José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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viernes, 29 de junio de 2018

De manos del Papa Francisco, arzobispo de Acapulco recibe Palio Arzobispal

El Sol de Acapulco

/ VIERNES 29 DE JUNIO DE 2018


De manos del Papa Francisco, arzobispo de Acapulco recibe Palio Arzobispal
Es el símbolo religioso que representa la oveja que el pastor lleva sobre sus hombros en señal de la tarea pastoral que el prelado católico ha de realizar por el pueblo que representa.


Javier Tinoco Memije

De manos del Papa Francisco, en Roma, Italia, el Arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, recibió el Palio Arzobispal, símbolo religioso que representa la oveja que el pastor lleva sobre sus hombros en señal de la tarea pastoral que el prelado católico ha de realizar por el pueblo que representa.

El Palio Arzobispal es una especie de estola blanca circular, que se lleva sobre los hombros, del cual caen ante el pecho y espalda dos tiras de tela rectangulares; está confeccionado con lana blanca esquilada a corderos bendecidos por el Papa el día de Santa Inés.

La estola suele adornarse con cruces bordadas en seda color negro, con tres clavos que recuerdan los clavos de Jesucristo cuando fue crucificado; el Palio es un atuendo que sólo es utilizado por el Papa y los arzobispos.

Monseñor Leopoldo estuvo acompañado por cuatro sacerdotes y un grupo de personas de Morelia que forman parte representativa en la vida de González González.

Por ordenamiento del Papa Francisco, el Palio será impuesto por el Nuncio Apostólico, Franco Coppola, el próximo 11 de septiembre en el puerto de Acapulco, ciudad que alberga la arquidiócesis a la que se le ha confiado.

29 DE JUNIO DE 2018: FIESTA DE LOS SANTOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO, ENTREGA DE LOS PALIOS ARZOBISPALES


29 DE JUNIO DE 2018 FIESTA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, ENTREGA DE LO PALIOS ARZOBISPALES.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

El próximo viernes 29 de junio de 2018, tendrá lugar en la Ciudad de El Vaticano, la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. La Fiesta es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, y es una de las mayores celebraciones religiosas para los cristianos católicos y ortodoxos. En las últimas décadas, esta fiesta ha sido de importancia para el moderno movimiento ecuménico como una ocasión en la que el Papa de Roma y el Patriarca de Constantinopla han oficiado servicios diseñados para que sus iglesias más cerca de intercomunión, como participación en lo común. Este es especialmente el caso durante el pontificado de Juan Pablo II, tal como se refleja en su encíclica, Ut Unum Sint (25 de mayo de 1995).
El palio es una prenda de lana de oveja, que el arzobispo usa sobre sus hombros, bendecida en la fiesta de la virgen y mártir de la cristiandad primera Santa Inés (21 de enero), el Papa bendice unos corderos de los que extrae la lana. Dicha lana, una vez confeccionada, se guarda en una urna de plata en la capilla de la tumba de San Pedro, en el Vaticano. El palio es símbolo de la unidad que vincula a los pastores de las Iglesias particulares con el Sucesor de Pedro, Obispo de Roma. El hecho de que el palio se entregue en una celebración conjunta a todos los nuevos arzobispos de cada año expresa igualmente la universalidad y catolicidad de la Iglesia unidas en y desde la Sede Apostólica.

La lana significa la aspereza de la reprensión a los rebeldes; el color blanco, la benevolencia hacia los humildes y penitentes. La forma circular que encierra los hombros es el temor del Señor, por quien las obras se cierran a fin de que su perfume cubierto no se vaya desvaneciendo, como sucede si se descuidan las pequeñas cosas que, poco a poco, se cae en las grandes. Tiene cuatro cruces situadas delante y detrás, a la derecha y a la izquierda. Así el obispo debe poseer vida, ciencia, doctrina y poder. Se relaciona también con las cuatro virtudes cardinales, teñidas de púrpura por la fe en la Pasión del Cristo. En la parte anterior se representa la justicia: el prelado debe velar para dar a cada cual lo suyo. En la parte posterior, la prudencia: el prelado debe cuidarse de dudas y pensamientos nocivos. A la izquierda, el coraje, para no sucumbir en la adversidad. A la derecha, la templanza, para no descontrolarse en la prosperidad. Jurídicamente el palio arzobispal es el símbolo de la potestad que tienen los arzobispos en su provincia eclesiástica y los lazos de comunión con el Romano Pontífice. El palio posee un significado espiritual profundo. Algunos Padres de la Iglesia han visto en las cruces el recuerdo de la Cruz del Señor que el prelado debe llevar con mayor diligencia y amor.
El Papa Francisco introdujo un cambio en la ceremonia de entrega del palio arzobispal, fijando que ya no será el Obispo de Roma quien imponga el palio, sino que los arzobispos lo recibirán en privado y después será el nuncio del respectivo país quien se encargue de la investidura en la diócesis de origen. La novedad, introducida en 2015, indica que “El Papa dispuso que el palio bendecido en la misa de los santos Pedro y Pablo sea impuesto a los arzobispos metropolitanos en sus residencias diocesanas por un representante”.
El nuevo procedimiento prevé que al final de la misa de los santos Pedro y Pablo, el 29 de junio, los nuevos arzobispos sean invitados a concelebrar con el Papa en el Vaticano; los que participen en el rito recibirán el palio “en privado, de manos del Santo Padre”. Ya no existe, pues, la imposición oficial durante el rito, en el que desfilaban delante del Pontífice los nuevos metropolitanos para irse arrodillando y recibir el palio uno a uno. El verdadero rito de la imposición del palio se llevará a cabo en las respectivas iglesias locales, involucrando no solo a la comunidad diocesana metropolitana, sino también a las comunidades sufragáneas, sobre las cuales el nuevo arzobispo ejerce algunas funciones limitadas.
Esta IMPOSICION quedará pendiente en cuanto a la fecha, a realizarse en Acapulco, para el caso de Monseñor Leopoldo González. La fecha confluye con el 35 aniversario de la creación de la Arquidiócesis de Acapulco, pues fue un 29 de junio de 1983, cuando tiene lugar Solemne Ejecución de la Bula “Quo maius” de Erección Canónica de la Arquidiócesis de Acapulco, en Ceremonia realizada en el Zócalo de la Ciudad de Acapulco, presidida por Monseñor Girolamo Prigione, Delegado Apostólico en México.

¡En hora buena Monseñor Leopoldo! ¡Feliz 35 aniversario Arquidiócesis de Acapulco!

miércoles, 27 de junio de 2018

29 DE JUNIO: 35 ANIVERSARIO DE LA ARQUIDIOCESIS DE ACAPULCO


35 ANIVERSARIO DE LA ARQUIDIOCESIS DE ACAPULCO
29 DE JUNIO (1983-2018).
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         El próximo viernes 29 de junio de 2018, Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, tendrá lugar el 35 aniversario de la fundación de la Arquidiócesis de Acapulco. Pretender una visión panorámica de la vida de la Iglesia en la región costera del Estado de Guerrero, puede antojarse una pretensión imposible. Pero se impone una visión de conjunto para aprender, ya que la historia es “maestra de la vida”, y vista con ojos de fe, se transforma en historia de la salvación.

El 10 de Febrero de 1983, el Santo Padre Juan Pablo II Magno, crea la XII Provincia Eclesiástica Mexicana con sede en Acapulco, con la Bula “Quo maius”, y promueve como su primer Arzobispo a Rafael Bello Ruiz. Pero la Bula fue ejecutada concretamente el 29 de junio de ese mismo año.
Monseñor Bello recibe la noticia el 12 del mismo mes, mientras estaba de visita en la Parroquia de San Juan Bautista, Copala, Gro.; y fungía en ese lapso de tiempo como Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilpancingo –Chilapa, a la muerte de Monseñor Fidel de Santa María Cortés Pérez, de Octubre de 1982 a Abril de 1983.
La Toma de Posesión de este Arzobispado, tendrá lugar al ejecutarse formalmente la Bula, el 29 de Junio de 1983, en el zócalo de la Ciudad y Puerto de Acapulco, en el pórtico de la Santa Iglesia Catedral, en Solemne Concelebración Eucarística presidida por el Delegado Apostólico en México, Monseñor Girolamo Prigione; acompañado de: Mons. Estanislao Alcaraz Figueroa, Arzobispo de Morelia; Mons. Juvenal Porcayo Uribe, Obispo de Tapachula; Mons. José Lizares Estrada, Obispo de Ciudad Altamirano; Mons. José María Hernández González; Obispo de Chilapa; Mons. Juan Jesús Posadas Ocampo, Obispo de Cuernavaca; y Mons. Emilio Berlie Belauzarán, Obispo electo de Tijuana.
Mons. Bello recibió el palio arzobispal el 28 de septiembre de 1983, en El Vaticano, de manos del Cardenal Proto Diácono, en solemne concelebración Eucarística en la Capilla Matilde. Gobernó la diócesis durante 24 años, de los cuales 17 como Arzobispo. Poniendo las bases de la pastoral en la costa de Guerrero. Permanecerá en el corazón de todos, como la figura arquetípica del Padre y Pastor.
El 30 de junio del 2000, tiene lugar la sucesión, cuando el Papa nombra un Arzobispo Coadjutor, en la persona de Monseñor Felipe Aguirre Franco, hasta entonces Obispo de Tuxtla Gutiérrez Chiapas. Monseñor Aguirre gobernará la Arquidiócesis durante la primera década del Tercer Milenio Cristiano, como un espléndido pórtico, “umbral de la esperanza”, abierto por el gran Papa Juan Pablo II, con el Gran Jubileo del Año 2000. Instalado Monseñor Aguirre en Acapulco el 28 de Septiembre de 2000 –con entrada triunfal y toma de posesión. El 8 de Mayo de 2001, se formaliza la sucesión, cuando es preconizado Segundo Arzobispo, siendo aceptada la renuncia al gobierno pastoral presentada por Monseñor Bello un año antes por motivos de salud. El 29 de Junio de 2001, recibe de manos del Papa Juan Pablo II el Palio Arzobispal, en la Plaza de San Pedro, en El Vaticano, acompañado todavía por su antecesor Mons. Bello. La relación Iglesia-sociedad civil vivió significativos eventos; y su magisterio episcopal tuvo una amplia proyección en todos los medios de comunicación. Durante el arzobispado de Mons. Aguirre, especial significación tiene el ministerio episcopal entre nosotros de Monseñor Juan Navarro Castellanos (2004-2009).
El 7 de junio de 2010, el Papa Benedicto XVI nombra al tercer arzobispo de Acapulco Monseñor Carlos Garfias Merlos, quien gobernará durante seis años. Toma posesión el 22 de julio en solemne ceremonia en el Centro Internacional Acapulco. Recibe el Palio Arzobispal de manos del papa Benedicto XVI el 29 de julio del mismo año en la Plaza de San Pedro de la Ciudad de El Vaticano. Durante su administración como Arzobispo, la comunidad eclesial conocerá relaciones de alto nivel con todos los niveles del gobierno y la sociedad civil.

Así llegamos a la actual etapa de nuestra historia diocesana, y entramos en la era Francisco, cuando el Santo Padre el Papa Francisco nombró, el viernes 30 de junio de 2017, en la memoria de los Primeros Mártires Romanos, al obispo de Tapachula, Monseñor Leopoldo González González, nuevo Arzobispo para la Arquidiócesis de Acapulco. Tomará posesión el 29 de agosto de 2017, después de una apoteósica recepción, como “compañero del dolor y la esperanza” de este pueblo creyente que sufre en la costa de Guerrero. Recibirá el Palio Arzobispal de manos del Papa Francisco el próximo viernes 29 de junio de forma privada, en la ciudad de El Vaticano; y públicamente, en ceremonia todavía por confirmar en Acapulco, presidida por el Nuncio Apostólico en México Monseñor Franco Copola.