de Junio de 1862, en la Basílica de San Pedro, en Roma, despertó la memoria de estos otros héroes fortísimos de la fe. Por lo que los Reverendos Padres: Vicente Aquarone, Bernardino de Criptis Castri, Nicolás Primavera y José Boero, Postuladores Generales de sus Ordenes: de Santo Domingo (Predicadores), de San Francisco (OFM), de San Agustín, y de la Compañía de Jesús (Jesuitas), suplicaron al hoy Beato Papa Pío IX por la oportunidad de reasumir esta otra Causa, y proponer su discusión en Congregación para esto designada. De modo que el entusiasmo generado tanto en Japón, como en Filipinas y México, y el boom de vocaciones consecuencia de la misma, pudiera ayudar en el éxito deseado para esta segunda Causa.
Aquél 8 de Junio de 1862, día radiante, la majestuosa Basílica de San Pedro lucía radiante con motivos mexicanos, pues tendría lugar la Canonización del Primer hijo de la Iglesia Mexicana. Era la aquél año la Solemnidad de Pentecostés, y estuvieron presentes los Prelados mexicanos que se encontraban desterrados por el Gobierno liberal: de Puebla, de Michoacán, de Guadalajara, de Oaxaca, de Monterrey y de San Luis Potosí. También sacerdotes y numerosas familias mexicanas.


Al ingresar el Santo Padre a la Basílica, se invocó al Espíritu Santo y enseguida un Solemne Te Deum. Posteriormente se dio lectura al Breve con el que se declaraban santos a los 26 Protomártires del Japón, entre ellos nuestro Felipe de Las Casas Ruiz. Acto seguido fueron iluminadas las imágenes de los nuevos canonizados y la concurrencia explotó en gran júbilo y fe, procediendo a dar culto a los nuevos Canonizados, presididos por el grande Papa Pio IX.
México no pudo celebrar en esos mismos días, como el pueblo fiel hubiese querido, acontecimiento tan notable, pues era esa época de guerra. Pero una vez pasados los trastornos, se comenzó la edificación de un Templo Expiatorio Nacional en pleno centro de la Ciudad de México, para honrar a San Felipe de Jesús.
Esos trastornos, condicionados por un creciente anticlericalismo de las élites gobernantes, habían logrado mitigar las pompas con las que ya eran celebradas durante todo el Virreinato las fiestas del Bienaventurado Felipe de Jesús desde su Beatificación, treinta años después de su Martirio en Japón, cuando el Papa Urbano VIII proclama la Bula “Salvatoris Nostri Jesu Christi” del 14 de Septiembre de 1627, y posteriormente concede a México Misa y Oficio Propios para el Beato Felipe de Jesús. El Beato Felipe de Jesús desde entonces fue celebrado por el pueblo fiel de México con Solemnes Funciones, Misas, Procesiones, proliferación de su Imagen en todos los templos, fue proclamado Patrón del gremio de plateros, Patrón de la Ciudad de México, patrocinio especial sobre las religiosas Capuchinas. En cada templo de la Patria Mexicana estaba bien colocada la Imagen del Beato Felipe de Jesús. El culto al Beato Felipe de Jesús pasó del Virreinato a la nueva Patria Mexicana, incluso en 1826, el Congreso de la República, declara día festivo nacional el 5 de febrero: el comercio cerraba sus puertas, y había grandes celebraciones litúrgicas en México y en las grandes ciudades, que incluían castillos, juegos, comedias y obras de teatro.
Estos fastos se ven disminuidos grandemente, cuando llegando los liberales anticlericales al poder, colocan en esa fecha la Promulgación de la Constitución de 1857, y posteriormente la de 1917, como una evidente maniobra de arrancar al pueblo católico de México un sentimiento genuino de fe.
Pero el pueblo fiel permanece en la fe de sus padres, no de sus des-gobiernos, y San Felipe de Jesús ha estado presente en la devoción de la Provincia Eclesiástica de Acapulco, que lo ha celebrado y le ha dedicado Parroquias, y templos, e importantes iniciativas sociales, culturales y juveniles, promovidas primordialmente por la Acción Católica Mexicana.
¡San Felipe de Jesús, intercede por quien fue tu “puerta hacia el Oriente”: Acapulco!

os japoneses pidieron disculpas

Tomado del Sistema Informativo de Noticias del Arzobispado de México.

Jueves, 21 de junio de 2012 10:45 hrs
P. José de Jesús Aguilar

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Los japoneses pidieron disculpas
Con una solemne ceremonia del Ofrecimiento de Té, en el año 2004 los japoneses pidieron disculpas a México por el martirio de nuestro primer santo, san Felipe de Jesús, ocurrido en ese país en 1597.

El 25 de septiembre de 2004 llegó hasta la capital mexicana el Gran Maestro de Té, Sen Genshitsu Daisosho para ofrecer, en nombre de la comunidad japonesa, una primera taza de té a la Catedral Metropolitana por ser centro de fe y cultura, y una segunda a san Felipe de Jesús, por haber sido martirizado en Japón.

El primer rito se realizó en el Altar Mayor, ante la presencia de un gran número de visitantes de Japón ataviados con el kimono tradicional, y la segunda taza de té se ofreció en la capilla de san Felipe de Jesús.

Después del evento, ambas tazas fueron entregadas a la Catedral porque no pueden ser utilizadas en otro momento.

Previo a la ceremonia, el Gran Maestro Sen Genshitsu ofreció, en privado, dentro de la sacristía mayor, una taza de té al Arzobispo de México, cardenal Norberto Rivera Carrera; al entonces Deán de Catedral, P. Rubén Ávila Enríquez; al Embajador de Japón y a su esposa, y a un servidor, como Sacristán Mayor de la Catedral en aquel momento.

La ceremonia japonesa del Ofrecimiento de Té es el más alto honor y respeto que se  tributa a una persona o institución; no se trata de preparar una taza de té ordinaria, sino de un ritual que implica solemnidad, respeto y precisión.
Pbro. José de Jesús Aguilar Valdés:
Subdirector de Radio y Televisión de la Arquidiócesis Primada de México
http://www.padrejose.com.mx/
contacto@siame.mx
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martes, 15 de enero de 2008

ACAPULCO DE SAN FELIPE DE JESUS

ACAPULCO DE SAN FELIPE DE JESUS .
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Acapulco le ha mostrado siempre grande veneración a San Felipe de Jesús. Acapulco ha sido siempre la puerta ancha que abre nuevas rutas, lo fue para San Felipe de Jesús, en su tiempo cuando se embarcó en la mítica “Nao de China”. Al crearse la Diócesis de Acapulco en 1959, se fundó la Parroquia de Dos Arroyos con el Título de San Felipe de Jesús, dado que en ese lugar pasaba en antiguo camino de herradura. En 1997 la Acción Católica hizo una estatua conmemorando los 400 años de su martirio, que fue colocada en una de las torres de la Catedral. Finalmente en el 2003 Monseñor Felipe Aguirre Franco erige la Parroquia de San Felipe de Jesús en el Infonavit Alta Progreso consagrando un hermoso Templo construido por Monseñor Silvino Moreno Rendón.
Al ser San Felipe de Jesús el primer santo canonizado, se convierte en uno de los pilares recios de la nacionalidad, junto con Santa María de Guadalupe, como la esencia más cordial y noble del Anáhuac. La gente comenzó a mirar en San Felipe de Jesús a un héroe.
Quizá nadie expresa y simboliza el alma y el estilo de México tan perfectamente como San Felipe de Jesús, quien se presenta como un muchacho de hoy, capaz de inspirar y sublimar a quien se acerque a conocerlo.
San Felipe de Jesús es modelo para los jóvenes. El también “arrancó” por el mal camino, pero a tiempo se enderezó y luchó bravíamente hasta ser “el más grande de los mexicanos”. Este tenso cambio, este viraje a tiempo y total es lo que la Iglesia propone a la juventud actual.
De niño había sido travieso e indómito, de joven ni él mismo se entendía, en inquietudes mayores que el mundo.
San Felipe de Jesús parece un muchacho de hoy, uno de esos que mal llaman ‘rebelde sin causa’, con todos los defectos y también con todas las virtudes de los jóvenes actuales, en pocas palabras: un hijo problema. Era inquieto. Inconstante, hasta fue expulsado del colegio donde estudiaba, no supo perseverar en el monasterio, ni en el trabajo. Su padre temía angustiado, porque era como un torrente sin cauce, que se desbordaba para destruir. Algunos pensaban que nunca serviría para nada, sin prever las posibilidades enormes que se ocultaban en su espléndido corazón. Sólo su madre intuía la ardiente generosidad de su alma intensa y los buenos quilates de las virtudes que ella misma le había inculcado.
San Felipe de Jesús no pierde su actualidad, ya que en todo tiempo necesitamos traer de nuevo al corazón de nuestra Patria el modelo que él proyecta: Que los jóvenes crezcan entre deseos de emular sus empresas, cambiando, como él, sus vidas, desconcertadas ante el vicio y la superficialidad; y los mayores aprendamos también a dirigir el propio rumbo hacia ambiciones externas y el quehacer de México hacia las conquistas del espíritu. Para un mundo radicalmente mejor.
Hoy por hoy, somos testigos de una guerra, abierta y hostil, que se hace contra nuestros jóvenes, contra su limpia esperanza de crecer fuertes y capaces. Principalmente las drogas, que están causando el desmoronamiento de la energía y la vitalidad de un número de jóvenes más numeroso cada ves. Por eso es tan oportuna e inspiradora la personalidad de San Felipe de Jesús, un joven inquieto y vulnerable que supo detenerse a tiempo, que supo dar marcha atrás ante las engañosas invitaciones del mal, que supo vencer la mediocridad que la sociedad de disipación y soledad ofrece, para obtener calidad y altura en su respuesta a la vida.

SAN FELIPE DE JESUS

SAN FELIPE DE JESUS.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Se llamaba Felipe Las Casas, hijo primogénito de Alonso Las Casas y Antonia, nació en la Calle de Plateros (hoy Francisco y Madero) en la Ciudad de México, el 1 de Mayo de 1572, en la Fiesta del Apóstol San Felipe, de quien toma su nombre. Tuvo diez hermanos: cinco varones y cinco niñas. De padres españoles acaudalados, quienes le educaron en el ambiente de su época y de clase. Don Alonso era teniente-factor, comerciante de los fuertes, que negociaba o intermediaba entre el Galéon que llegaba a Acapulco, “La Nao de China” y el que fondeaba en Veracruz, procedente de España. Felipe creció en la abundancia.
Su “nana” que lo amamantaba en la niñez, pasará a la historia como profeta, al exclamar que “Felipillo sería santo, sólo si la higuera –seca que conservaban en su patio- reverdecía”, cosa que sucedió el día en que Felipe moría mártir en Nagasaki, el 5 de Febrero de 1597. Acapulco cuenta hoy, custodiada en un vivero, para posteriormente ser colocada en la nueva Catedral, un retoño de esa bendita higuera, testimonio de la santidad de San Felipe de Jesús.
Su educación se realizó en el Colegio jesuita de San Pedro y San Pablo, en la Ciudad de México. Travieso hasta lo insoportable. El único santo que tuvo México hasta el año 2000, fue un hijo-problema, por eso es considerado patrón de la juventud en México.
Felipe ingresó más tarde al noviciado de Santa Bárbara, con los Padres Franciscanos en Puebla de los Angeles, sin perseverar. Sus padres lo pusieron a trabajar en la orfebrería, mostrando habilidad para trabajar la plata, pero nuevamente le faltó constancia.
Entonces Felipe optó por una solución extrema, se alejaría de México, rumbo a un mundo misterioso y perdido en la distancia del mar: iría a Filipinas, y el paso inevitable: Acapulco, y su preciosa bahía de Santa Lucía. La intención era actuar como agente de compras de su padre en Manila.
Se embarcará en Acapulco en el Galeón Santiago, que llevava de nuevo al Gobernador de Luzones, Gómez Pérez Dasmariñas, en en 1590. chiquillo aún pues apenas ajustaba los 18 años, durando el viaje entre Acapulco y Cavite 80 días, bajo el experto gobernalle Tomás de Arzola.
Fray Juan Pobre, su compañero de travesías nos deja una admirable descripción de Felipe: “mancebo distraído, criado en regalos, cambióse en mucho recogimiento y silencio”. En Manila, conoce la labor misionera de los franciscanos descalzos e ingresa con ellos para dedicarse a la Evangelización, mientras se educaba para ser sacerdote.
Al finalizar sus estudios, no habiendo Obispo que lo ordenara en Manila, recibió la orden de volver a México para ser ordenado. En la travesía, una fuerte tifón hizo el barco San Felipe naufragara durante 40 días y encallara en las costas de Japón, donde una fiera y universal persecución ordenada por Taicosama lo llevará a la muerte. Apresado en Kyoto, desde donde fueron llevados hasta Nagasaki, donde serían martirizados, recorrieron 900 kilómetros a pie, el trayecto durante 32 días. Durante el camino les cortaron parte de la oreja para ser reconocidos en caso de escapar, y a su paso sufrían el escarnio de la gente que los escupía y maldecía, cargaban su cruz sobre sus hombros en largo via crucis. Murió junto con otros 25 compañeros, entre los cuales, los más pequeños eran: Tomás de 14 años, Antonio de 13 y Luis Ibaraki de 12.
Los testigos del martirio dan fe, de que Felipe, al llegar a la Colina Santa de Nishizaka, presentaba una palidez de muerte, señal de que ya había perdido toda la sangre, solo lo mantenía en pie su fe en la resurrección, al ser crucificado, la cruz le quedó muy grande para su tamaño, y al serle colocada una argolla en el cuello, eso le provocó la muerte por asfixia, todavía los verdugos, para asegurar su muerte lo flecharon. Siendo por esto el PRIMER MARTIR (PROTOMARTIR) no sólo de México, sino del Japón, y por eso, el Templo construido en la Colina santa lleva su nombre. Cabe recordar que esa Colina es el mimo lugar donde cincuenta años más tarde alcanzaría el martirio nuestro paisano acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel, franciscano descalzo como nuestro San Felipe de Jesús.
Felipe de Jesús murió, diciendo como últimas palabras: ¡Jesús!¡Jesús!¡Jesús!.

PARROQUIA DE SAN FELIPE DE JESUS

ITINERARIO HISTORICO DE LA PARROQUIA DE SAN FELIPE DE JESUS EN LA UNIDAD HABITACIONAL INFONAVIT ALTA PROGRESO, ACAPULCO, GRO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

* 25 de Octubre de 1993. El Pbro. SILVINO MORENO RENDON solicita al ARZOBISPO DE ACAPULCO, Rafael Bello Ruiz ser trasladado de la Colonia Bocamar al Infonavit Alta Progreso, para edificar el Templo de San Felipe de Jesús.

* 24 de Noviembre de 1993. Nombramiento de Capellán de San Felipe de Jesús en el Infonavit Alta Progreso, del Presbítero SILVINO MORENO RENDON, por Monseñor Rafael Bello Ruiz, ARZOBISPO DE ACAPULCO.

* 14 de Diciembre de 1993 Monseñor Rafael Bello escribe al P. SILVINO MORENO RENDON. Respondiendo a su solicitud de cambio del 25 de Octubre pasado, se le traslada a la Colonia Infonavit Alta Progreso, y que edifique el Templo de San Felipe de Jesús. Rafael Bello Ruiz, ARZOBISPO DE ACAPULCO.

* 13 de Julio de 1995. Colocación de la Reserva Eucarística en el Templo de San Felipe de Jesús, Infonavit Alta Progreso, Acapulco, Gro.

5 de Febrero de 1996. Fundación de la Asociación del Santísimo Sacramento en el Templo de San Felipe de Jesús, en el Infonavit Alta, Progreso.

* 6 de Enero de 1997. El Pbro. SILVINO MORENO RENDON solicita al ARZOBISPO DE ACAPULCO Rafael Bello Ruiz que anexe la capilla de la Santísima Trinidad, que corresponde al Sr. Cura Ángel Bustos Castillo, a la nueva Capellanía de San Felipe de Jesús en la Colonia Infonavit Alta Progreso...

* 12 de Julio de 1998. Concesión del Título de Prelado Honorario de Su Santidad el Papa a Monseñor SILVINO MORENO RENDON, a petición de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

1 de Febrero de 2001. Primer Jubileo Circular de las 40 Horas en el Templo de San Felipe de Jesús, en el Infonavit Alta Progreso, Acapulco, Gro.

25 de Octubre de 2002. Solemne Dedicación del Templo de San Felipe de Jesús, por Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

* 7 de Septiembre del 2003. Nombramiento de Vicario Parroquial de la nueva Parroquia de San Felipe de Jesús, en el Infonavit Alta Progreso, Acapulco, Gro. del Presbítero Doctor MIGUEL ANGEL CONTRERAS AGUILERA, por Monseñor Felipe Aguirre Franco, ARZOBISPO DE ACAPULCO.

* 25 de Octubre del 2003. Erección Canónica de la Parroquia de San Felipe de Jesús, en la Unidad Habitacional Infonavit Alta Progreso, en Acapulco, Gro., y nombramiento de Primer Párroco de Monseñor Silvino Moreno Rendón, por Monseñor Felipe Aguirre Franco, ARZOBISPO DE ACAPULCO.

* El 17 de Agosto de 2005, tiene lugar el Nombramiento de Vicario Parroquial de San Felipe de Jesús, del Presbítero JUAN CARLOS FLORES RIVAS.

* 11 de Junio de 2006. Dedicación del Altar y Bendición de la Capilla de la Santísima Trinidad en el Infonavit Alta Progreso, por Monseñor Juan Navarro Castellanos, Obispo Auxiliar de Acapulco.

* El 27 de Diciembre de 2006 el Excelentísimo Señor Arzobispo de Acapulco concede a la Capilla de la Santísima Trinidad la reserva del Santísimo Sacramento, constituyéndose la Asociación de celadoras correspondiente.

* 1 de Septiembre de 2007. Primer Jubileo Circular de las 40 Horas en la Capilla de la Santísima Trinidad en el Infonavit Alta Progreso, Acapulco, Gro.