José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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miércoles, 9 de septiembre de 2009

PRESBITERO MOISES CARMONA RIVERA


“Algo ha cambiado en la Iglesia... Ya no entiendo...”
EL PRESBITERO MOISÉS CARMONA RIVERA

Nació el 31 de Octubre de 1912 en el pueblo de Quechultenango, Gro. Hijo de Nicolás Carmona Sánchez –campesino-, y María Rivera Campos.
Recibió el Sacramento del Bautismo el 24 de Abril de 1913 en la Parroquia de Santiago Apóstol, en Quechultenango, Gro. siendo sus padrinos los hermanos Adolfino y Teodosia Sánchez.
Su padre murió prematuramente a causa de atropellos sufridos durante la Revolución, cuando Moisés tenia un año y medio de vida, en Abril de 1914, dejando viuda a su esposa y huérfanos a dos niñas y al pequeño Moisés, a parte de otro hijo que venía en camino. Fueron ayudados entonces por la hermana del difunto, Natividad Carmona Sánchez, profesora rural, quien amó a Moisés como a su hijo. Con ella aprendió las primeras letras en el pueblo de Mochitlán, Gro.
Recibió el Sacramento de la Confirmación a los doce años de edad, el 15 de Abril de 1926 en la Parroquia del Sagrario de Chilapa, Gro. de manos de Monseñor José Guadalupe Ortiz, Obispo de Chilapa, siendo su Padrino el Presbítero Isidoro Ramírez.
En 1925 Moisés fue inscrito a los trece años en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús en la Ciudad de Chilapa, donde cursó tercero y cuarto de Primaria. En el Colegio asistían diariamente a la Santa Misa junto con sus profesores al Templo de San Francisco. Diariamente se rezaba el Santo Rosario a las cinco de la tarde, y el mes de María y del Sagrado Corazón de Jesús eran celebrados con entusiasmo desbordante.
En Chilapa residía con su tía Francisca, hermana mayor de su difunto padre, y participaba en todas las devociones familiares.
En tiempos de la persecución callista, cuando estaban todos los templos cerrados y se tenían que esconder los sacerdotes, Moisés era levantado a las cuatro de la mañana para asistir a la Santa Misa que se celebraba a escondidas en alguna casa particular. Estas experiencias contribuyeron a la formación de su carácter.
Terminada la Primaria en la escuela oficial en el año de 1928, a los quince años, el Presbítero Rosalío Ojeda, de quien Moisés había sido acólito en su infancia, Párroco por entonces del pueblo de Hueycantenango, Gro. donde también trabajaba como maestra la madre adoptiva de Moisés, contra la voluntad de la señora que deseaba que éste estudiara para maestro, invitó a Moisés a ingresar al Seminario.
Ingresó en 1929 al Seminario de la Inmaculada Concepción, en Chilapa, Gro. donde sobresalió en retórica, aunque de aprovechamiento medio, y donde permaneció durante diez años.
Sus condiscípulos los describen de la siguiente manera: En general observaba buena conducta, no muy decidido al sacerdocio, dudaba de su vocación, poco comunicativo y en muchas ocasiones indiferente. Intelectualmente capacidad media, más memorista que inteligente, tesonero en el estudio y en sus ideas, medio poeta. Carácter introvertido, sin entusiasmo, terco, separatista.
Tuvo al fin de sus estudios una crisis de inquietudes e indecisiones, por lo cual decidió salir del Seminario a fin de certificar su vocación; durante un año en 1936, ejerció lo que en la época se llamaba Magisterio, trabajando con los seglares de Acción Católica en Buenavista de Cuéllar, y viendo que nada de lo de fuera le atraía, volvió al Seminario decidido a ser sacerdote.
El 20 de Abril de 1937, de 24 años, solicita la Tonsura y las Ordenes Menores al Obispo de Chilapa Monseñor Leopoldo Díaz Escudero, quien concede el pase al Vicerrector del Seminario, el Presbítero Nicolás Arzate, con fecha 23 de Abril. El mismo Presbítero emite su voto favorable con fecha 4 de Mayo del mismo año. Moisés recibió las Ordenes Menores.
El 8 de Marzo de 1938 presenta su solicitud de admisión al Subdiaconado, siendo Minorista de 25 años; el 10 de Marzo el Obispo de Chilapa Monseñor Leopoldo Díaz Escudero concede el pase al Vicerrector del Seminario, Presbítero Nicolás Arzate. El 13 de Marzo se realizaron las proclamas correspondientes en la Parroquia del Sagrario de Chilapa; y en la Parroquia de Santiago Apóstol Quechultenango el 21 de Marzo, en torno a la familia del Minorista, no resultando impedimento alguno. Tres testigos se presentaron el 24 de Marzo ante el Presbítero Ángel Escudero, cura Canónigo del Sagrario de Chilapa: Dr. Lidio Sánchez Vázquez, José María Salmerón y Carmen Flores. Sirviendo de Notario Amador F. Ojeda. Recibió el Subdiaconado el 1 de Mayo del mismo año.
El 22 de Febrero de 1939, de 26 años, presenta su solicitud al Diaconado a título de Servitii Diócesis -al no contar con beneficio-; con fecha 24 del mismo mes, el Obispo de Chilapa Leopoldo Díaz Escudero concede el pase respectivo al Rector del Seminario Presbítero Constantino Arizmendi; el mismo que con fecha 25 de Febrero concede el voto favorable.
Recibió el Diaconado y el Presbiterado, habiendo sido el Excelentísimo y reverendísimo Señor Obispo de Chilapa Monseñor Leopoldo Díaz Escudero quien le concedió el Sagrado Orden.
En el Templo de San Francisco de Asís de Chilapa, Gro., a los 15 días del mes de Octubre de 1939, el Siervo de Dios monseñor Leopoldo Díaz Escudero, Ordenó Presbítero a Moisés Carmona, como certifica el Arcediano Alfredo Nájera S.
Celebró su Primera Eucaristía el 12 de Noviembre de 1939 en el Templo Parroquial de San Antonio de Padua, en Buenavista de Cuellar, Gro. invitado por el Párroco del lugar y por los grupos de Acción Católica con los que había trabajado en el año que salió del Seminario; y predicando en ella el Presbítero Rosalío Ojeda, quien había invitado al Seminario a Moisés.
El 27 de Noviembre de 1939 Carmona fue nombrado Vicario Cooperador en la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, en Acapulco, colaborando con el anciano Cura Párroco Don Florentino Díaz, tío del Obispo Leopoldo.
El 6 de Enero de 1941 Carmona es nombrado Catedrático de Latín y Castellano para Curso Medio en el Seminario de la Inmaculada Concepción en Chilapa, Gro. Cuatro años desempeñó ese cargo, siendo su alumno Rafael Bello Ruiz, y teniendo como contemporáneo al Presbítero Gregorio M. Bello Carranza.
Sus ex alumnos lo recuerdan porque siempre se ofuscaba por cualquier travesura que hicieran sus alumnos, explosivo y sin caridad para con ellos, los castigaba sin piedad y los injuriaba con palabras ofensivas.
En los años de 1942 a 1944 realizó servicios pastorales en los pueblos de Mayanalán y Acamixtla.
El 22 de Noviembre de 1944 Carmona fue nombrado Párroco de San Miguel Arcángel en Coyuca de Benítez. Inicia una lucha frontal contra el protestantismo en el lugar. Dio gran importancia al Catecismo, tres veces realizó con misioneros la Santa Misión.
El 5 de Julio de 1952 Carmona es nombrado Párroco y Vicario Foráneo en Santiago Apóstol Ometepec, Gro. Encontró el curato en ruinas y el templo también. Tuvo que hacer una parte del curato, e intentó reparar el Templo, más no contó con la generosidad de los fieles, el pueblo ya no le quiso ayudar.
Durante su administración en Ometepec, le tocó dar su voto en torno a la propuesta de creación de nueva Parroquia en Cuajinicuilapa, Gro.; así como solicitar en Agosto de 1956 la Erección Canónica de la Archicofradía del Inmaculado Corazón de María en Ometepec; polemizó epistolarmente ante el Obispo de Chilapa Alfonso Toriz Cobián, en Junio de 1957, en torno a la incorporación del Colegio Juana de Matel al sistema de la SEP, razonando que el sistema nacional era anticatólico; no faltaron problemas en Igualapa y Ometepec que le hicieron solicitar su cambio de Ometepec en varias ocasiones en 1958.
Al parecer, a principios de Junio de 1958, Carmona ya había sido nombrado Párroco de Nuestra Señora del Carmen en el Centro del Puerto de Acapulco, pero no será sino en Julio del mismo año cuando el nombramiento se concretiza, pues todavía el 7 de Julio escribe al Canónigo Egidio Martínez, Vicario Capitular de Chilapa, desde Ometepec quejándose del Padre Baldomero Muñoz, su Vicario en Ometepec. Permanecerá por poco tiempo en El Carmen, pues al realizarse la creación de la nueva Diócesis de Acapulco en Enero de 1959, el nuevo Obispo José Pilar Quezada Valdés conforma la nueva jurisdicción parroquial de la Divina Providencia en el Barrio de Dominguillo, designándole este destino como nuevo ministerio, ejerciendo como Párroco.
El 10 de Marzo de 1959 es solicitado su parecer en torno a la creación de nuevas parroquias tanto en el Fraccionamiento Costa Azul, como en la Colonia Progreso, desmembrándolas de El Carmen, a su cargo.
El 1 de Abril de 1959 es nombrado Párroco Amovible de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo, el 2 de Abril es exonerado del cargo de Ecónomo del Seminario Conciliar de Acapulco, y en ese mismo mes presenta a la Mitra un informe de Ingresos y Egresos. El 30 del mismo mes, presenta su renuncia a la Economía Diocesana al Obispo de Acapulco José Pilar Quezada Valdés. Su voto nunca fue favorable a la creación de la nueva Parroquia de San Cristóbal, entre las razones, parecen estar tres distintos informes de economía que envía a la Mitra durante el año 59, indicando en todos que su situación económica es precaria.
El 10 de Agosto de 1959, el Obispo de Acapulco, José Pilar Quezada Valdés, erige canónicamente las Parroquias de la Divina Providencia en el Barrio de Dominguillo, San Cristóbal en la Colonia Progreso, Nuestro Señor del Perdón en la Colonia Garita de Juárez y el Sagrado Corazón de Jesús en el Fraccionamiento Costa Azul.
El 15 de Noviembre de 1959 Carmona litiga epistolarmente con el Presbítero Jesús Jiménez, sobre límites con la Parroquia de San Cristóbal. El 19 de Octubre de 1961 envía un Informe de Ingresos y Egresos justificando porqué no paga a la Mitra. El 31 de Diciembre de 1961 realiza el Primer Jubileo Circular de las 40 Horas continuas hasta la noche del primer día del año nuevo en la Parroquia de la Divina Providencia.
La primera piedra de la nueva parroquia fue bendecida por el Canónigo H. Gabriel Ocampo.
El 17 de Octubre de 1965 el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, Primer Obispo de Acapulco, bendijo la Cripta y declaró la Sede como Templo Expiatorio de Acapulco. Desde entonces parecen iniciar los conflictos con el Obispo cuando Carmona se niega a celebrar la Misa reformada, a pesar de que en un principio fue uno de los primeros en asumir con entusiasmo el nuevo Ordo Missae, celebrando la Misa correctamente, y de repente dio un cambio, sin que se pudiera por ningún medio hacerlo entrar en razón (Cfr. Testimonio de Monseñor José Pilar Quezada Valdés, Obispo de Acapulco, en carta del 5 de Diciembre de 1974 a Monseñor Arturo Szymanski, Obispo de Tampico).
El 25 de Enero de 1967, el Obispo de Acapulco José Pilar Quezada Valdés constituye el Consejo Presbiteral de la Diócesis de Acapulco, en cumplimiento a lo prescrito por el Decreto Presbyterorum Ordinis N. 7, quedando integrado por los presbíteros: Rafael Bello Ruiz, Rector del Seminario; Ángel Martínez Galeana, Párroco de San Nicolás de Bari en la Colonia La Laja; Gregorio M. Bello Párroco y Vicario Foráneo de Petatlán; Moisés Carmona, Párroco de la Divina Providencia en el Barrio de Dominguillo; Jesús Jiménez Abarca, Párroco de San Cristóbal en la Colonia Progreso.
En ese mismo año 1967 comenzó la Congregación de María Reina Inmaculada (CMRI) en Coeur d’Alene, Idaho; como hermanos legos dedicados a la difusión del mensaje de Nuestra Señora de Fátima. Siempre en la órbita del tradicionalismo más recalcitrante.
En 1968, Carmona encabezó en el Estado de Guerrero, a nivel nacional, un complot contra el Gobierno, haciéndose de armas de fuego y bombas molotov; el complot no logró su objetivo, pues fue descubierto y Carmona perseguido, tuvo que esconderse en un poblado de la Costa Chica, dejando abandonada su Parroquia en Dominguillo, sin avisar. Mientras tanto fue nombrado un nuevo Párroco para la vacante dejada, pero a su regreso, de no muy buenos modos, Carmona desconoció al Párroco y retomó la Parroquia como si nada.
En ese entonces tiene lugar la excomunión del Presbítero jesuita Joaquín Sáenz Arriaga en el Distrito Federal -lanzada por el Cardenal Darío Miranda-, con quien contacta el Presbítero Carmona, siendo éste su primer contacto con quien asume sus decisiones radicales. Sáenz Arriaga fundó en 1974 el Periódico Trento, invitando a Carmona a fungir como Director del mismo. Carmona intercambiaba correspondencia con Sáenz Arriaga, así como con tradicionalistas alemanes, franceses y argentinos.
Con fecha 18 de Mayo de 1971, Carmona compone un poema titulado: Las ovejas abandonadas”. Un verso dice: “Y en lugar de buenos pastos, estos pastores celosos, les dan pastos venenosos, traídos desde Moscú”. El que sigue dice: “Tus ovejas están tristes, desde aquella mañana, audaz abrió la ventana el Papa Juan XXIII”.
Otras composiciones, en las que Carmona va confirmando su pensamiento, tendrán lugar el 20 de Octubre de 1973, titulada: “¿En qué quedamos por fin?”; el 29 de Octubre de 1973: “¿A dónde van los obispos?”, un verso dice: “Por eso ya no consultan de Cristo las enseñanzas. Perdidas las esperanzas, también perdieron la fe”; el 3 de Diciembre de 1973. Composición mecanografiada titulada: “Los desahogos de Tomasa”; el 3 de Diciembre de 1973: “El futuro paraíso mexicano”; el 28 de Enero de 1974: “Obediencia ¿o servilismo?”, un verso dice: “Cosa igual se ve en la Iglesia segundovaticanista. De la obediencia la pista en las nieblas se perdió”; el 10 de Marzo de 1974: “Al Cardenal Mindszenty”.
Una más lleva fecha 16 de Marzo de 1974 titulada: “Al Padre Rafael Bello Obispo preconizado”, el último verso dice: “A nadie temas por cumplir tu oficio, y si alguien, Padre Bello, se te opone y otra misión distinta te propone, preferible es morir que claudicar”..., ¿ironías de la vida? (nota del redactor).
El 25 de Marzo de 1974, tuvo lugar la Ordenación Episcopal del nuevo Auxiliar para la Diócesis de Acapulco, Monseñor Rafael Bello Ruiz, quien distinguió a Carmona invitándolo como Padrino de su Ordenación. Carmona asistió a la ceremonia, pero no quiso concelebrar, estuvo presente revestido de sotana y roquete, se veía incómodo y como a fuerza, con mirada torva y pensativo. No agradeció el gesto de atención.
El Delegado Apostólico en México Monseñor Mario Pío Gaspari citó a Carmona a la Delegación Apostólica para ser reconvenido infructuosamente.
El 22 de Enero de 1975 el Caso Carmona se comenzó a ventilar en los medios de comunicación locales, cuando el Diario Trópico publica varias cartas abiertas en torno al caso. Y a nivel nacional en Septiembre de 1976, la disidencia salta a la palestra cuando se realiza un encuentro en el poblado de Atlatlahuacán, Morelos, reseñado el 22 de Septiembre por Felipe Vargas, en el Diario Novedades de México, el titular de la noticia decía: Fieles a la Iglesia de los 2000 años celebraron Misa en latín en Atlatlahuacán. Expresiones de apoyo al Arzobispo francés Lefebvre. Paulo VI ha dejado de ser Jefe de la Iglesia. Censuran a los progresistas y condenan a Méndez Arceo. La oportuna reacción de Monseñor Sergio Méndez Arceo, Obispo de Cuernavaca no se hizo esperar, descalificando el encuentro en la circular del 26 de Septiembre del mismo año.
En 1976 fue fundada la Unión Católica Trento, siendo el primer Presidente Nacional hasta su muerte el Presbítero Moisés Carmona Rivera, con la cual sistematizó su ataques contra el Concilio Vaticano II, y las reformas litúrgicas promovidas por el mismo.
El 28 de Abril de 1976 fallece el cismático Presbítero Doctor y Jesuita Joaquín Sáenz Arriaga.
El 28 de Noviembre de 1976, ya siendo Obispo Residencial, Monseñor Rafael Bello Ruiz da a conocer la Circular 354, en la que denunció formalmente ante los sacerdotes y fieles diocesanos de Acapulco, la planeación en Acapulco de una Asamblea de la llamada Unión Católica Trento, cuyo fin era desconocer al Papa Paulo VI, condenar en bloque los documentos del Concilio Vaticano II y rechazar las reformas litúrgicas.
Poco antes de que renunciara Monseñor Quezada, Carmona recibió la visita de Monseñor Bello, con quien tuvo una discusión que prendió la mecha. El Canónigo Gabriel Ocampo subió a la palestra llamando a Carmona a reconsiderar su postura.
El 3 de Diciembre todavía Monseñor Bello reconvino a Carmona a la reconciliación, lanzándole una seria admonición, le pide: no intente dividir a lo fieles confundiéndolos con predicaciones contrarias al Papa y al Concilio; a reflexionar sobre la gravedad de su comportamiento; a volver a la unidad de la Iglesia; desista convocar a la celebración de una Misa presidida por el delegado de Monseñor Marcel Lefebvre el 8 de Diciembre; esperando un cambio de actitud. Anuncia que declarará vacante la parroquia si realiza la Misa mencionada a tenor del canon 2157.
La tensión en torno al evento fue recogida por los medios de comunicación: el 29 de Noviembre un artículo periodístico de Rodolfo Salmón Macías en el Diario Novedades de Acapulco, encabeza: El cisma entre los católicos mexicanos se ha planteado aquí. Se temen violencias entre los creyentes; el 30 del mismo mes, el mismo periodista en el Diario Novedades de Acapulco titula: Raíces puramente religiosas en el cisma de Marcel Lefebvre. Excomunión si se hace la reunión del día 8; el 30 de Noviembre, otro artículo periodístico en el Diario Novedades de Acapulco, encabeza: La Diócesis de Chilapa está ciento por ciento con el Papa. Mientras tanto telegramas van y vienen de diversas partes de la República a la Curia Diocesana, posturas a favor de los tradicionalistas, y apoyos morales y espirituales en defensa de Monseñor Bello Ruiz. El Secretariado Diocesano de Evangelización y Catequesis de la Diócesis de Acapulco alertó a los fieles con un volante distribuido ampliamente, titulado: El católico debe saber.
En las vísperas el ambiente llegó al máximo de tensión, sólo la cordura que siempre caracterizó a Monseñor Bello, y la disciplina en las filas católicas evitó el confrontamiento.
La reacción tradicionalista furibunda no se hizo esperar: el 6 de Diciembre en un artículo periodístico de Jesús López en el Diario Avance, titulaba: Rafael Bello es un Obispo apóstata de la fe católica: Enrique Salinas L. (Nota del Redactor: originario de Zacatecas). Adhesiones a la conducta del Presbítero Moisés Carmona Rivera.
El 8 de Diciembre de 1976 Carmona realizó una Misa tridentina presidida por el delegado de Monseñor Marcel Lefebvre, el Presbítero Héctor Bolduc, en el marco de una Reunión de la Unión Católica Trento, en Dominguillo. El evento, cubierto por un gran número de periodistas, fue colmado por curiosos ansiosos de ser testigos de novedades. El evento marcó una total ruptura del carmonismo con la Diócesis, al grado de que a partir de entonces se trató de imponer en la Parroquia de la Divina Providencia una Cédula de Pertenencia.
Durante el evento, el día 8 de Diciembre se distribuyó un volante con el título: MISA UNICA: LA DE SAN PIO V EN LATIN. La Misa Progresista: es una Asamblea. Respondiendo a una declaración hecha el Domingo 5 de Diciembre de 1976 del Papa Paulo VI de que los Tradicionalistas no serían excomulgados, frente a contrarias declaraciones del Obispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz. Termina con una proclama: UNIDAD EN TORNO AL PARROCO MOISÉS CARMONA. Suscriben UNION DE CATÓLICOS GUERRERENSES.
La prensa registró el evento puntualmente: el 9 de Diciembre de 1976 un artículo periodístico de Edith Hernández en el Diario Trópico, titula: Bonduc ofició la Misa Antigua ante unos 300 creyentes; la Iglesia Romana está en crisis. En interiores, una declaración interesante: Pronto la Santa Sede creará una nueva Arquidiócesis, sin duda en Chilapa....; el 9 de Diciembre de 1976, otro artículo periodístico en el Diario Prensa Libre, titula: El Cura Carmona seguirá en la Iglesia de Dominguillo. Un artículo más en interiores titula: La Iglesia Católica consagra el tequila; la nota menciona al Cura de San Nicolás, del Municipio de Coyuca de Benítez. En la Página 3 un desplegado en toda la página titulado: La Iglesia auténtica de Cristo, vértice de unión desde hace dos mil años. El progresismo del Vaticano II divide y siembra odio, llena de nombres de personas que la suscriben; el 10 de Diciembre de 1976, un artículo periodístico de Rodolfo Salmón Macías en el Diario Novedades de Acapulco, titulado: La Misa Tridentina. Tres ministros y en latín. Ni eran todos los que estaban, ni estaban todos los que eran. Ataques al Papa dentro y fuera del Templo. El Padre Héctor Bolduc, representante de Lefebvre; el 10 de Diciembre de 1976. Carta abierta en una plana del diario Novedades de Acapulco, titulada: La Iglesia auténtica de Cristo vértice de unión desde hace dos mil años. El Progresismo del Vaticano II divide y siembra odios. Dirigida al Obispo de Acapulco por fieles del Barrio de Dominguillo; media plana con nombres de personas que la suscriben. El 16 de Diciembre de 1976. Otro artículo más recoge: Se efectuó la misa tridentina. El Padre Carmona, excomulgado. Declaraciones del Padre Francisco Nava Gutiérrez, Secretario de Evangelización y Catequesis de la Curia de Acapulco. Otro artículo más dice: Expectación por la polémica entre católicos. Declaraciones del Presbítero Ángel Martínez Galeana, Vicario General de la Diócesis. Mientras que el Boletín Semanal de la Oficina Mexicana de Información (OMI), Documentación e información Católica (DIC) N. 51 y 52. recoge la noticia en la página 638: Unión Católica Mexicana Tridentina: Denuncia de Mons. Bello.
Como fruto de esa reunión, se comenzó a trabajar por parte de los tradicionalistas una invitación a Monseñor Marcel Lefebvre para que visitara México. En reacción el 27 de Diciembre de 1976 el Obispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz y el Presbítero Hermann Morin OMI escriben una carta en francés a Monseñor Marcel Lefebvre, le dicen: Go Home! Marcel Lefebvre. El 27 de Diciembre de 1976, el Padre Herman Morin OMI escribe a Monseñor Director de ICI, París Francia, expresando su rechazo a la visita de Monseñor Marcel Lefebvre a Acapulco.
Monseñor Bello nunca dejó de llamar a Carmona a la reconciliación, el 11 de Enero de 1977 le escribe una carta con un listado de cosas buenas y malas que descubre en las afirmaciones de los discípulos de Monseñor Lefebvre.
El 7 de Marzo de 1977 un artículo de Elsa R. de Estrada en la Revista Contenido, pp. 64-78, da cobertura al caso, titulando: Católicos contra el Papa y los obispos. El Lefebvrismo-El movimiento tradicionalista que pretende crear un cisma en la Iglesia Católica-Ha hecho ya en México más adeptos de lo que desearía creer la Jerarquía Eclesiástica. Una fotografía donde aparecen Moisés Carmona y Esmeragdo Guerrero de Atlatlahuacán, recibiendo al Padre Bolduc.
Mientras tanto, Carmona ventila las cosas más bien en el extranjero: En Abril-Mayo-Junio de 1977 el Boletín La Tradición, editado en Tala, Salta, Argentina, con artículos de corte tradicionalista. En la página 15, unas Cartas del Presbítero Moisés Carmona.
El 30 de Abril de 1977 Monseñor Rafael Bello Ruiz envía una carta personal, firmada también por el Presbítero Francisco Padilla Chavelas, en ese entonces Secretario de la Mitra, explican a Carmona las razones por las que ha incurrido en excomunión latae sententiae, declara vacante la Parroquia de la Divina Providencia en el Barrio de Dominguillo y le pide una ves más que abandone su actitud. Prohibió, a demás, a Carmona, que continuara visitando Mérida, Yucatán, donde celebraba matrimonios sin permiso del Ordinario.
El 5 de Mayo de 1977 Monseñor Bello declaró oficialmente a toda la Diócesis de Acapulco, en Carta Circular, que el Presbítero Moisés Carmona Rivera había incurrido en excomunión latae sententiae y la censura canónica de suspensión a Divinis, privándole de la Parroquia de la Divina Providencia y declarándola vacante ipso facto.
El 15 de Mayo de 1977, aparece una Carta Abierta en el Diario Trópico, titulada: La Parroquia de la Divina Providencia, el Obispo Bello Ruiz y el Padre Moisés Carmona. Suscrita por fieles de Dominguillo.
El 20 de Mayo de 1977, el Presbítero Francisco Nava Gutiérrez, Asesor Eclesiástico del Consejo Diocesano de Laicos y Vocero de la Diócesis, declara al Diario Avance Acapulco: El Padre Carmona tiene “gente detrás”. El 17 de Junio el Diario Trópico, en primera plana titula: Los sacerdotes de la Diócesis de Acapulco oran por que se arrepienta Moisés Carmona.
El 23 de Junio de 1977 la prensa nacional da a conocer un Comunicado del Consejo de Presidencia del Episcopado Mexicano deplorando la visita de Mons. Lefebvre a México, signado por Alfredo Torres Romero, Obispo Secretario General.
El 25 de Junio de 1977, aparece una Carta abierta a Paulo VI en el Diario El Excélsior, titulada: Que excomulguen a Méndez Arceo. Comunidad Católica Tradicionalista de Acapulco. Signada por la Sra. Mercedes Acevedo, Félix Marín y Videlina Sánchez Baños.
El 28 de Junio de 1977 el obispo de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, escribe a Fray Héctor L. Bolduc P. O. de Dickenson Texas, USA. exigiendo que Mons. Lefebvre, desista de su plan de viaje a México y sobre todo al Puerto de Acapulco.
El 30 de Junio de 1977 se da a conocer una Carta nocturna del Comité Central de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM) al Santísimo Padre Paulo VI, felicitándole por el XIV Aniversario de su coronación, y solidarizándose con el Episcopado Mexicano al declarar non grata la visita de Mons. Lefebvre a México.
El 4 de Julio de 1977 el Obispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz, escribe a Jorge Camps Monserrat, Inspector de la Oficina de Población en Acapulco, solicitando su ayuda para impedir la entrada de Monseñor Marcel Lefebvre, al País, especialmente a Acapulco.
El 4 de Julio de 1977, Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco Decreta del traslado del Templo Expiatorio de la Parroquia de la Divina Providencia del Barrio de Dominguillo, a la Parroquia de San Cristóbal, en la Colonia Progreso.
El 7 de Julio de 1977 se realiza el traslado del Templo Expiatorio de la Parroquia de la Divina Providencia en el Barrio de Dominguillo a la Parroquia de San Cristóbal en la Colonia Progreso, con Decreto de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco; acudió un gran concurso de fieles, tomando activa participación los diversos movimientos laicales de la Diócesis.
Monseñor Bello, siempre un hombre de letras, escribió el 8 de Julio, en francés a Monseñor Marcel Lefebvre pidiéndole que reconsidere su actitud y se reconcilie con la Iglesia.
La prensa de todo cuño dio cumplida cobertura al caso: el 8 de Julio de 1977. Artículo periodístico en el Diario Trópico, p. 2, de Rosendo de la O Rendón, titulado: El Padre Carmona Rivera se defiende de Paulo VI; el 9 de Julio de 1977. Artículo periodístico en el Diario La Verdad de Guerrero, titulado: A Marcel Lefebvre: Lo amenazan con el Artículo 33. Por parte de la Secretaría de Gobernación, al saberse que visitará nuestro País pero en calidad de propulsar su campaña en contra de la Iglesia revolucionaria que apoya al Papa Paulo VI. El Episcopado Mexicano protestó argumentando que tales manifestaciones tienen un carácter político entre el Clero; el 14 de Julio de 1977. Artículo periodístico en el Diario La Voz de la Nación, p. 2, de José F. Urbina Aznar, titulado: El Padre Carmona excomulgado; artículo de corte tradicionalista.
El 11 de Julio de 1977 se da a conocer el Comunicado del Comitium Santa Madre de Dios, en el que se desconoce al grupo de la Legión de María de la Iglesia de la Divina Providencia del Barrio de Dominguillo. Firmado por el Pbro. Serafín Arzate Silva, Director Espiritual; Tomás Valle Neri, Presidente; José Vedel Adame, Vice-Presidente; Cecilio Silva, Secretario; Elvira Gaytán de Vinalay, Tesorero.
El 14 de Julio de 1977, Carmona, bendice el Templo de la Divina Providencia, que pretendió realizara Monseñor Marcel Lefebvre, a quien se negó su ingreso al país.
La prensa nacional fue convertida en palestra por los tradicionalistas, en un primer momento haciendo contrincantes a lo que ellos llamaban “la nueva Iglesia” y posteriormente “Iglesia segundovaticanista” y también “Iglesia postconciliar”. Mientras que ellos fueron calificados por sus adversario como “sedevacantistas”, o también “carmonianos”, el cisma encabezado claramente en toda la región por Moisés Carmona, siempre fue interpretado en clave del Lefebvrismo, aunque ellos mismos se deslindaron de Lefebvre, a pesar de sentirse identificados por sus posturas (Cfr. “NO SOMOS LEFEBVRISTAS”, 1 de Septiembre de 1980 en: Periódico Trento N. 119; también: “Marcel Lefebvre, el Padre Bárbara y todos los que atacan al obispo Thuc son contrarios...”, 19 de Noviembre de 1982 en: Boletín Ariete).
El 22 de Julio de 1977 aparece un Desplegado en una plana de periódico en el Diario Novedades de Acapulco, p. 3: Frente a la cismática Iglesia postconciliar: Quien es y que pretende el ilustrísimo Señor Obispo Monseñor Marcel Lefebvre. Signan el desplegado: Unión Católica Trento.
La prensa de otros países hizo eco del problema carmonista: el 22 de Julio de 1977, aparece una Carta del Presbítero Frank Flynn, de la Parroquia de Santa Ana, en Chicago, USA, con su solidaridad ante el Caso Carmona, en el periódico diocesano con la noticia de la excomunión del Presbítero Moisés Carmona Rivera; es importante el dato dado que un número significativo de italo-canadienses han hecho del Puerto de Acapulco por décadas su lugar de residencia invernal, y no les ha sido ajena la realidad local.
El 31 de Julio de 1977 un artículo periodístico de Manuel Magaña C., en el periódico Agenda, de Zamora, Michoacán, titulado: Visita al Padre Carmona.
En Agosto de 1977. El Boletín Eclesiástico del Arzobispado de Guadalajara N. 8. Contiene los artículos, de Jesús Haro, pp. 370-378: A propósito de una visita frustrada; pp. 390-392, Circular sobre el Asunto de Monseñor Marcel Lefebvre. Interesante dato, en las páginas 381-383, el Pbro. Nicolás Valdés reseña un acto conmemorativo en Totatiche, en el que participaron Monseñor Rafael Bello Ruiz y Monseñor José Pilar Quezada Valdés.
El 12 de Agosto de 1977. Boletín La Hoja del Combate. En las pp. 3-9, un artículo de Salvador Abascal: Los lefebvristas no son romanos.
El 30 de Agosto de 1977. Publicación Mensual Trento N. 84. editada en el D. F. con artículos de corte tradicionalista. Contiene un Mensaje del Excelentísimo Señor Lefebvre al Pueblo de México. Explica por qué le negaron la visa de entrada a México.
En Noviembre de 1977 la Revista de circulación nacional Contenido N. 174. En la portada una fotografía a colores de Mons. Lefebvre, titula: Lefebvre: El antipapa que sacude a la Iglesia. En interiores, pp. 67-84, entrevista con Monseñor Rafael Vázquez Corona: ¿Cisma en la Iglesia Católica?; pp.108-160, libro condensado por Juan Santa Lucca: Lefebvre, el antipapa.
El 23 de Agosto de 1978. Boletín Ariete, editado en Zacatecas. Contiene diversos artículos de corte tradicionalista. Comentarios sobre el pontificado de Pablo VI y Juan Pablo I.
El 22 de Julio de 1979 Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco escribe a Carmona invitándole a la conversión.
Para 1979, el movimiento carmonista, localizado hasta ese entonces en el Barrio de Dominguillo, intenta apoderarse de varios lugares: a finales de ese año incursiona en la Colonia Cinco de Mayo, jurisdicción parroquial de San Isidro Labrador en La Sabana. El 27 de Diciembre de 1979 la incursión salta a la prensa con un Desplegado en un cuarto de página en el Diario Novedades de Acapulco, titulado: El Obispo Bello ¿Joneini de Acapulco? Autoridad Municipal que cumple ordenes clericales y no las Municipales. Asamblea Vecinal de la colonia 5 de Mayo: Manuel Pano González, Efraín Cisneros Figueroa, Josefina Ursúa Martínez. Relata que el 14 de Diciembre se presentaron en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe Monseñor José Pilar Quezada y un cura acompañándolo para tomar posesión de la Capilla pero fueron rechazados por la gente. Y que el 24 de Diciembre Bello denunció como secuestrador del Padre Miguel Marcial Domínguez al Delegado Municipal de la colonia 5 de Mayo Felipe Jiménez.
Los laicos comprometidos de la Diócesis no se mantuvieron al margen, el 24 de Junio de 1980, un artículo periodístico en el Diario Novedades de Acapulco, titula: Carmona gasta dinero para difamar y dividir: Del Rayo. Recoge declaraciones de Enrique Del Rayo miembro del Movimiento Familiar Cristiano y de Cursillos de Cristiandad.
Para 1980, el carmonismo se posesiona de Igualapa, comunidad de suyo atávica: el 26 de Junio de 1980 un artículo periodístico en el Diario Novedades de Acapulco, titula: Amenaza de violencia en Igualapa: Del Rayo. Recoge declaraciones de Enrique Del Rayo miembro del Movimiento Familiar Cristiano. El 8 de Julio de 1980 se da conocer la Circular 404. Asunto: Caso Igualapa. Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco. Francisco Padilla Chavelas Pbro. Secretario. El 1 de Septiembre de 1980 el Periódico Trento N. 119. Con diversos artículos de corte tradicionalista. Transmite la noticia del secuestro y tortura del sacerdote de Igualapa, Gro. Roberto Martínez (tradicionalista) en manos de la Policía Judicial del Estado, “como escarmiento”. En una nota aclaran: NO SOMOS LEFEBVRISTAS.
El 17 de Octubre de 1981 en Toulum, Francia, Moisés Carmona Rivera recibe ilegítimamente la Ordenación Episcopal, de manos de Monseñor Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc, Arzobispo vietnamita de Hue, junto con Adolfo Zamora, religioso mercedario. Del evento el mismo Carmona dirá que fue realizado: “En una verdadera catacumba, sin más testigos que dos ilustres doctores”, “en Europa” (Cfr. Carta reproducida por el Periódico Trento N. 137, Año VIII, pp. 2 y 4).
Ya en 1981, Carmona intentó la creación de un Seminario, el primer intento se realizó en la Ciudad de Rochester, en los Estados Unidos, a donde fueron enviados algunos seminaristas, quienes eran dirigidos por Monseñor Vezelis, pero las dificultades que presentaba la diferencia de idiomas y algunas otras causas originaron que este primer intento se frustrara.
El 30 de Enero de 1982 se da a conocer la Circular del Obispo de Chilapa Fidel Cortés alertando a los fieles sobre el falso Obispo Moisés Carmona Rivera.
El 25 de Febrero de 1982 tiene lugar la famosa Declaración Sedevacantista, firmada por Monseñor Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc.
Ya para Marzo de 1982 el mismo Boletín Trento N. 135, Año VIII deja entrever una situación anómala. En la portada, una foto con la consagración episcopal de Moisés Carmona y Adolfo Zamora en Toulum, al centro Mons. Ngo-Dinh-Thuc. Cabe señalar, que en todos los escritos que reproduce de Mons. Ngo-Dinh- TUC aparece la leyenda: “en plena posesión de mis facultades”, “en completa lucidez”. Editado en México. Resulta que para entonces una investigación iba en la línea de dudar de la integridad mental de Monseñor Thuc.
El 24 de Marzo de 1982 se da un duelo entre poetas, en una Composición mecanografiada titulada: “El Obispo Católico”, el Padre Serafín Arzate Silva -enviada a Carmona-, rebate la supuesta consagración episcopal del mismo. La respuesta le llegará al P. Arzate hasta el 29 de Junio, con una composición de Carmona titulada: “A un poeta progresista”.
El 1 de Abril de 1982 Carmona ordenó obispo a George J. Musey, de Texas, USA. en el Barrio de Dominguillo.
En Mayo-Junio de 1982. N. 137, Año VIII del Boletín Trento, editado en México, contiene cartas “episcopales” de Moisés Carmona Rivera.
El 18 de Junio de 1982 Carmona confirió la ordenación episcopal a Benigno Bravo de la Diócesis de Chilapa y Roberto Martínez de la Diócesis de Zamora, y a ambos les dio posesión ilegal del Templo de Igualapa, Gro.
El 24 de Agosto de 1982 Carmona y Adolfo Zamora consagran ilegítimamente como Obispo al religiosos franciscano Louis Vezelis, en un templo de Búfalo, Nueva York, USA. El Boletín Ariete Septiembre-Octubre de 1982. Policopiado en Zacatecas, reseña: “hay ahora dos Obispos católicos en USA, 4 en México, 1 en Francia, 1 en Alemania”.
El 19 de Noviembre de 1982, el Boletín Ariete. Contiene diversos artículos de corte tradicionalista. Dedicado a la muerte de Anníbale Bugnini. Según la revista fue el encargado de elaborar el Novus Ordo Missae. Al finalizar el boletín declara que Marcel Lefebvre, el Padre Bárbara y todos los que atacan al obispo Thuc son contrarios. Reproduce una carta abierta enviada al Diario La Prensa, donde aclaran que no tienen nada que ver con Puruarán, Michoacán. Policopiado en Zacatecas.
El 19 de Diciembre de 1982 el Boletín Ariete. Contiene diversos artículos de corte tradicionalista. El encabezado dice: ¡Chilapa, está de luto!, se refiere a un artículo del Padre Silvino Moreno, quien es calificado “sacerdote indefinido de la falsa nueva iglesia”. Policopiado en Zacatecas.
El 7 de Febrero de 1983 Carmona realiza su primera visita pastoral a la Parroquia del Inmaculado Corazón de María, en Hermosillo, Sonora.
La prensa local no deja de hacer eco al Caso Carmona: El 14 de Abril de 1983 una nota periodística en el Diario El Sol de Acapulco, titula: La excomunión, intrascendente, opinan líderes de 3 partidos. Hay problemas más acuciosos, señalan PSUM, PMT y PRT. Una foto a colores del Padre Carmona con el pie de foto: Excomulgado. El 22 de Abril de 1983. Nota periodística en el diario Novedades de Acapulco, titulada: Para evitar escándalo Carmona no será expulsado: Blandino Bárcenas Agatón.
El 22 de Abril de 1983. Circular 22/83 de la Secretaría General de la CEM, da a conocer Documentos sobre el Presbítero Moisés Carmona Rivera. Como reacción, el 3 de Mayo de 1983. Declaración en desplegado un cuarto de plana en el Diario Excélsior –de circulación nacional-, página 10 A: Juan Pablo II no es un Papa católico. Firman: Petrus Martinus Ngo-Dinh-Thue, Moisés Carmona, Benigno Bravo, Adolfo Zamora, Roberto Martínez.
Para el mes de Mayo de 1983, tiene lugar una reunión de los obispos cismáticos en la Parroquia de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo.
El 27 de Mayo de 1983 una nota periodística del Diario El Sol de Acapulco, titula: Reunión cumbre de obispos excomulgados. En Dominguillo, Pedro Martín Ngo-Ding Thue; José de Jesús Robledo Martínez Gutiérrez, de México; Adolfo Zamora Hernández, de Córdoba; Benigno Bravo Valadez de Tlacotepec; el lituano Louis Velelis, de Nueva York; y el Franciscano Adolfus. El 28 de Mayo de 1983 una nota periodística del Diario El Sol de Acapulco, con una declaración del Padre Blandino Bárcenas Agatón titulada: No preocupa al Arzobispo la junta de excomulgados. Realizada en el templo de Dominguillo. Incluye una foto a todo color de un Fraile franciscano que el pie de página falsamente induce a creer es Mons. Petrus Martinus, más bien debe ser Fray Adolfus.
El 25 de Julio de 1983. Monseñor Rafael Bello, ya Arzobispo de Acapulco, da a conocer la Circular 451. Asunto: Penas Canónicas por Ordenaciones Ilegítimas, realizadas por Pedro Martín Ngo-Dhing-Thuc.
En Septiembre de 1983 el Boletín Adelante N. 51. Órgano de la Asociación de Católicos Zamoranos Patria y Religión. Contiene varios artículos de tinte tradicionalista. Incluye una declaración que reconoce a Monseñor Pedro Martín Ngo-Thuc como único arzobispo católico en el mundo, firmada el 26 de Mayo de 1983 por J. Jesús Roberto Martínez G.; Benigno Bravo; Adolphus; Pedro Martín Ngo-Dinh TUC; Moisés Carmona R. y Fr. Louis Vezelis. Editado en Zamora, Michoacán.
El 29 de Diciembre de 1983, con el visto Bueno de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco, se da a conocer Síntesis del Curriculum Vitae del Presbítero Moisés Carmona Rivera, en base a datos aportados por varios párrocos y de circulación interna de la Arquidiócesis.
Y lo inevitable en todo movimiento cismático: así como la parte de un edificio que cae por efecto de un sismo, lejos de conservarse integra, se rompe en mil pedazos... el 19 de Abril de 1984 el Boletín Ariete, hace pública la escisión entre los carmonistas, contiene un artículo titulado: Mienten y calumnian los obispos Zamora y Martínez. Policopiado en Zacatecas. Explica la escisión dentro del grupo tradicionalista formado por Moisés Carmona y Benigno Bravo, de los que separaron con acusación de ver en ellos masonería, Adolfo Zamora y Roberto Martínez, ordenados por los anteriores.
Para el 11 de Julio de 1984 se da la retractación del Arzobispo Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc, desde Cartago, Missouri, USA. El mismo día Monseñor Thuc escribe al Presbítero Moisés Carmona Rivera pidiéndole su retractación y su vuelta a la Iglesia Católica.
El 20 de Julio de 1984 se da a conocer la Segunda Carta abierta al Obispo Moisés Carmona Rivera y a los católicos de México y del mundo suscrita por los obispos Adolfo Zamora y Roberto Martínez, desde San Pablo Atlazalpan, Chalco, Estado de México. En una plana entera de un periódico de circulación nacional, acusa a la Unión Católica Trento de ser una masonería.
En Septiembre-Octubre de 1984 el Boletín Ariete. Contiene un artículo titulado: Contesta el Obispo Católico Moisés Carmona a un articulista del periodicucho En Marcha. Da lugar a la noticia de el robo y golpes propinados contra el Padre Carmona en Ometepec, Gro. el 24 de Septiembre.
El 27 de Septiembre de 1984 la Circular 15 del Obispo de Chilapa José María Hernández González. Informa sobre la situación de los supuestos Obispos y Presbíteros que no están en comunión con la Iglesia Católica, entre ellos Moisés Carmona y Benigno Bravo. Y en Noviembre del mismo año Panfleto dirigido a los católicos de Chilapa Gro., Advirtiéndoles de los supuestos Obispos y Presbíteros que se separaron de la Iglesia Católica Moisés Carmona y Benigno Bravo. Firmado por Asociaciones Católicas de Chilapa, Gro.
El 29 de Noviembre de 1984, Carmona escribe al Arzobispo de Acapulco, Rafael Bello Ruiz, informa de un asalto sufrido en el camino de Ometepec a Guadalupe Victoria, y acusa a algunos sacerdotes.
El 13 de Diciembre de 1984 fallece Monseñor Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc, en Carthage, Missouri, USA., en situaciones que no han sido aclaradas (sus seguidores hablan de un secuestro realizado desde febrero), fue realizada una investigación en torno al caso por el FBI. Su muerte marcó el final de una existencia de amarguras, sufrimientos y contradicciones. Murió en medio de una terrible fama en la que se dudaba de la pureza de sus intenciones y de sus actos realizados al final de su vida, por algunos errores que cometió, entre ellos avalar unas supuestas “apariciones” en Palmar de Troya, España y justificar la creación de un nuevo movimiento herético en ese lugar, errores reconocidos por el mismo. Situaciones que lo llevaron a una terrible soledad, angustia y grande perplejidad ante su propia situación dramática vivida.
A río revuelto, ganancia de pescadores, el 28 de Diciembre de 1984 un diácono en situación irregular, José Trinidad solicita la ordenación –una entre otros casos- a Carmona, negándose este a ordenarlo.
Para 1985 se ponen manos a la obra de la consolidación de un Seminario en Hermosillo, Sonora, con la idea primaria de constituirlo en Monasterio benedictino, iniciado por cinco jóvenes, bajo la dirección de Juan de Dios Machain, ex monje benedictino de la Abadía de Brujas, Bélgica, quien se agregó al cisma, y quien dará consistencia a la experiencia formalizando planes de estudio y disciplina.
El 20 de Febrero de 1985 un artículo periodístico de Enrique Díaz Clavel, en el Diario Excélsior –de circulación nacional-, titula: Traiciona el Vaticano a la verdadera Iglesia: Carmona. Tras el Papa hay sacerdotes subversivos, dice el lefebvrista. Misa en Latín, mujeres con velo y sermón, sólo en el púlpito. Fue suspendido después de la reforma promulgada por Paulo VI. Recoge declaraciones de Carmona.
El 4 de Marzo de 1985. Nota periodística del Diario Novedades de Acapulco titulada: Murió arrepentido el Obispo que consagró al Padre Carmona. El 5 de Abril de 1985 Moisés Carmona envía una Carta abierta a Foro de Excélsior, página 12 A, titulada: El Obispo Moisés Carmona aclara. Negando la retractación de Mons. Thuc y la suya propia.
En Marzo-Abril de 1986 el Boletín Ariete contiene una carta de Carmona al canónigo “hereje” de Chilapa Andrés Ocampo. Policopiado en Zacatecas.
El 14 de Julio de 1986 la Circular 492 del Arzobispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz, con el ASUNTO: Moisés Carmona y Benigno Bravo declarados cismáticos y suspendidos por el Obispo de Chilapa.
El 6 de Septiembre de 1986 se inaugura el Seminario de los Sagrados Corazones de Jesús y María en Hermosillo, Sonora.
En Febrero de 1987 Carmona visita el Seminario en Hermosillo, lo bendice, y ordena sacerdotes a Juan de Dios Machain. Entre los seminaristas se encontraban: Eduardo Mariscal, Enrique López Vázquez, José Isabel Robles, Martín Dávila Gándara, David Contreras y Daniel Pérez Gómez.
En Junio de 1987 Carmona ordenó a Gerardo Solís y Alfredo Adame, a quienes él mismo formó. En Julio de ese mismo año ordenó a José Isabel Robles, quien estaría a su lado hasta su muerte. En ese mismo tiempo, por testimonio vertido en la Revista Trento (N. 7, Edición Especial, Mayo 1999, p. 4) de Daniel Pérez Gómez, quien fungió como Superior de la Sociedad Sacerdotal Trento: “...se integraron otros sacerdotes que causaron un gran daño a nuestra comunidad y que incluso más tarde se separarían; un ejemplo de ello, es el sacerdote Manuel Ojeda, quien traicionó a Monseñor Carmona y se quedó con casi todas las comunidades y pueblos indígenas de la Sierra de Guerrero”.
En Noviembre de 1987 el carmonismo se apropia del Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Dos Caminos, Gro.
En Diciembre de 1988 llega a Acapulco siendo diácono Martín Dávila Gándara, para colaborar con Carmona, hasta su ordenación.
El 29 de Junio de 1989 fue ordenado Martín Dávila Gándara, por Carmona, en el Templo de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo, Acapulco, Gro.
El 1 de Enero de 1990 Carmona da a conocer un: Catecismo Católico o Primeros Conocimientos de Nuestra Santa Religión para chicos y grandes.
En Abril de 1991 Carmona ordena a Daniel Pérez Gómez.
El 6 de Abril de 1991 un artículo de Nemesio Rodríguez Lois, en el Diario El Heraldo de México titula: Murió Lefebvre. La soberbia transformada en cisma.
El 6 de Septiembre de 1991 nuevamente el Arzobispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz escribe a Carmona llamándolo a la conversión. Informándole del envío de unos documentos para él. Contiene: Carta de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del 5 de Febrero de 1985; carta de Monseñor Ngo-Dinh- thuc al Padre Moisés Carmona de Acapulco, invitándole a la retractación del 11 de Julio de 1984, desde Cartago.
El 24 de Septiembre de 1991 Carmona ordena Obispo a Marco Antonio Pivarunas, en Spokane, Washington, USA.
1 de Noviembre de 1991: fallece el Presbítero Moisés Carmona Rivera sobre la autopista México-Querétaro, a la altura de San Juan del Río, frente al Hotel La Estancia, a las 8 horas. Al dormirse el chofer del automóvil, que chocó contra el muro divisorio, el Presbítero Carmona salió y fue arrollado por un trailer. El parte médico indica: Traumatismo cráneo encefálico con expulsión de masa encefálica inmediata; medio rostro aplastado, lo mismo el abdomen; piernas trituradas; mano derecha cercenada. Iba acompañado de Pablo Arzuega Pbro., David Contreras Pbro., y otro más. Trasladado a Acapulco fue preparado en la Funeraria Manzanares. Exequiales en el Templo de la Divina Providencia. Sepultura en el Panteón de Las Cruces.
En todo momento el Arzobispo de Acapulco Monseñor Rafael Bello Ruiz estuvo atento ante la tragedia de un hijo que se ha perdido, en todo momento intervino para que el traslado del cadáver fuera expedito y de acuerdo a lo que la dignidad sacerdotal requería, incluso económicamente cubrió parte importante de los gastos.
El P. Carmona hacía dos días que había llegado de un recorrido por Europa, regresaba en el momento del accidente de Zamora, de reconciliarse con el P. Martínez, de quien se había distanciado. En ese momento tenía religiosas argentinas en la colonia 5 de Mayo. Sacerdotes: Mauro, de la colonia Bocamar, encargado mientras nombran a alguien más; Roberto Mardonies, 35 años; Gerardo Adame, encargado del Seminario, 27 años; Ángel de dos Arroyos; Roberto, quien parecía ser el líder.
El mismo día: Atento aviso a todos los Sacerdotes de la Arquidiócesis de Acapulco, sobre la Muerte del Presbítero Moisés Carmona Rivera. Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.
El 3 de Noviembre de 1991. Artículo periodístico de José Antonio Rivera Rosales y Urbano Valencia Valencia, en el Diario El Sol de Acapulco, titulado: Llegaron al puerto los restos de Monseñor Carmona. Falleció en un accidente, regresaba de Guadalajara. Mañana serán inhumados. Información sobre el fallecimiento del Padre Moisés Carmona Rivera. Falleció a la edad de 79 años.
El 4 de Noviembre de 1991. Artículo periodístico de Verónica Castrejón en el Diario El Sol de Acapulco, titulado: Elogian la labor de Mons. Carmona y Rivera. Hoy le darán sepultura. Las honras fúnebres fueron de tres días, fue sepultado el lunes a las 15 horas. Declaraciones del Pbro. Alfredo Gutiérrez.

¿DESCANSA EN PAZ?

Después de la lamentable muerte de Carmona, fue nombrado superior de manera interina del Seminario de Hermosillo, Sonora, José Isabel Robles.
En 1993 quedó constituida la Sociedad Sacerdotal Trento, queriendo sobreponerse al gran vacío dejado por Carmona.
En Octubre de 1995 se inició la construcción del Seminario en Hermosillo, quedando terminada la primera etapa el 18 de Octubre de 1996, siendo bendecida por Mark Anthony Pivarunas.
En 1996 llega nuevamente a Acapulco Martín Dávila Gándara, trasladado como Párroco, se encarga de exhumar y trasladar los restos de Carmona al Templo de Dominguillo.
El 14 de Octubre de 1998 se reunió la Sociedad Sacerdotal Trento, presidida por Mark Anthony Pivarunas, para realizar la elección del sucesor de Carmona, siendo elegido por votación Martín Dávila Gándara.
Finalmente, el Martes 11 de Mayo de 1999, tuvo lugar la ordenación episcopal de Martín Dávila Gándara, por la imposición de manos de Mark Anthony Pivarunas en el Templo de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo; en medio de una ceremonia precedida de fuertes polémicas, y que concluyó con una conferencia de prensa en el Hotel Plaza Las Glorias, donde el mencionado obispo refrendó sus posturas sedevacantistas y de ataque y hostilidad a la Iglesia Católica.

JUICIO HISTORICO-TEOLOGICO

El 29 de Agosto de 1976, Monseñor Rafael Bello Ruiz, al hacer la trascripción mecanografiada de una “Crónica de la culminación del último cisma en la Iglesia Católica. Misa precedida por Mons. Lefebvre, en el Palacio de los Deportes de la Feria de Lille, en Francia”, nos transmite con certeza moral, unas líneas que bien pueden aplicarse, amplia y contundentemente, a Moisés Carmona Rivera.
CONCLUSIÓN: “Algo ha cambiado en la Iglesia... Ya no entiendo...” Esas frases de Monseñor Lefebvre me conmueven. Siento que trata de expresar una profunda desilusión. Una cerrada oscuridad.
Yo creo que un sacerdote, es un hombre atado a muchas fidelidades, tantas cuantos objetos le reclaman su fe. Y que la fidelidad más fácil no es la que nos pide el Misterio de la Santísima Trinidad; yo esta fidelidad la encuentro lógica y fácil. Pienso que la fidelidad más difícil es la que nos exige el Misterio de la Iglesia, del Obispo, de su autoridad; porque está –por así decirlo- a ras de tierra, y el que está más al alcance de nuestra misma vida y quehacer sacerdotal. De nuestro hacer o deshacer.
Bien: Si ustedes recuerdan, durante todo el tiempo del Concilio se fue desarrollando un fenómeno en el que, de cerca o de lejos, todos los entonces sacerdotes fuimos participando; nos fuimos polarizando en dos grupos: progresistas o conservadores. Esto en Europa y en la misma Roma, fue una pasión encarnizada. Y en la pelea por ver totalmente bella “a su Iglesia” ambos bandos la fueron desnudando con furor. Quería verla totalmente Santa. Al final, es decir, cuando la habían despojado de cuanto creyeron necesario; se encontraron con que quienes sufrieron el despojo, fueron ellos mismos. La Iglesia había perdido a sus ojos enfermos de crítica, toda credibilidad. La habían reducido a un nivel puramente humano.
Así entiendo yo el drama de Monseñor Lefebvre. Su patética confesión: “Algo ha cambiado en la Iglesia... Ya no entiendo...” es la confesión de la pérdida de un don: “el de la fidelidad al MISTERIO de la IGLESIA”. Pero el de una Iglesia histórica, como ella es... Santa y pecadora”.

jueves, 3 de septiembre de 2009

50 AÑOS DE TRIGO Y CIZAÑA: LA PARROQUIA DE LA DIVINA PROVIDENCIA EN EL BARRIO DE DOMINGUILLO, ACAPULCO, GRO.


50 AÑOS DE LA DIOCESIS DE ACAPULCO,
MARCADA POR LA DIVINA PROVIDENCIA.


Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

Ya Nuestro Señor Jesucristo, al explicar a sus apóstoles el misterio de la Iglesia, les dijo: “El reino de los cielos es como un hombre que sembró semilla buena en su campo. Pero mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró cizaña en medio del trigo, y se fue. Cuando el tallo brotó y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.”…(Evangelio de Mateo 13, 24-26).
Recién llegado a la creación de la Diócesis de Acapulco, el nuevo Obispo, el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, queriendo consolidar la evangelización de la ciudad y puerto de Acapulco, en el preciso momento en que ésta se encontraba en pleno auge debido al desarrollo del turismo, el 10 de Agosto de 1959 erige canónicamente cuatro Parroquias, en los desarrollos populares más emblemáticos: San Cristóbal, en la Colonia Progreso; Nuestro Señor del Perdón, en la Colonia Garita de Juárez; y el Sagrado Corazón de Jesús, en el Fraccionamiento Costa Azul -historia que sucintamente hemos desarrollado en anteriores artículos-. Entre éstas, en cumplimiento de la sentencia evangélica, aparece también: la Parroquia de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo.
Ya desde el 1 de Abril de 1959, se encontraba en Dominguillo el Presbítero Moisés Carmona Rivera, nombrado Párroco Amovible -exonerado del Carmen, en el Barrio de El Hueso- por Monseñor Quezada. Cargando tras sus espaldas una historia personal difícil, marcada por el dolor y la incertidumbre, frutos de una personalidad difícil y compleja.
Según censo realizado el 6 de Mayo de 1961 la Parroquia contaba con 8, 203 habitantes, en pleno centro de la ciudad. Sin embargo la Parroquia no parecía congrua, pues en varios escritos el Padre Carmona se queja de su situación económica en la misma.
El Padre Carmona fue Ecónomo del Seminario hasta el 2 de Abril de 1959 –cuando entrega el cargo al Vicario General Padre Jorge Parra Martínez-, y al mismo tiempo Miembro de la Tesorería Diocesana –a la que renuncia el 30 de Abril de 1959-. Todavía el 19 de Octubre de 1961, el Padre Carmona escribe al Obispo de Acapulco un Informe de Ingresos y Egresos de la Parroquia para justificar porqué no paga a la Mitra.
Para el mes de Diciembre de 1961, en un volante invita al Primer Jubileo Circular de las 40 Horas en la Parroquia de la Divina Providencia, a realizarse del 31 de Diciembre a las 9 horas a las doce de la noche del día primero del Año Nuevo.
El 24 de Noviembre de 1962, es nombrado Vicario sustituto de la Parroquia el Presbítero Julio Hernández Portillo. Sin efecto por desencuentro con el Párroco.
Desconocemos la fecha con la que inicia la construcción del actual Templo Parroquial sede vacante, pero la primera piedra de la nueva parroquia fue bendecida por el Canónigo H. Gabriel Ocampo.
El 17 de Octubre de 1965 el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, Primer Obispo de Acapulco, bendijo la Cripta y declaró la Sede como Templo Expiatorio de Acapulco.
El 25 de Enero de 1967, se constituye el Consejo Presbiteral de la Diócesis de Acapulco, en cumplimiento a lo prescrito por el Decreto Presbyterorum Ordinis N. 7, quedando integrado por los presbíteros: Rafael Bello Ruiz, Rector del Seminario del Buen Pastor de Acapulco; Ángel Martínez Galeana; Gregorio M. Bello, Párroco de Petatlán; Moisés Carmona y Jesús Jiménez Abarca. José Pilar Quezada Valdés, Obispo de Acapulco. Juvenal Porcayo Uribe Pbro. Secretario. Este dato resulta de crucial importancia, pues habla de que el Padre Carmona, aún con titubeos, acepta en primer momento las conclusiones del Vaticano II, que después atacará visceralmente.
El predio y el Templo que ocupa actualmente la Parroquia sede vacante, es y siempre ha sido de la Diócesis de Acapulco, como consta ante Notario Público por Contrato de Compraventa legalizado, y porque las cooperaciones con las que fue construido, se hicieron cuando éste estaba en comunión legítima con la Iglesia Católica. Incluso, desde el 19 de Julio de 1967, el Obispo Quezada Valdés, encomia a que las limosnas que se recogen en una alcancía en el Mercado Municipal en el altar de la Virgen de Guadalupe sean destinadas a las obras de construcción de la Parroquia de la Divina Providencia, y controladas por el Comité Parroquial de la UFCM. Quieda pendiente la recuperación del inmueble por parte de la Arquidiócesis de Acapulco A. R. pues fue registrado por la misma en tiempo y forma ante Gobernación con motivo de su Registro Constitutivo, y la actual Reglamentación de la Ley de Asociaciones y Culto Público reconoce este derecho en su favor.
El 30 de Diciembre de 1971, el Obispo Quezada autoriza la fundación de una Pía unión del Niño de la Salud en la Parroquia.
Esto, a pesar de los problemas que van en aumento, pues el Padre Carmona comienza a radicalizar sus posturas, en Diciembre de 1974, celebrando la Misa en Latín, sin permiso, a pesar de que: “Fue uno de los primeros en aceptar la nueva liturgia correctamente, y de repente dio un cambio, sin que se pueda por ningún medio hacerlo entrar en razón” (Cfr. Carta personal).
El 25 de Marzo de 1974, tuvo lugar la Ordenación Episcopal del nuevo Auxiliar para la Diócesis de Acapulco, Monseñor Rafael Bello Ruiz, quien distinguió a Carmona invitándolo como Padrino de su Ordenación. Carmona asistió a la ceremonia, pero no quiso concelebrar, estuvo presente revestido de sotana y roquete, se veía incómodo y como a fuerza, con mirada torva y pensativo. No agradeció el gesto de atención.

1976 LOS INICIOS DEL CISMA CARMONIANO.

Para el 28 de Noviembre de 1976 la Circular 354 del Obispado de Acapulco, denuncia la realización en Acapulco de una asamblea de la llamada “Unión Católica Mexicana Tridentina”.
La reunión en cuestión ese programa para el 8 de Diciembre, los diarios de circulación local dan amplia cobertura a la tensión que en días anteriores se piensa desembocarán en violencia, y es ya calificado de cisma. El encuentro se plantea como auspiciado por el Arzobispo francés Marcel Lefebvre, y se hace acreedor de excomunión.
El 3 de Diciembre de 1976, el entonces Obispo de Acapulco Monseñor Rafael Bello Ruiz hace una admonición al Presbítero Moisés Carmona Rivera: “no intente dividir a lo fieles confundiéndolos con predicaciones contrarias al Papa y al Concilio; a reflexionar sobre la gravedad de su comportamiento; a volver a la unidad de la Iglesia; desista convocar a la celebración de una Misa presidida por el delegado de Monseñor Marcel Lefebvre el 8 de Diciembre; esperando un cambio de actitud. Anuncia que declarará vacante la parroquia si realiza la Misa mencionada a tenor del canon 2157”. Moisés Carmona responde a Monseñor Bello el 3 de Diciembre de 1976, radicalizando su postura. Y comienzan los ataques públicos a Monseñor Bello en diarios de circulación nacional, por seguidores de Lefebvre y Carmona (Cfr. Diario Avante 6.Dic.76). Al mismo tiempo circulan panfletos en el puerto (8.Dic.76) firmados por Carmona.
La Misa y el encuentro se llevó a cabo, la crónica del evento presentada el 9 de Diciembre por Edith Hernández en el Diario El Trópico, dice: “Bonduc ofició la Misa Antigua ante unos 300 creyentes; la Iglesia Romana está en crisis”. Sin duda, más fueron los curiosos y los periodistas. Desplegado del diario Prensa Libre que titula, “El Progresismo del Vaticano II Divide y Siembra Odio”. El 10 de Diciembre Rodolfo Salmón Macías en el Diario Novedades de Acapulco, titula: “La Misa Tridentina. Tres ministros y en latín. Ni eran todos los que estaban, ni estaban todos los que eran. Ataques al Papa dentro y fuera del Templo. El Padre Héctor Bolduc, representante de Lefebvre”.
El evento marcó una total ruptura del carmonismo con la Diócesis de Acapulco, al grado de que a partir de entonces se trató de imponer en la Parroquia de la Divina Providencia una Cédula de Pertenencia.

LA ETAPA LEFEBVRISTA (1977-1980).

La reunión anunció la inminente visita de Monseñor Lefebvre a México, y su deseo de apoyar en Acapulco a Carmona. El 27 de Diciembre de 1976, Monseñor Bello y el Padre Herman Morin OMI, escriben en francés a Monseñor Lefebvre, llamándolo a la conversión.
El 11 de Enero de 1977, Monseñor Bello, llama al diálogo y a la cordura a Carmona, con un listado de cosas buenas y malas que descubre en las afirmaciones de los discípulos de Mons. Lefebvre.
La tensión aumenta a partir del 7 de Marzo, pues la prensa nacional da gran cobertura a la polémica visita de Lefebvre a México, artículos van y vienen caldeando el ambiente: Elsa R. de Estrada en la Revista Contenido, pp. 64-78, titula: “Católicos contra el Papa y los obispos. El Lefebvrismo-El movimiento tradicionalista que pretende crear un cisma en la Iglesia Católica-Ha hecho ya en México más adeptos de lo que desearía creer la Jerarquía Eclesiástica”. Una fotografía donde aparecen Moisés Carmona, Esmeragdo Guerrero de Atlatlahuacán, recibiendo al Padre Bolduc.
El 30 de Abril de 1977, Monseñor Bello escribe a Carmona, le pide que abandone su actitud, declara vacante la parroquia, y explica las razones.
Y ante la cerrazón al diálogo, el 5 de Mayo de 1977 Monseñor Bello declaró oficialmente a toda la Diócesis de Acapulco, en Carta Circular, que el Presbítero Moisés Carmona Rivera había incurrido en excomunión latae sententiae y la censura canónica de suspensión a Divinis, privándole de la Parroquia de la Divina Providencia y declarándola vacante ipso facto.
La noticia salta a las primeras planas nacionales: “El Padre Moisés Carmona de Acapulco ha incurrido en excomunión” (Cfr.2.Jun.77. Boletín Semanal de la Oficina Mexicana de Información (OMI), Documentación e información Católica (DIC) N. 22. con la noticia en la página 322).
El 17 de Junio de 1977, Los sacerdotes de la Diócesis de Acapulco oran por que se arrepienta Moisés Carmona.
El 25 de Junio de 1977, Carta abierta a Paulo VII en el Diario El Excélsior, de la Comunidad Tradicionalista de Acapulco, signada por Mercedes Acevedo, Félix Marín y Videlina Sánchez Baños.
Monseñor Bello escribe el 28 de Junio, ahora a Fray Héctor L. Bolduc P. O. de Dickenson Texas, USA. exigiendo que Mons. Lefebvre, desista de su plan de viaje a México y sobre todo al Puerto de Acapulco.
El 4 de Julio de 1977, Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco Decreta del traslado del Templo Expiatorio de la Parroquia de la Divina Providencia del Barrio de Dominguillo, a la Parroquia de San Cristóbal, en la Colonia Progreso.
El 7 de Julio de 1977 se realiza la ceremonia del traslado del Templo Expiatorio; acudió un gran concurso de fieles, tomando activa participación los diversos movimientos laicales de la Diócesis, que fueron recibidos en el nuevo Templo Expiatorio por el Obispo de Acapulco y su presbiterio, quienes celebraron una Solmene Eucaristía. Un servidor estuvo presente en el evento.
Carmona nunca quiso dialogar, su palestra prefirió llevarla más bien a la prensa local, nacional e internacional: el 8 de Julio de 1977, en el Diario Trópico, p. 2, de ante el periodista Rosendo de la O Rendón, se defiende del Papa Paulo VI.
La Unión Católica Trento hace otro tanto el 22 de Julio de 1977, Desplegado en una plana de periódico en el Diario Novedades de Acapulco, p. 3, pretenden explicar: “Quien es y que pretende el ilustrísimo Señor Obispo Monseñor Marcel Lefebvre”.
El 11 de Julio de 1977, Comunicado del Comitium Santa Madre de Dios, en el que se desconoce al grupo de la Legión de María de la iglesia de la Divina Providencia del Barrio de Dominguillo. Firman: Pbro. Serafín Arzate Silva, Director Espiritual; Tomás Valle Neri, Presidente; José Vedel Adame, Vice-Presidente; Cecilio Silva, Secretario; Elvira Gaytán de Vinalay, Tesorero.
El 14 de Julio de 1977, Carmona, bendice el Templo de la Divina Providencia, que pretendió realizara Monseñor Marcel Lefebvre, a quien se negó su ingreso al país.
La visita de Monseñor Lefebvre a México en 1977, se frustra, el Instituto Nacional de Inmigración le impide su internación al país por motivos de seguridad, ante el ambiente hostil a su persona. Para el 30 de Agosto, en la Publicación Mensual Trento N. 84 un Mensaje del Excelentísimo Señor Lefebvre al Pueblo de México, explicando por qué le negaron la visa de entrada a México.
Los escritores se dan vuelo escribiendo: en Noviembre, la Revista Contenido N. 174, en la portada una fotografía a colores de Mons. Lefebvre, titula: “Lefebvre: El antipapa que sacude a la Iglesia”. Interiores, pp. 67-84, entrevista con Monseñor Rafael Vázquez Corona: “¿Cisma en la Iglesia Católica?”; pp.108-160, libro condensado por Juan Santa Lucca: “Lefebvre, el antipapa”.
Para el 28 de Noviembre de 1978, Monseñor Bello expide la Circular 354: Denuncia formal sobre la realización de una Asamblea de la llamada Unión Católica Mexicana Tridentina, en Acapulco, Gro. con la finalidad de desconocer al Papa y al Concilio Vaticano II.
Entre los meses de Junio y Agosto de 1979, continuaron los diálogos epistolares entre el Obispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz y el Padre Carmona, sin grandes resultados.
A mediados de 1980, Moisés Carmona y sus aliados incursionan en el Santuario de Igualapa, comunidad difícil siempre, un grupo caciquil queriendo aprovechar la división eclesiástica, abre las puertas de Igualapa al carmonianismo. El 8 de Julio de 1980, la situación obliga al Obispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz a emitir la Circular 404, con la finalidad de alertar a los fieles sobre el Caso Igualapa. El caso sube de tono, cuando se da un “secuestro” no aclarado del carmoniano Roberto Martínez en manos de un supuesto grupo policial, situación que recogen nuevamente los medios tanto nacionales como locales.
Para el 1 de Septiembre de 1980, el Periódico Trento N. 119, transmite la noticia del “secuestro y tortura” de Roberto Martínez y, en una nota aclaran: NO SOMOS LEFEBVRISTAS.

EL GIRO SEDEVACANTISTA (1981-1999).

Este nuevo movimiento cismático, una vez separado del lefebvrismo, es calificado por sus adversarios como “carmonianos”, o “carmonistas”, pues el cisma era encabezado claramente en toda la región por Moisés Carmona como su líder natural, siempre fue interpretado en clave de tradicionalismo, aunque ellos mismos pronto se deslindaron de Lefebvre, a pesar de sentirse identificados por sus posturas (Cfr. “NO SOMOS LEFEBVRISTAS”, 1 de Septiembre de 1980 en: Periódico Trento N. 119; también: “Marcel Lefebvre, el Padre Bárbara y todos los que atacan al obispo Thuc son contrarios...”, 19 de Noviembre de 1982 en: Boletín Ariete). Y será hasta el 25 de Febrero de 1982, cuando ellos mismos se dan un nombre técnico, cuando tiene lugar la famosa Declaración Sedevacantista, firmada por Monseñor Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc.
El término Sedevacantismo les viene de la infausta creencia de que la Sede de Pedro se encuentra vacante, a partir de la muerte del Papa Pio XII, por la ilegítima elección de Juan XXIII –que ellos acusan de masón-, y con el consiguiente desconocimiento de los papas posteriores: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Esta postura irracional, se convierte en un punto de ruptura con los lefebvristas, quienes nunca llegaron a tal osadía.
Sin duda Moisés Carmona quería ser Obispo, y luchará por alcanzar sus objetivos.
Para 1981 surge en el horizonte secesionista, un oscuro Arzobispo Vietnamita: Monseñor Pedro Martín Ngo Dinh Tuc. Quien, exiliado por el gobierno comunista de su país, comenzó a vagar sin rumbo fijo por el mundo, siendo aprovechado por todo tipo de vivales: entre ellos, el célebre movimiento de Palmar de Troya, en España, donde Ordenó Obispo inválidamente al sacerdote Clemente Rodríguez Gómez, quien llegó a proclamarse Papa con el nombre de Gregorio XVII, y habiendo logrado su objetivo abandonó a Monseñor Ngo Dinh Tuc, quien terminó en situación mental de confusión.
El 17 de Octubre de 1981, Monseñor Ngo-Dinh-Thuc consagró inválidamente –por su situación de confusión mental- obispos a Moisés Carmona Rivera y Adolfo Zamora, en Toulum. “En una verdadera catacumba, sin más testigos que dos ilustres doctores”, “en Europa” declarará el Padre Carmona en una carta reproducida por el Boletín Trento N. 137, Año VIII. P. 2 y 4.
El problema cambiaba de giro, pues, el grupo liderado por Carmona, asume una postura diversa del lefebvrismo –que en esos años matizo su postura buscando un acercamiento y reconciliación con Roma-.
La sombra sobre la invalidez de la Ordenación Episcopal de Carmona lo perseguirá toda la vida: el Marzo de 1982, el Boletín Trento N. 135, Año VIII. Presenta en su portada, una foto con la supuesta Consagración Episcopal de Moisés Carmona y Adolfo Zamora en Toulum, al centro Mons. Ngo-Dinh-Thuc; en todos los escritos que reproduce de Mons. Ngo-Dinh- Tuc, aparece la leyenda: “en plena posesión de mis facultades”, “en completa lucidez”.
Carmona inicia entonces una espiral irresponsable, de la que no tendrá vuelta. El 1 de Abril de 1982, Carmona consagró inválidamente Obispo a George J. Musey, de Houston, Texas, USA. en el Templo de Dominguillo.
Para entonces, las conclusiones sobre el efectivo grado de responsabilidad psicológica de Monseñor Pedro Martin Ngo Dihn TUC alcanzan la certeza moral, y se dan a conocer el 8 de Junio de 1982, en la Circular 401 de la Diócesis de Acapulco.
El 18 de Junio de 1982, Carmona confiere iguales ordenaciones episcopales inválidas al Presbítero del clero de Chilapa Benigno Bravo; y al Presbítero Roberto Martínez, del clero de Zamora, ambos se posesionan del Templo de Igualapa.
El 24 de Agosto de 1982, Carmona confiere la ordenación episcopal inválida a un religioso franciscano Louis Vezelis, en un templo de Búfalo, Nueva York, USA. El Boletín sedevacantista Ariete e Septiembre-Octubre de ese año, policopiado en Zacatecas declaraba: “Hay ahora dos Obispos católicos en USA, 4 en México, 1 en Francia, 1 en Alemania”.
Nuevamente hacen de la prensa su palestra, el 3 de Mayo de 1983, en un desplegado en cuarto de plana, página 10, en el Diario Excélsior –de circulación nacional, Declaración: “Juan Pablo II no es un Papa católico”. Signada por: Petrus Martinus Ngo-Dinh-Thue, Moisés Carmona, Benigno Bravo, Adolfo Zamora, Roberto Martínez.
El 22 de Abril de 1983. Nota periodística en el diario Novedades de Acapulco, titulada: Para evitar escándalo Carmona no será expulsado: Blandino Bárcenas Agatón.
El 27 de Mayo de 1983, realizan una Reunión “cumbre” de obispos excomulgados, en Dominguillo: Pedro Martín Ngo-Ding Thuc; José de Jesús Roberto Martínez Gutiérrez, de México; Adolfo Zamora Hernández, de Córdoba; Benigno Bravo Valadez de Tlacotepec; el lituano Louis Velelis, de Nueva York.
Pero inevitablemente, un cisma siempre es como un terremoto, la parte del edificio que cae por tierra, se desmorona en mil pedazos. El 19 de Abril de 1984, el Boletín Ariete, policopiado en Zacatecas, contiene un artículo titulado: “Mienten y calumnian los obispos Zamora y Martínez”. Explica la escisión dentro del grupo tradicionalista formado por Moisés Carmona y Benigno Bravo, de los que separaron con acusación de ver en ellos masonería, Adolfo Zamora y Roberto Martínez, ordenados por los anteriores. Así como ellos, primeramente se separaron de Lefebvre, ahora de ellos se separaban Zamora y Martínez.
Mientras tanto, se acerca el fin de la tragicomedia del Arzobispo Vietnamita en el exilio: El 11 de Julio de 1984, Retractación del Arzobispo Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc, desde Cartago, Missouri, USA. El mismo día, el Arzobispo escribe al Padre Carmona pidiéndole su retractación y su vuelta a la Iglesia Católica.
La división de los sedevacantistas se ve inminente: el 20 de Julio de 1984. Segunda Carta abierta al Obispo Moisés Carmona Rivera y a los católicos de México y del mundo suscrita por los obispos Adolfo Zamora y Roberto Martínez, desde San Pablo Atlazalpan, Chalco, Estado de México. Una plana entera de periódico, acusa a la Unión Católica Trento de ser una masonería.
El 24 de Septiembre tiene lugar un episodio nunca aclarado, cuando Carmona es detenido y golpeado en el camino de Guadalupe Victoria a Ometepec, le roban sus enseres litúrgicos.
El 13 de Diciembre de 1984 fallece Monseñor Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc, en Cartago, Missouri, USA., en situaciones que no han sido aclaradas (sus seguidores hablan de un secuestro realizado desde febrero), fue realizada una investigación en torno al caso por el FBI.
Su muerte marcó el final de una existencia de amarguras, sufrimientos y contradicciones. Murió en medio de una terrible fama en la que se dudaba de la pureza de sus intenciones y de sus actos realizados al final de su vida, por algunos errores que cometió, entre ellos avalar unas supuestas “apariciones” en Palmar de Troya, España y justificar la creación de un nuevo movimiento herético en ese lugar, errores reconocidos por el mismo. Situaciones que lo llevaron a una terrible soledad, angustia y grande perplejidad ante su propia situación dramática vivida.
El 5 de Febrero de 1985, el Cardenal Joseph Ratzinguer escribe una Carta al Presbítero Moisés Carmona, incluyendo la retractación de Monseñor Pierre Martín Ngo-Dhin-Thuc, pidiendo su retractación.
Carmona responde el 20 de Febrero de 1985 en artículo periodístico de Enrique Díaz clavel, en el Diario Excélsior: “Traiciona el Vaticano a la verdadera Iglesia: Carmona. Tras el Papa hay sacerdotes subversivos, dice el lefebvrista. Misa en Latín, mujeres con velo y sermón, sólo en el púlpito. Fue suspendido después de la reforma promulgada por Paulo VI”. Y el 5 de Abril en Carta abierta a Foro de Excélsior, página 12 A,: “El Obispo Moisés Carmona aclara. Negando la retractación de Mons. Thuc y la suya propia”.
En Febrero de 1987 Carmona visita el Seminario sedevacantista en Hermosillo, lo bendice, y ordena sacerdotes a Juan de Dios Machain. Entre los seminaristas se encontraban: Eduardo Mariscal, Enrique López Vázquez, José Isabel Robles, Martín Dávila Gándara, David Contreras y Daniel Pérez Gómez.
Para Febrero de 1988 los sedevacantistas se posesionan del Templo de Dos Caminos.
En Diciembre de 1988 llega a Acapulco como Diácono Martín Dávila Gándara, para colaborar con Carmona, hasta su Ordenación.
El 24 de Septiembre de 1991, tiene lugar la Ordenación Episcopal inválida de Mark Pivarunas, CMRI, en la Capilla del Seminario Madre de Dios en Omaha, Nebraska, realizada por Carmona.
Y así le llega la muerte a Moisés Carmona. El 1 de Noviembre de 1991, fallece el Presbítero Moisés Carmona Rivera sobre la autopista México-Querétaro, a la altura de San Juan del Río, frente al Hotel La Estancia, a las 8 horas. Al dormirse el chofer del automóvil, que chocó contra el muro divisorio, el Presbítero Carmona salió y fue arrollado por un trailer. El parte médico indica: Traumatismo cráneo encefálico con expulsión de masa encefálica inmediata; medio rostro aplastado, lo mismo el abdomen; piernas trituradas; mano derecha cercenada. Iba acompañado de Pablo Arzuega Pbro., David Contreras Pbro., y otro más. Trasladado a Acapulco fue preparado en la Funeraria Manzanares. Exequiales en el Templo de la Divina Providencia. Sepultura en el Panteón de Las Cruces.
El P. Carmona hacía dos días que había llegado de un recorrido por Europa, regresaba en el momento del accidente de Zamora, de reconciliarse con el P. Martínez, de quien se había distanciado. Tenía religiosas argentinas en la colonia 5 de Mayo. Sacerdotes: José Isabel Robles (a) “Mauro”, de la colonia Bocamar, encargado de Dominguillo mientras nombran a alguien más; Roberto Mardonies, 35 años; Gerardo Adame, encargado del Seminario, 27 años; Angel de Dos Arroyos; Roberto, parece ser el líder.
Sus restos llegaron al puerto el 2 de Noviembre. Artículo periodístico de José Antonio Rivera, y la inhumación el día lunes 4 a las 15 horas.

EL POST CARMONISMO.

La trágica muerte de Carmona, tomó por sorpresa al movimiento sedevacantista, pues se repondrán del golpe hasta 1999.
En 1992 algunos miembros del grupo entraron en dialogos con el Arzobispo de Acapulco Monseñor Rafael Bello Ruiz, sin llegar a ningún compromiso.
El 8 de Diciembre de 1994, tiene lugar la Ordenación Presbiteral inválida del diácono Artemio Santos Martínez en Dominguillo, realizada por el Obispo Daniel Lytle Dolan.
En 1996 llega nuevamente a Acapulco Martín Dávila Gándara, trasladado como Párroco, se encarga de exhumar y trasladar los restos de Carmona al Templo de Dominguillo.
El 14 de Octubre de 1998 se reunió la Sociedad Sacerdotal Trento, presidida por Mark Anthony Pivarunas, para realizar la elección del sucesor de Carmona, siendo elegido por votación Martín Dávila Gándara.
Finalmente, el Martes 11 de Mayo de 1999, tuvo lugar la Ordenación Episcopal inválida de Martín Dávila Gándara, realizada por el estadounidense Mark Anthony Pivarunas; Co consagrante Daniel C. Lytle Dolan; en el Templo de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo; en medio de una ceremonia precedida de fuertes polémicas, y que concluyó con una conferencia de prensa en el Hotel Plaza Las Glorias, donde el mencionado obispo refrendó sus posturas sedevacantistas y de ataque y hostilidad a la Iglesia Católica.

EL SEDEVACANTISMO Y SU NUEVA EXTRAÑA JERARQUIA.


EL SEDEVACANTISMO Y SU NUEVA RARA JERARQUIA.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

El sedevacantismo se presenta a sí mismo como una pretendida posición teológica -resultando un teologúmeno-, de aquellos católicos tradicionalistas que creen en el Papado, la infalibilidad papal y la primacía del Romano Pontífice, y sin embargo no reconocen como sucesor a los papas posteriores a Pío XII, a saber: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, y actualmente Benedicto XVI, como sucesores legítimos en el papado.
La palabra sedevacantismo se compone de dos palabras del latín que literalmente significan “la silla está vacante”. Considerando como falsa la premisa de que el Papa no se puede equivocar, pretende fundar su posición en la enseñanza -sacada fuera de su sentido justo- de San Roberto Belarmino, sustentando sus posturas en cuestiones disputadas. Pretenden restar validez al Concilio Vaticano II por los excesos que le sucedieron, particularmente en torno a la reforma litúrgica, rechazando por tanto el nuevo Ordenamiento de la Misa.
Originalmente, la corriente principal surgió de la postura contestataria del Arzobispo Marcel Lefebvre, grupo que actualmente ha alcanzado un diálogo fecundo con el actual Papa Benedicto XVI, y que progresivamente y en distintos lugares, ha vuelto a la unidad eclesial.
Posteriormente, el grupo se fragmentó en diversas corrientes. Para el caso que nos ocupa, el grupo encabezado por Moisés Carmona Rivera, entroncó con las posturas ambiguas del Arzobispo vietnamita Pedro Martín Ngo-Dhing-Thuc, quien fijó su posición en un documento presentado a la prensa el 25 de febrero de 1982 en Munich. Con el tiempo, este grupo, negó ser lefebvristas.
Con el ánimo de comprender en algo esta extraña situación, no debemos olvidar que la historia es la gran maestra de la vida; y que a lo largo de ella podemos ver cómo han sido los mismo Concilios quienes han dado origen a sectas o herejías, no porque esto forme parte de la esencia de la misma institución conciliar, sino como resultado de la libertad de la persona humana, que puede llegar al extremo de negar la gracia y la misericordia divina. Es el pecado, el que cierra la mente de los hombres y les lleva a asumir posturas radicales que niegan la verdad y la reconciliación.
El Concilio Vaticano I (1869-1870), nos puede servir de ejemplo; posterior al mismo se formó un grupo cismático que se separó de la Iglesia bajo el nombre de “Protocatólicos” como reacción al Dogma de la Infalibilidad del Papa.
El Concilio Vaticano II ha dado lugar a otro grupo más, objeto de nuestro estudio: el sedevacantismo. Sostiene que no hay Papa y que desde la muerte del gran Papa Pío XII en 1958, por diversas razones que llevan a la invalidez, la Santa Sede ha quedado vacante.
Ciertamente, algunas razones que aducen pueden llevar a más de uno a pensar en su relativa veracidad, pero el error de apreciación no les permite ver, que aquello que cuestionan no pertenece a la esencia de lo que el Vaticano II propone, sino a sus múltiples interpretaciones, algunas de las cuales ciertamente dieron lugar a situaciones vistas por más de uno como aberrantes.
Pero para llegar tan tempestivamente a la conclusión: “No hay Papa”, sea como teólogo o como simple sacerdote, o peor, como laico sin la menor competencia en esta materia, es faltar a la lógica, teniendo presente que nunca hubo un Cardenal o Obispo de los que eran y siguen siendo tradicionales, que se pronunciaran tan decididamente como los sedevacantistas en un asunto de tanta importancia, carecen por tanto de consenso en el pueblo de Dios.
Parece que no les viene a cuenta que hay una diferencia entre el ser herético formalmente y el serlo materialmente. Es solamente en el primer caso, cuando alguno es formalmente herético, por lo cual se pone fuera de la Iglesia, por lo que él mismo está excomulgado. De esto no hay prueba para los casos que aducen. La Iglesia ha sido siempre sumamente prudente en hacer declaraciones de ese tipo.
Pero impacientes, los sedevacantistas proclaman que no hay más Papa con tanta alabanza como si fuese un dogma tan cierto como lo de la existencia del mundo y desenvainan la espada contra todos los que piensan contra ellos como si no fueran más católicos. Acuden con falta de rigor, a ciertos juicios hechos por algunos santos, olvidando que ninguno es infalible por el solo hecho de ser santo.
Para convencer al mundo de que no hay Papa, presentan argumentos como ciertos, pero sin presentar pruebas. Acusan al Papa Juan XXIII del grave hecho de haber sido masón, aunque jamás presentaron demostración alguna; con esto pretenden que su elección al papado fue inválida y que por lo consiguiente todos los cardenales nombrados por él lo han sido inválidamente, lo que haría la elección de un nuevo Papa verdadero casi imposible.
Nunca les viene a la mente, el pensamiento sobre cuán grave pecado cometen en difundir una calumnia de tal calibre, pero lo hacen con tanto celo como si fuera un apostolado.
Corre además una vaga voz, como si en el Cónclave de 1978, el Cardenal Siri hubiese sido elegido como Papa, pero que sus adversarios le forzaron a renunciar a favor del Cardenal Carol Wojtyla. ¿Dónde hemos escuchado ya esta falacia? ¿Cómo creer cosa tan fantástica? Cada Cónclave es ultrasecretro Queda la posibilidad de que algo trascienda al exterior, pero ¿cómo saber la verdad? El Cardenal Siri fue interrogado, pero nunca dijo tal cosa. Verdad o no, el punto conviene a los sedevacantistas. Por remate: “El deseo es el padre del pensamiento”. ¿No se vuelve a repetir con desgracia esta suerte de rumores en torno a cada cónclave, hoy incluso promovidos por los medios de comunicación?
Es justamente en México donde encontramos sedevacantistas en número significativo. La tesis fue sostenida por un sacerdote erudito y muy escuchado, quien abrió el camino a esta negativa desviación. Fue el finado P. Jesuita Joaquín Sáenz y Arriaga. Pero en Europa apenas es un 5 % de tradicionalistas, y en Estados Unidos apenas se nombra el caso.
En algunos casos solo cuentan con sacerdotes, por el ejemplo el grupo del extinto Moisés Carmona necesitó de ocho años para salir de su marasmo y elegir a un nuevo sucesor en la tamaña pretensión.
Si tienen obispos casi no tienen sacerdotes. Hablan de seminarios, pero no cuentan con profesores dignos de ese título. No parece ningún problema para los obispos sedevacantistas. Aspirantes al sacerdocio que se encuentra quién lo ordene en tiempo récord, con o sin vocación.
Debe ser un deleite para esos obispos figurar con mitra y báculo sin ser obispos verdaderos. Se puede encontrar por doquier gente bastante despistada y feliz con recibir una bendición de alguno que pasa por “Su Excelencia”, también si debajo de la Mitra no hay más que una especia de Papá Noel. En realidad son mitrados sin apariencia de vocación episcopal, como surge de los experimentos que despliegan. La Iglesia Católica romana no tiene otros obispos más que los que han sido nombrados por el Papa. Sin duda ninguno de esos falsos obispos puede valerse de ser bastante avanzado en ciencia para conferirse de una dignidad tan elevada.
El origen del grupo que nos interesa, dejando de lado otros experimentos, queda vinculado con el triste suceso de una verdadera tragicomedia. Vivía en Roma desde el Concilio Vaticano II un pobre prelado vietnamita: Monseñor Pedro Martín Ngo-Dihn-Thuc, quien fue primero Arzobispo de Hue en Vietnam, pero exiliado de su país después de que éste cayó en poder de los comunistas. Había en Palmar de Troya, España, un charlatán famoso que se presentaba como vidente, quien se encajó en la cabeza de llegar un día a ser Papa. Un obispo bondadoso y fácil de convencer como el Arzobispo Thuc era preciso para dar un primer paso en esta dirección. Así se dedicó a enviarle un mensaje, asegurándole que la Santísima Virgen le pedía venir a Palmar de Troya para ordenarle a él y a algunos compañeros como sacerdotes. Monseñor Thuc habría de darse cuenta de que esto no es normal y que la Santísima Virgen nunca puede mandar una cosa que va en contra de las leyes de la Iglesia de Dios. Pero él se dejó convencer y vino y les ordenó algunos días después. Esto aconteció alrededor de Navidad en el año 1976.
¿Sabía bien lo que hizo? No es seguro. Como aturdido se dejó además persuadir para consagrarlo también obispo, lo que hizo tres semanas después.
Una vez hecho Obispo Don Clemente Domínguez, como se llama el vidente, no necesitó al Arzobispo Thuc y tiró por su lado -lo mismo hará en su caso Moisés Carmona-.
A la muerte del Papa Paulo VI el tal Clemente Domínguez se declaró Papa a sí mismo y se llama después Gregorio XVII. Lo hizo todo con gran teatro, nombrando sus propios cardenales y obispos; incluyendo entre ellos jovencitos que no alcanzaban la edad de la madurez, quizás por falta de candidatos más adecuados.
El Arzobispo Thuc fue excomulgado, pero pronto se arrepintió y fue perdonado. Declaró que las ordenaciones y consagraciones que él había hecho eran inválidas.
Ya desde entonces los sedevacantistas estuvieron alertas para tener sus propios obispos. El caso se volvió a repetir con el sacerdote francés P. Gérard des Lauriers, dominico y gran teólogo. La ordenación esta ves se realizó en secreto, y en secreto se mantuvo por algún tiempo, hasta que el mismo des Lauriers comenzó a dudar de la integridad mental de Monseñor Thuc, y de la validez de la consagración recibida de él. Declaró que Monseñor Thuc pronunció las palabras de la consagración dos veces. Cuando esto declaró des Lauriers perdió a todos sus amigos.
Lo mismo sucedió, bajo las mismas circunstancias, se realizó la Ordenación del Moisés Carmona Rivera y de Adolfo Zamora el 17 de Octubre de 1981 en Toulum, Francia. Evento que el mismo Carmona dirá que fue realizado: “En una verdadera catacumba, sin más testigos que dos ilustres doctores”, “en Europa” (Cfr. Carta reproducida por el Periódico Trento N. 137, Año VIII, pp. 2 y 4).
El extraño comportamiento de estos dos sacerdotes mexicanos, caídos en la-fievbre de ser obispos se apoderará también de otros más adelante.
El posterior comportamiento de estos nos muestra cuánto se equivocaron en su ambición hacia una dignidad que no es para quienquiera. Se vieron parecer artículos en periódicos anticlericales mexicanos de circulación nacional ataques violentos mutuos de esos dos mitrados. Y otros dos más creados por ellos Bravo y Martínez no se comportaron mejor. Bravo excomulgó a Martínez. ¿hemos visto jamás a obispos católicos atacarse públicamente entre ellos? Por los frutos, conoceremos a los árboles.
Casos documentados sobre la manera de allegarse de sacerdotes, son el de un anciano de California, hombre piadoso de muy avanzada edad, que estuvo a punto de ser ordenado, con apenas una mínima preparación de un medio año. Nunca dijo que quería ser sacerdote, sin duda que se dejó ilusionar por esos obispos sin diócesis, sin sacerdotes, en busca de clero que les hace falta tanto. Otra más es el caso de un seminarista de El Paso, Texas, que por alguna razón fue disuadido y obligado a abandonar el seminario por no tener verdadera vocación, Poco tiempo después apareció ordenado sacerdote sin haber realizado el tiempo necesario de estudios.
El seudo obispo Bravo, el más cínico de todos, ordenó a un Fray Agustín Miranda y otros varones que se habían separado del Padre Nabor Cárdenas, de la Nueva Jerusalén (Puruarán, Michoacán), juntamente con un grupo de muchachas sin haber pasado nunca por un postulantado y un noviciado como se debe, pero que tenían mucha adhesión de gente sencilla a causa de su vida edificante. Solo pasaron su vida en la nueva Jerusalén rezando y trabajando sin estudiar algo. Sus conocimientos teológicos no pueden sobresalir a lo que sabe un niño que sale de la escuela primaria. Se les ordenó aunque no podían saber más de la Misa que un monaguillo y cuando alguno les hace la observación que no han estudiado, tienen por lema que tienen libros que contienen todo lo que deben saber. Pero sin haber estudiado con profesores calificados, sus cabezas quedan desinfladas de ciencia como una pelota rota. ¿Cómo saben decir Misa? Personas sencillas dieron testimonio de que no pudieron nunca decirla sin cometer faltas.
Otra hazaña del pseudo obispo Bravo es que ordenó a un pobre viejito de Apaseo el Alto, el llamado “Padre Corona”, quien estuvo el más del tiempo en su cama y pudo apenas abrir la boca para hablar, pues no estaba bien de sus facultades mentales. Y fue en ese mismo estado que al “Padre Corona” le vino la idea de hacer de dos de sus monaguillos sacerdotes-coobispos.
Se le preguntó a Fray Agustín quién había sido el obispo que lo consagró, y sólo acertó a decir: “Un obispo de Guanajuato”. Es todo lo que sabía. No sabía ni latín, ni filosofía, ni teología, di Derecho Canónico, ni siquiera lo que estas palabras significan. Así se vuelve una Iglesia sin Papa.
Los sedevacantistas son pues la imagen de lo que resulta de una iglesia sin papa: una iglesia llena de confusión condenada a perderse en el desorden como sucede a los protestantes. Son como esos pájaros que causan destrucción en los sembrados; así es esta rara jerarquía de los sedevacantistas, creada por el Arzobispo Thuc. Inválida, totalmente inútil y gravemente nociva al bien de las almas.