José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Bello Ruiz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Bello Ruiz. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de junio de 2012

HISTORIA DE LOS MINISTERIOS Y DIACONADO PERMANENTE EN LA DIOCESIS DE ACAPULCO


HISTORIA DE LOS MINISTERIOS Y DIACONADO PERMANENTE
EN LA DIOCESIS DE ACAPULCO, GRO.
Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco
(Este texto se encuentra en el Archivo diocesano entre las Circulares, con fecha 25 de Mayo de 1980)

         En el año de 1966 un grupo de personas, entre ellos: Humberto Reyes, Miguel Bugarini, Jorge Sánchez y otros, quienes a raíz del Cursillo N. 7 y 8, empezaban a pensar en sí mismos y lanzarse a hacer algo por los demás. Sin más armas que lo recibido en el Cursillo, una buena voluntad y una hojita dominical llamada “Vida del Alma”, se decidieron a dirigir y a comentar las Misas en la Parroquia de San Cristóbal, aquí en la ciudad y un día menos pensado, uno de ellos se animó a irse al entonces poblado de Las Cruces para reunir a la gente y explicarles la Palabra de Dios.

         Para el año de 1975 el grupo había crecido y los domingos con toda la familia unos, con los amigos otros, se repartían por los poblados del contorno de la ciudad. Pero como el apostolado iba creciendo y las exigencias eran cada vez más serias, sentían la necesidad de cierta preparación o capacitación para el apostolado. Fue así como en el Seminario se dio un curso sencillo de “Celebraciones de la Palabra”, con ayuda del material que empezó a proporcionar Misioneros de Guadalupe, que son unos folletos que cubren todos los domingos del Año Litúrgico. Material que resultó ideal para el tipo de apostolado que se estaba realizando.

         Conforme iba pasando el tiempo, se veía que esto no bastaba, pues se encontraban con problemas que resolver en el amplio campo del apostolado que, fue lo que en definitiva vino a empujar al grupo a pensar en una serie de estudios más organizado, más sistemático y más completo.

         Estas experiencias pastorales fueron iluminadas posteriormente por el Motu Proprio del Papa Pablo VI “Ministeria Quaedam” del 15 de agosto de 1972. Al reformar las antiguas Ordenes Menores, las sustituyó por los Ministerios del Lectorado y Acolitado, facultando para conferirlos a laicos no aspirantes al Presbiterado.

         Como resultado, se pensó que en Acapulco el terreno estaba abonado para conferir Ministerios a algunos de los Celebradores de la Palabra. A los más perseverantes, entregados y ejemplares del grupo que ellos mismos eligieron. Cabe hacer notar que desde 1975 hasta la fecha cada semana nos reunimos, los días miércoles de 9 a 11 p. m., empezamos reuniéndonos en el Seminario, pero resultaba muy lejos para los que no tienen en qué moverse; luego se pensó en la Casa Diocesana, pero resultó muy ruidosa y como ya terminamos noche, teníamos problema con el velador; finalmente encontramos la casa de uno de ellos, el Diácono Rafael Zetina, en donde llevamos más de dos años haciendo nuestra reunión semanal, y también cuando tenemos nuestra semana de estudios, que suele ser cada tres meses. A estas reuniones semanales, la mayoría asiste con sus esposas, y a veces con algunos de sus hijos.

         El 6 de junio d 1976, en la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad, se confirieron los primeros ministerios de Lector a 14 personas de diferentes parroquias:

1.     Francisco Arcos Ramírez, de la Parroquia de San Cristóbal.
2.     José Arellano Sánchez, de la Parroquia de San José Obrero.
3.     Pedro Castillo Paredes, de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
4.     Eliseo García Dircio, de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
5.     José Luis Garcilazo Sánchez, de la Parroquia de San Cristóbal.
6.     Francisco Leyva Dozal, de la Parroquia del Sagrario-Catedral.
7.     Juan Manriquez, de el Kilómetro Treinta.
8.     Luis Miranda Gutiérrez, de la Parroquia de San Cristóbal.
9.     Ildefonso Morales Neri, de la Parroquia de la Purísima Concepción.
10.           Francisco Pimentel Rosales, de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
11.           Anselmo Rivas Fuentes, de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
12.           Jaime Sánchez Vázquez, de la Parroquia de San Cristóbal.
13.           Salvador Terán García, de la Parroquia del Sagrario-Catedral.
14.           Ignacio Zamora Martínez, de la Parroquia del Sagrario-Catedral.
15.           Miguel Bugarino Alvarez, de la Parroquia de San Cristóbal.
16.           Julián González Alvarez, de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
17.           Humberto Reyes Carrillo, de la Parroquia de San Cristóbal.
18.           Jorge Sánchez Jaimes, de la Parroquia del Niño Jesús.

En XOCHISTLAHUACA, Gro. El 13 de junio de 1976 recibieron el Lectorado los Catequistas bilingües (amuzgo-español):

1.     Catarino Arango.
2.     Alejandrino Zepeda.
3.     Alberto Gómez.
4.     Tomás de Jesús.
5.     Herminio Francisco López.
6.     Victor López.

En COAPINOLA, Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, La Concordia, Gro. Lengua mixtec, recibieron el Lectorado de manos del Delegado Apostólico Monseñor Pío Gaspari, el 12 de enero de 1977, los catequistas bilingües (mixteco-español):

1.     Lauro Morales.
2.     Juan Silverio.
3.     Eleuterio Bernabé.
4.     Ricardo Morales.
5.     Severiano Carpio.
6.     Gaudencio García.
7.     Nicolás Catarino.
8.     Juan Castro.
9.     Pablo García.
10.           Andrés García.
11.           Juan Lorenzo.
12.           Pascual Gregorio.
13.           Gaudencio Donaciano.
14.           Bernardino Bustos.
15.           Martimiano Nicacio.
16.           Emilio Peláez.
17.           Jorge rodríguez.
18.           Cristóbal Santana.

En esa memorable ocasión, el Delegado Apostólico dijo en la homilía: “Hermanos, en sus manos tienen la Palabra de Dios. ¿Qué más valioso podríamos entregarles? El Espíritu Santo les dará el conocimiento de esta Palabra para que puedan explicarla a sus hermanos”.

         En la Parroquia de San Nicolás de Bari de esta ciudad, el 3 de abril de 1977, recibieron el ACOLITADO:

1.     Pedro Casstillo Paredes.
2.     Francisco Pimentel R.
3.     Humberto Reyes Carrillo.
4.     Jaime Sánchez V.
5.     Luis Miranda G.
6.     Julián González Alvarez.
7.     Anselmo Rivas F.
8.     Salvador Terán García.
9.     Ignacio Zamora M.
10.           Miguel Bugarino Alvarez.
11.           Eliseo García Dircio.
12.           Ildefonso Morales N.
13.           Jorge Sánchez Jaimes.

Recibió LECTORADO en esta misma fecha: Rafael Zetina A.

14 DE MAYO DE 1978, ORDENACION DE LOS PRIMEROS DIACONOS PERMANENTES EN NUESTRA DIOCESIS DE ACAPULCO.

         Precedió una preparación intensa de estudio y oración. Analizamos el Documento “Restauración del Diaconado Permanente en México”, de agosto de 1972. Estas normas de nuestros obispos estaban aprobadas por el Papa desde hacía tres años. En ellas se declaraba, que cada Obispo en su Diócesis era el responsable de esta restauración libre.

         Confiados en Dios y sintiendo la necesidad de sus servicios en el culto y en el ejercicio de la caridad, fueron ordenados los primeros Diáconos Permanente en la Iglesia de Cristo Rey.

         Ellos fueron:

1.     MIGUEL BUGARINO ALVAREZ. Trabajo: Técnico electricista. Casado, de 55 años de edad. Seis hijos. 25 años el mayor, 15 el menor. Estudios cursados: Técnico electricista.
2.     JULIAN GONZALEZ ALVAREZ. Trabajo: Guía de turista. Casado, de 48 años de edad. Siete hijos. 15 años el mayor, 9 meses el menor. Estudios cursados: Primaria.
3.     HUMBERTO REYES CARRILLO. Trabajo: Empleado. Casado, de 68 años de edad. Tres hijos. 34 el mayor, 15 meses la menor (adoptiva). Estudios: Preparatoria, Telegrafista.
4.     JORGE SANCHEZ JIMENES. Trabajo: Transportista, Materiales para construcción. Casado, de 56 años de edad. Nueve hijos. 23 años el mayor, seis años el menor. Estudios: Tercero de Primaria.
5.     LAURO MORALES. Mixteco. Bilingüe. Trabajo: Campesino. Casado de 59 años de edad. Tres hijos. Autodidacta. 23 años de servir a su comunidad. Fue primer Presidente de la Sección de Adoración Nocturna, que cuenta con más de 600 adoradores.
6.     GAUDENCIO GARCIA. Trabajo: Campesino. Casado, de 45 años de edad. Tres hijos. Mixteco. Bilingüe. Autodidacta.

3 de junio de 1979, Ordenación del Diácono:

7.     RAFAEL ZETINA AVILA. Trabajo: Comerciante. Casado, de 40 años de edad. Siete hijos. 16 años el mayor, tres meses el menor. Estudios: Secundaria.

LECTORADO:

1.     José María Higuera Salazar.
2.     Martín Serrano Lorenzana.
3.     Salomón Sánchez Galeana.

Recibieron el Acolitado el 24 de Diciembre de 1979.

         ACOLITADO: Francisco Arcos.

         El 9 de mayo del presente año 1980. Se confirieron nuevos ministerios en la Misión de la Santa Cruz en La Concordia, Gro.:

         LECTORADO:

1.     Margarito Martínez.
2.     Florentino Castro.
3.     Santa Cruz Hipólito.
4.     Rafael Santiago Elena.
5.     Andrés Morales.

ACOLITADO:

1.     Crescencio León.
2.     Andrés García.
3.     Leobardo Castro.
4.     José Oricardio.

El 25 de mayo, Dios mediante, serán promovidos y ordenados Diáconos:

8.     SALOMON SANCHEZ GALEANA. Trabajo: Profesor. Casado, de 41 años de edad. Cuatro hijos, 18 el mayor, el más pequeño 4 años. Estudios: Normal.
9.     MARTÍN SERRANO LORENZANA. Trabajo: Cajero-recepcionista. Casado, de 39 años de edad. Cuatro hijos, 18 años el mayor, seis el menor. Estudios: Secundaria.
10.           JOSE MARIA HIGUERA SALAZAR. Trabajo: Fotógrafo ambulante. Casado, de 44 años de edad. Ocho hijos, 20 años el mayor, seis el menor. Estudios: Cuarto año de Primaria.

Estos dos últimos iniciaron su proceso de formación hace tres años con motivo de los grupos formados en la Colonia Jardín y dirigidos por los Padres Pasionistas y las Religiosas Dominicas de la Doctrina Cristiana.

Conclusión.- La actitud del Pueblo de Dios frente a los Ministerios, desconfiada en un principio, comenzó a ser más favorable después de la “Evangelii Nuntiandi”, en la que el Papa los recomienda de nuevo y plantea criterios para el reconocimiento y ejercicio de los mismos.

Dios permita que llegue el día, y espero que sea pronto, en que todas las comunidades parroquiales y pueblos filiales de la Diócesis de Acapulco tengan no solo Lectores, sino también Acólitos y otros Ministerios.

Acapulco, Gro. A 25 de mayo de 1980.

Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco.

miércoles, 29 de julio de 2009

PAITO, APOSTOL Y MISIONERO.

PAITO, APOSTOL Y MISIONERO.

UN EXCELENTE LIBRO EDITADO POR EL DOCTOR FRANCISCO XAVIER RAMIREZ EB EDITORIAL SAGITARIO, PUEDE SER LEIDO HACIENDO UN CLIC

http://puntociegora.tripod.com/id6.html

ORDENACIONES REALIZADAS POR MONSEÑOR RAFAEL BELLO RUIZ

RECIBIERON EL SACRAMENTO DEL ORDEN PRESBITERAL DE MANOS DE MONSEÑOR RAFAEL BELLO RUIZ PRIMERO OBISPO AUXILIAR DESPUÉS SEGUNDO OBISPO RESIDENCIAL Y POSTERIORMENTE PRIMER ARZOBISPO DE ACAPULCO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

5 de Abril de 1974. Ordenación Presbiteral del Diácono TOMAS VARGAS GUTIERREZ en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo Auxiliar de Acapulco.

25 de Julio de 1974. Ordenación Presbiteral del Diácono GUDENCIO HERNÁNDEZ SILVA en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Ayutla de los Libres, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo Auxiliar de Acapulco.

6 de Agosto de 1975. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE BENIGNO GARCIA ALVARADO en el Templo Parroquial de San Pedro Apóstol en Petatlán, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo Auxiliar de Acapulco.

26 de Abril de 1976. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE LIMON MENDOZA en la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe en México, D. F. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo Auxiliar de Acapulco.

10 de Mayo de 1978. Ordenación Presbiteral del Diácono RAUL ANGEL OLVERA JIMENEZ IMHICM, en el Templo Parroquial de San Antonio María Claret, en la Colonia Narvarte en la Ciudad de México, D. F. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

10 de Mayo de 1978. Ordenación Presbiteral de SEVERIANO SÁNCHEZ RODRÍGUEZ IMHICM, en el Templo Parroquial de San Antonio María Claret en la Colonia Narvarte de la Ciudad de México, D. F. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz.

2 de Diciembre de 1978. Ordenación Presbiteral del Diácono PEDRO GOMEZ BARAJAS en el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Carmen en La Concordia, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco.

20 de Abril de 1979. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE JESUS MENDOZA ZARAGOZA en el Templo Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús en Las Mesas de Petatlán, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco.

28 de Octubre de 1980. Ordenación Presbiteral del Diácono RAMON FRANCISCO CELIS NEVAIRE en el Templo Parroquial de la Santa Cruz en Cruz Grande, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco.

24 de Septiembre de 1982. Ordenación Presbiteral del Diácono RODOLFO GUTIERREZ FITZ en la Capilla de San Juan de Dios, en el Poblado de San Juan de Dios, de la Diócesis de Chilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilapa.

24 de Septiembre de 1982. Ordenación Presbiteral del Diácono PRIMO MALDONADO MEZA en la Capilla de San Juan de Dios, en el Poblado de San Juan de Dios, de la Diócesis de Chilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilapa.

8 de Octubre de 1982. Ordenación Presbiteral del Diácono PEDRO GARCIA DELGADO en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Chilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilapa.

8 de Octubre de 1982. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE GUADALUPE PEREZ GIL en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Chilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilapa.


12 de Diciembre de 1982. Ordenación Presbiteral del Diácono FRANCISCO GUTIERREZ ALMEIDA en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Chilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Chilapa.

24 de Enero de 1984. Ordenación Presbiteral del Diácono RAFAEL CAMPOS CARMONA en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Obispo de Acapulco.

25 de Julio de 1984. Ordenación Presbiteral del Diácono ARISTEO GARIBAY ROMERO en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Ayutla de los Libres, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

2 de Agosto de 1984. Ordenación Presbiteral del Diácono ANGEL CUEVAS GUTIERREZ en el Templo Parroquial de San José en San Jerónimo, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

20 de Noviembre de 1984. Ordenación Presbiteral del Diácono HUGO HERNÁNDEZ MALDONADO en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

25 de Marzo de 1985. Ordenación Presbiteral del Diácono NATALIO CARMONA GUERRERO en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Cuautepec, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

3 de Diciembre de 1985. Ordenación Presbiteral del Diácono JUVENAL APONTE GONZALEZ en el Templo Parroquial de San José Patriarca en Bajos del Ejido, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

2 de Abril de 1986. Ordenación Presbiteral del Diácono ERNESTO HERNÁNDEZ GARCIA en el Templo de San Pedro Apóstol en San Luis San Pedro de la Parroquia de San Luis Rey de Francia en San Luis La Loma, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Agosto de 1986. Ordenación Presbiteral del Diácono ANGEL SOTO MATA en el Templo Parroquial de la Asunción de María en Atoyac de Alvarez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

2 de Enero de 1987. Ordenación Presbiteral del Diácono RAMON MENDOZA ZARAGOZA en la jurisdicción eclesiástica de San Rafael Arcángel de la Colonia Benito Juárez, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

29 de Junio de 1987. Ordenación Presbiteral del Diácono PEDRO TORRES GARCIA en el Templo Parroquial de San Cristóbal de la Colonia Progreso en Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Julio de 1987. Ordenación Presbiteral del Diácono LUIS ROBERTO ARÉVALO en la Catedral de San Juan Bautista en Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

24 de Julio de 1987. Ordenación Presbiteral del Diácono SALVADOR HUMBERTO CISNEROS PRECIADO en la Catedral de San Juan Bautista en Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

24 de Julio de 1987. Ordenación Presbiteral del Diácono ALEJANDRO VIVEROS CARRILLO en la Catedral de San Juan Bautista en Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

25 de Enero de 1988. Ordenación Presbiteral del Diácono JORGE HERNÁNDEZ RAMÍREZ en el Templo Parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe en El Paraíso, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Septiembre de 1988. Ordenación Presbiteral del Diácono MIGUEL ANGEL CONTRERAS ONTIVEROS en el Templo Parroquial del Sagrario Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

31 de Octubre de 1988. Ordenación Presbiteral del Diácono ANGEL ADALBERTO JUÁREZ RODRÍGUEZ en la Parroquia de San Juan Bautista en Tenexpa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Enero de 1989. Ordenación Presbiteral del Diácono RICARDO PEREZ MEDINA en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

12 de Julio de 1989. Ordenación Presbiteral del Diácono MIGUEL ANGEL CORTES TORREBLANCA en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Ometepec, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

4 de Agosto de 1989. Ordenación Presbiteral del Diácono ALFREDO LEONEL DELGADO RANGEL MCIU en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Monterrey, Nuevo León, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

14 de Diciembre de 1989. Ordenación Presbiteral del Diácono ORBELIN JARAMILLO DIEGO en el Templo Parroquial de San Bartolomé Apóstol en Tecpan de Galeana, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Enero de 1991. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE JESUS GUTIERREZ VILLASEÑOR en la Capilla del Poblado del Parotal, perteneciente a la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Las Mesas de Petatlán, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.
5 de Febrero de 1991. Ordenación Presbiteral del Diácono ALFREDO FELIPE ZAMORA FLORES en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

20 de Agosto de 1991. Ordenación Presbiteral del Diácono RAFAEL BARAJAS Solorio en el Templo Parroquial de San Pedro Apóstol en Petatlán, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

19 de Noviembre de 1991. Ordenación Presbiteral del Diácono AGUSTÍN ARVIZON TORRES en la Capilla del Poblado de Coapinola perteneciente a la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en La Concordia, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

27 de Diciembre de 1991. Ordenación Presbiteral del Diácono JESUS ROLANDO LANDOLFO SALVADOR HEREDIA MCIU en la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, D. F. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

6 de Julio de 1992. Ordenación Presbiteral del Diácono ANDRES GARCIA CHAVEZ MCCJ en el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Rosario en Tecoanapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Octubre del 1992. Ordenación Presbiteral del Diácono FRANCISCO ESTRADA SANDOVAL MCIU EN EL Templo Parroquial de Abasolo, Guanajuato de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

3 de Diciembre de 1992. Ordenación Presbiteral del Diácono ANGEL VALENTE VITAL en la Parroquia de San Marcos Evangelista, en San Marcos Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

6 de Diciembre de 1992. Ordenación Presbiteral del Diácono EMANUEL JESUS VILLALOBOS LUNA en la Parroquia de San Nicolás de Bari, en La Colonia La Laja, Acapulco Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Diciembre de 1992. Ordenación Presbiteral del Diácono PABLO HECTOR VAZQUEZ MARTINEZ en la Parroquia de San José, en Tres Palos, Municipio de Acapulco Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

25 de Enero de 1993. Ordenación Presbiteral del Diácono GUSTAVO ALFONSO SÁNCHEZ QUEVEDO en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

30 de Mayo de 1993. Ordenación Presbiteral del Diácono EMANUEL JESUS VILLALOBOS LUNA en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco. En la Solemnidad de Pentecostés.

29 de Junio de 1993. Ordenación Presbiteral del Diácono GUSTAVO ALFONSO SÁNCHEZ QUEVEDO en el Templo Parroquial de San José, en San Jerónimo Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

20 de Octubre de 1993. Ordenación Presbiteral del Diácono SERAFÍN CASIANO en el Templo Parroquial de la Santa Cruz, en Cruz Grande Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

27 de Diciembre de 1993. Ordenación Presbiteral de RAFAEL MENDEZ WONG MCIU en el Templo Parroquial de la Inmaculada Concepción de María en Mazatán, Chiapas, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

25 de Enero de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono JUAN CARLOS FLORES RIVAS en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco. En el XXXV Aniversario de la Erección Canónica de la Diócesis de Acapulco.

25 de Enero de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE LUIS MENDOZA SANCHEZ en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco. En el XXXV Aniversario de la Erección Canónica de la Diócesis de Acapulco.

24 de Julio de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono JUAN RODRÍGUEZ CRUZ en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol, en Ayutla, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

13 de Agosto de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono JOEL SALAZAR BAYLON en el Templo Parroquial de la Santa Cruz, en Cruz Grande Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

14 de Octubre de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono RAFAEL SOBERANIS ZURITA en el Seminario del Buen Pastor de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

12 de Noviembre de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono ARTURO GONZALO TORRES LEON MCIU en el Templo Parroquial de María Auxiliadora, en la Ciudad de México, D. F. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

20 de Noviembre de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono ADOLFO HERNÁNDEZ MORALES en el Templo Parroquial de Cristo Rey, en el Fraccionamiento Magallanes, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

30 de Noviembre de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono INOCENCIO SILVERIO MAURA en el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, en La Concordia, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

8 de Diciembre de 1994. Ordenación Presbiteral del Diácono AQUILEO URRUTIA BERNAL en la Capilla del Poblado de La Palma, correspondiente a la Parroquia de San José Patriarca en Las Mesas, Municipio de San Marcos, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

25 de Enero de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono RAFAEL VALENCIA GONZALEZ en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.
4 de Febrero de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono DIEGO ALEX QUIROS MORALES MCIU en el Templo Parroquial de San Ramón en Jicaral, Provincia de Alajuela, Costa Rica, Centro América, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

20 de Julio de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono JOEL MEZA CAMPOS en el Templo Parroquial de San Isidro Labrador, en La Sabana, Municipio de Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Agosto de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono FRANCISCO FRANCO SÁNCHEZ OCAMPO en el Templo Parroquial de la Asunción de María, en Atoyac de Alvarez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Septiembre de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono SALVADOR SALMERON SALMERON en el Templo Parroquial del Sagrario-Catedral de Acapulco de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

28 de Septiembre de 1995. Ordenación Presbiteral del Diácono GERARDO FLORES ROBLES en la Parroquia del Niño Jesús, en la Colonia Juan R. Escudero, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

9 de Abril de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono ZACARIAS SABEL MELO CANDELA en el Templo Parroquial de San Juan Bautista, en San Juan Bautista Lo de Soto, Oaxaca, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

10 de Abril de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono ABRAHAM BENJAMÍN CRISÓSTOMO OFM Conv. en el Templo Parroquial de la Purísima Concepción de María en Tlacoachistlahuaca, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Abril de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono DAVID CHAVEZ VALENCIA en el Templo Parroquial del Inmaculado Corazón de María, en Papanoa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

1 de Mayo de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono ANTONIO REINOSO TRANQUILINO en el Seminario Conciliar de Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

1 de Mayo de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono AVELINO CELSO ARELLANO en el Seminario Conciliar de Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

1 de Mayo de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono CRISTINO ENRIQUEZ PRISCILIANO en el Seminario Conciliar de Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

1 de Mayo de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono MIGUEL JAIMES AVILES en el Seminario Conciliar de Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

1 de Mayo de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono OTÓN CARRANZA LORENZO en el Seminario Conciliar de Ciudad Altamirano, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

15 de Junio de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono LUIS GERARDO MONTEMAYOR GUERRERO MCIU en la Parroquia de San Pedro Apóstol, en la Ciudad de Allende, Nuevo León, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

27 de Julio de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono ERASTO JUÁREZ JULIAN en el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la Colonia Emiliano Zapata, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

18 de Noviembre de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono GREGORIO JAVIER RIOS FAJARDO en el Templo Parroquial de San Miguel Arcángel, en Coyuca de Benítez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

4 de Diciembre de 1996. Ordenación Presbiteral del Diácono OCTAVIO GUTIERREZ PANTOJA en la Capilla de San Jerónimo en el Poblado de Tutepec, Municipio de Ayutla, Gro. de la Parroquia de Santiago Apóstol, de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Agosto de 1997. Ordenación Presbiteral del Diácono ALVARO SÁNCHEZ QUEVEDO en el Templo Parroquial de la Asunción de María, en Atoyac de Alvarez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Agosto de 1997. Ordenación Presbiteral del Diácono VICTOR MANUEL CANTOR CHAVELAS en el Templo Parroquial de la asunción de María, en Atoyac de Alvarez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

5 de Septiembre de 1997. Ordenación Presbiteral del Diácono DAVID DIAZ DOMÍNGUEZ OMI en el Templo Parroquial de San Nicolás de Tolentino en Cuajinicuilapa, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

5 de Febrero de 1998. Ordenación Presbiteral del Diácono GUSTAVO SÁNCHEZ GARCIA en el Templo Parroquial de San Bartolomé Apóstol, en Tecpan de Galeana, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

29 de Junio de 1998. Ordenación Presbiteral del Diácono HUMBERTO DE LA ROSA ORGANES en Barrio Nuevo de la Parroquia del Santo Señor de Chalma, en La Venta, Municipio de Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

11 de Agosto de 1998. Ordenación Presbiteral del Diácono BENJAMÍN CARRILLO METODIO en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol, en Cuautepec, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

24 de Agosto de 1998. Ordenación Presbiteral del Diácono NICOLAS ORBE DE LA O en el Templo Parroquial de San Bartolomé Apóstol, en Tecpan de Galeana, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

15 de Agosto de 1999. Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE MIGUEL RODOLFO GUILLERMO NÚÑEZ HERNÁNDEZ en el Templo Parroquial de la Asunción de María en la Ciudad de Atoyac de Alvarez, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

8 de Septiembre de 1999. Ordenación Presbiteral del Diácono ADOLFO SILVA PITA en el Templo Parroquial de San Cristóbal, en la Colonia Progreso, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

22 de Diciembre del 2000. Ordenación Presbiteral del Diácono DANIEL MARTINEZ LOPEZ en el Templo Parroquial de San Luis Rey de Francia, en San Luis Acatlán, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

5 de Enero del 2001. Ordenación Presbiteral del Diácono ISMAEL RAZO ALVAREZ en el Templo Parroquial de San Nicolás de Bari, en la Colonia La Laja, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

26 de Enero del 2001. Ordenación Presbiteral del Diácono MARIO PALMA GARCIA en la Parroquia de San Isidro Labrador, en La Sabana, Municipio de Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

martes, 28 de julio de 2009

RAFAEL BELLO RUIZ, PINCELADAS DE UN ARDIENTE CORAZON COSTEÑO.

RAFAEL BELLO RUIZ,
PINCELADAS DE UN INTENSO CORAZON COSTEÑO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

-Monseñor Bello siempre estaba cerca de sus sacerdotes, en todos los momentos y circunstancias de la vida, testimonio de su amor a la Iglesia con su actitud, su ejemplo de humildad, con su entrega gozosa al servicio de sus presbiterio que ha cuidado con amor paternal. Mirada amable, que hacía participar de la felicidad del amor divino, hablaba de la bondad del corazón y compartía de gozo, suavidad y exquisita bondad de pastor; rayo de luz que hacía amable la vida, rayo de luz que ocultaba la austeridad de la vida cristiana, rayo de luz que lo hizo ser el Buen Pastor y, por ser Pastor Bueno, es imagen de Cristo. “Más vale una gota de miel que un tonel de hiel”… decìa.
-Si de niño sabía que sería sacerdote, siempre tuvo la certeza de que, con la ayuda de Dios, nada detendría su camino. Venía de un entorno pobre y su visión era la evangelización a los pobres. Así sería. Nunca olvidó que fue un niño pobre, pero muy entregado a la Iglesia. Y tuvo gran estima de aquellos niños pobres que crecían en el entorno de la Iglesia. Estima de la que gozaron, particularmente, dos niños que crecieron en el ambiente eclesial de la Parroquia de Mozimba, y que desde entonces fueron grandemente apreciados por Monseñor Bello: Pedro y Juan Carlos.
- Uno de los gustos particulares, adquirido ya desde el Seminario de Montezuma, Nuevo México, USA, era contemplar la naturaleza. Le gustaba caminar mientras rezaba el Santo Rosario, ver la pródiga naturaleza. Alma y carácter de costeño se templaban al paso, despacio, como los machetes en la fragua que, así forjados, quedaban más fuertes y adecuados.
- Gustaba de estudiar y leer, sobre todo leer, leer mucho, insaciable, estaba siempre al tanto de lo que sucedía en la Iglesia y en el mundo.
- El pueblo, que no sabe de rangos ni cargos, le llamaba Padre, desde entonces es, Padre para todos. Por años, tuvo por casa un pequeño cuartito con techo de lámina en pleno monte, en medio de las instalaciones del Seminario. Con una simple mesa de madera por escritorio.
-Su vida quedó marcada espiritualmente por un cura verdaderamente extraordinario: San Juan Bautista María Vianney. “¡Qué curioso!, -pensaba para sí siendo estudiante en San Sulpicio de París-. ¡Muy parecido en esa etapa de mi vida!: la persecución cristera, la suspensión de cultos, las misas a escondidas... y hasta su primera comunión a puerta cerrada, aunque en el caso de Paíto fue el bautizo, pero en las mismas condiciones. “¡Así, así quería ser! ¡Bueno... no un santo!, -pensaba para sí-... ¡pero sí como él en la entrega, en el amor por su gente, en su afán por servir, aconsejar, guiar al pobre, al más necesitado…de plano... así sería!” El Santo Cura de Ars sería, desde entonces, no sólo su patrono, sino su guía espiritual. Le tocó formarse en Francia, bajo esa gran figura sacerdotal, y allí definió su proyecto espiritual: Si desde niño sabía que sería sacerdote, ahora sabía qué tipo de sacerdote sería. El Santo Cura de Ars no le abandonaría jamás. Tres días después de su Ordenación como Presbítero, tendría uno de los honores -y gusto- más grande de su vida. Ofició su primera Misa en la misma parroquia en que viviera y actuara el Santo Cura de Ars, frente al altar que conserva sus reliquias. Pero no sólo eso, se le permitió usar todos los ornamentos originales del Santo Cura, y hasta el cáliz que utilizara en sus propias celebraciones litúrgicas.
-Monseñor Bello era un hombre de infinita paciencia. Charla y roce dieron a su carácter el toque de diplomacia propio de un buen líder espiritual. Todos y cada uno, presbítero o seminarista, fieles de todos los niveles, dan testimonio de hasta donde había llegado el buen trato y la relación amable que siempre brindaba. Su carácter comprensivo y conciliador fueron decisivos. En un ambiente proclive a la guerrilla y los desencuentros violentos, Mons. Bello tenía siempre a la mano el consejo paliador o la conseja restrictiva, pero ambas llenas de amor y comprensión.
- La Familia: Su familia había sido siempre muy unida, pero veía la de otros desmoronarse... y muy seguido. De ahí que le preocupara el tema, que hubiese sido tema del tema de siempre y a lo largo de sus años de estudio y preparación. Dos cosas le preocupaban y de las que quería ocuparse: la evangelización de los pobres... y la familia. La Familia fue precisamente el tema de su tesis en la Universidad Gregoriana, preparada bajo la supervisión y dirección del R.P. Severino Alvarez Méndez, su Director de Tesis. Había escogido una época en la que el futuro y vida de la pareja, del matrimonio pues, sufriera un embate terrorífico: la llegada de nuevas costumbres y normas. Hablaría sobre la legislación matrimonial en la Nueva España, en la etapa comprendida desde la conquista plena de mesoamérica hasta la determinación disciplinaria contenida o emitida por el Tercer Concilio Provincial de 1585. ¡Qué no daría porque la estabilidad social alcanzara a esa sagrada institución: la familia! Y por eso fundó y promovió decididamente el Movimiento Familiar en Acapulco.
- Sus estudios le hicieron un hombre conocedor... su trato esmerado con todos lo hicieron sabio. Su estancia como alumno le había enseñado disciplina; su ejercicio como maestro le dio la oportunidad de aprender a disciplinar, pero no a base de golpes o coacciones, sino con amor y comprensión. Su forja de un lado y otro de la línea templó el carácter del que, más allá de los deseos de sus benefactores, tenía marcada una senda mucho más larga, más profunda, de más responsabilidad. Rafael Bello Ruíz, por su equilibrio, dedicación, pujanza y espiritualidad, era el hombre adecuado para cualquier encomienda, por grande que ésta fuese.
-Intenso corazón costeño, lo mismo pedía el café hirviendo, como el agua helada y con hielitos. Ese corazón que amó a la Iglesia de Acapulco intensamente, y que se resistió a descansar hasta el último momento.
- Ciertamente, el ejercicio del ministerio de un Obispo no es simple, no es sencillo, y no es del gusto de todos, sin embargo están “puestos en su lugar por Dios, y debemos obedecerlos”.
A Monseñor Bello no le han faltado espinas en su caminar pastoral, que han lacerado su corazón de Pastor.
Una de ellas, tal vez la más importante: El caso del cisma lefebrista primero y SEDEVACANTISTA posteriormente. Liderado por quien en otro tiempo fuera su mentor en el Seminario de Chilapa, siempre entabló el dialogo público y privado. Quedó la mala semilla del cisma y la herejía, que persiste hasta el presente, teniendo como sede la Parroquia de la Divina Providencia, en el Barrio de Dominguillo en el centro de Acapulco. Se separaron de la Iglesia católica, y se constituyen en una secta. Este fenómeno fue para él una interrogante personal, teológica, sobre la naturaleza de la fidelidad del sacerdote.
Otra no menos importante: el caso de un fenómeno que se encuentra enquistado en la Ciudad de Atoyac de Álvarez mal llamada: IGLESIA DEL DIOS ÚNICO. Al estilo protestante, en el templo, sito en Atoyac, no hay ninguna imagen religiosa. Tiene pocos, o casi nulos, seguidores. Para Mons. Bello constituyó el dolor por el hijo perdido.
Otra más, fenómeno complejo, que ha dividido comunidades, pueblos y familias enteras, FALSOS SACERDOTES, que crearon la mal llamada: “Iglesia de Dios Católica Apostólica Nacional Mexicana Independiente”. Ángeles del mal, persisten en comunidades como El Gallinero (del área de Tres Palos), y en la colonia La Lajita (del área de Llano Largo). Haciéndose pasar por sacerdotes católicos, sin serlo, engañan a los fieles sencillos, simulando sacramentos inexistentes y faltos de eficacia santificadora.

martes, 21 de julio de 2009

RAFAEL BELLO RUIZ, PADRE, PASTOR Y MAESTRO.

RAFAEL BELLO RUIZ, PADRE, PASTOR Y MAESTRO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

La Iglesia Católica ha reconocido, siempre, en sus obispos la plenitud de una triple potestad: poder de santificar (sacerdocio); poder de enseñar (magisterio), y poder de gobernar (pastoreo). Y desde esa perspectiva debe ser comprendido el ministerio de nuestro bien recordado Rafael Bello Ruiz.
Plásticamente, la funcionalidad de el CETRO (=bastón) que recibe el día en que es Ordenado un Obispo, bien puede facilitar la comprensión de las funciones de el Obispo. El cetro tiene en su base una punta, se dice, para picar a los morosos, es decir, a aquellos que no desean caminar, o lo hacen con mucha pachorra, los pica para que no se atrasen del caminar comunitario de la Iglesia. El cuerpo del cetro, sirve para golpear (=corregir) a los rijosos, como disciplina que obliga a aquellos que gustan de desobedecer, para que se disciplinen y busquen el bien común, el bien de todos, y no solo su propio bien. Aplicando lo que dice la Escritura: “La vara y la corrección dan sabiduría, el muchacho consentido defraudará a sus padres”. Y por último, en lo alto, el cetro termina con una vírgula, o curvatura, que sirve para detener a aquellos que por exceso de animosidad quieren ir más allá, abandonando a la comunidad; olvidando la divisa: “nada sin el Obispo, todo con él. Pues donde está el Obispo está la Iglesia. Y quien está contra el Obispo está con el demonio”.
El reto que monseñor Bello tuvo enfrente fue enorme: -Acapulco, con su fama de excesos conocida a niveles internacionales. El puerto más hermoso del mundo, un foco de perdición en el que el licor, el desvelo, las mujeres y las francachelas eran la mirada principal de quienes buscaban vacacionar en la Perla del Pacífico. –Guerrero, estos rumbos surianos, pobre y olvidado. De grande abandono social y político le han convertido en un pueblo aguerrido -el bronco Guerrero, le llaman algunos autores- pero no es más que una natural rebeldía, que heredan en los genes a sus descendientes, ante una serie de injusticias concatenadas a lo largo de quinientos años.
Cuando el 29 de junio de 1976, cuarenta y nueve años cumplía, el nuevo Obispo Diocesano Bello Ruiz, que declaraba a don Rafael Castrejón, uno de los más destacados periodistas que ha dado el puerto: “No me ha llenado de alegría; por el contrario, tengo temor de tomar sobre mí, una carga tan llena de responsabilidades”.
Y vaya que sabía a lo que se enfrentaba! La evangelización de casi un millón de personas que se escondían entre las palmeras desde Cuajinicuilapa hasta Petatlán. La promoción de los valores cristianos que configuraran la vida con la fe. La pacificación de su sierra. Y, a todo esto, debía enfrentarse con tan solo cincuenta y ocho sacerdotes, cien religiosas y algunos laicos comprometidos dentro de los cursillistas, el Club Serra, y los movimientos cristianos familiar y juvenil.
Tres puntos fundamentales le inquietaban: mayor atención a la juventud, promoción del laicado adulto y las vocaciones sacerdotales.
-“Sé que voy a sufrir en esta nueva misión que el Papa me ha encomendado”, -decía a Castrejón-, agregando después: “se requiere en Acapulco y en sus costas un sistema nervioso muy equilibrado, además de la fortaleza y la paciencia cristianas”.
Cuando le cuestionaron sobre su plan de trabajo, Monseñor Bello contestó: ...·”desde ahora puedo decir que el programa de mi vida personal se sintetiza en dos palabras: pobreza y caridad. Es decir, conciencia de la radical dependencia del hombre en relación con Dios que se traduce en oración, en sencillez, apertura, sinceridad, deseo constante de renovación y de conversión. Por otra parte, sé que en un pastor lo principal es la comprensión y la estima de los diocesanos; ser entregado al trabajo, tener un corazón sensible, saber entender a todos, e identificarse con ellos. Ser amigo”. Ya lo era. Ya era todo eso que decía se necesitaba para ser un buen pastor. Su entrega pastoral precisamente en las dos costas y la reciprocidad del cariño demostrado por sus feligreses lo confirmaba.
Por su parte, Monseñor Quesada señalaba al propio Castrejón:
-“La Iglesia, como dijo Pío VII, espera una nueva primavera que, a mi parecer, ya se ha iniciado”.
El 29 de junio en la ceremonia de Toma de Posesión como Obispo Residencial, en el entorno de una Misa concelebrada en la Catedral de La Soledad, donde el Delegado Apostólico en México Monseñor Mario Pío Gaspari hizo entrega del Báculo simbólico de su mandato pastoral, ante la presencia del Obispo saliente, Monseñor José Pilar Quesada Valdés, los Obispos de: Chilapa, Don Fidel Cortés Pérez; de Cuernavaca, Don Sergio Mendez Arceo; de Querétaro, Don Alfonso Toriz Cobián; de Ciudad Altamirano, Don Manuel Samaniego; de Tulancingo, Don Esaú Robles Jiménez, sacerdotes, religiosas y cientos de católicos que se apiñaron en el templo junto con su familia.
En su homilía, publicada completa el 8 de agosto en el prestigiado e influyente periódico Vaticano: L’Osservatore Romano, en su edición semanal en lengua española, señaló a su feligresía:
“¿Qué significa que uno de entre ustedes haya sido incorporado al Colegio Episcopal y que ahora reciba en encomienda una porción de la Iglesia?
No otra cosa sino la continuación de aquel gesto que hicieron los apóstoles al agregar a Matías a su grupo. Cristo instituyó un Colegio Apostólico y puso al frente de él a Pedro. El Episcopado, con el Papa a la cabeza, es sucesor de este Colegio. Por eso el Concilio Vaticano II enseña que los Obispos, por institución divina, son sucesores de los apóstoles. Por tanto, quien a ellos escucha a Cristo escucha, y quien a ellos desprecia a Cristo desprecia.
Sin embargo, la iglesia en sus ministros rehuye toda pretensión de poder y ostentación, advirtiendo que el Episcopado es más una carga que un honor; es más un servicio que un poder.
Esta figura del obispo, apóstol y pastor, es la que proyectó sobre la Diócesis de Acapulco el Excmo. Sr. Quesada durante los 17 años de su episcopado, y en esta misma dirección quisiera impulsar mis esfuerzos convirtiendo en un elemento esencial de mi vida la conocida frase de San Agustín: para vosotros soy Obispo, con vosotros soy cristiano.
Por eso, hermanos, les manifiesto que no esperen encontrar en mí un personaje de influencia y poder. Como coterráneo de Ustedes quiero ser colaborador con las autoridades civiles del bien común y no deseo para mi persona y mis colaboradores más facultad que la de poder cumplir con la misión que la Iglesia me ha encomendado: De predicar con libertad el evangelio de Cristo.
Toda la geografía del Estado de Guerrero, pero de modo muy especial la que corresponde a la Diócesis de Acapulco, parece atravesada por una cruz cuyos leños no solamente están formados por los dolores y las carencias de los hombres que aquí habitan, sino también por los dones divinos que la redención de Jesucristo ofrece a los que creen en El.
La Iglesia quiere colaborar para que estos hombres y mujeres que pueblan nuestra sierra y nuestra costa, tengan una vida humana más confortable y grata, pero compatible en todo con los grandes principios que orientan una conciencia cristiana y aseguran la práctica de la fraternidad, de la justicia y de la paz.
Han pasado más de dos años desde que, en la festividad de la Anunciación del Señor, fui ordenado Obispo y ahora, después de la experiencia que me dan la observación y el trato con ustedes, estimo que se presenta ocasión propicia para confiarles mi pensamiento y mis deseos, en relación con lo que ha de constituir nuestro ideal de apostolado.
Tres son las inquietudes pastorales que considero principales para mí, y confío pueden ser primordiales para los sacerdotes, las religiosas y los laicos de esta diócesis.
La primera, es la atención pastoral de la juventud. Las estadísticas muestran que somos una nación de jóvenes y sabemos que próximamente los jóvenes de 18 años irán a las urnas para elegir a nuestros gobernantes. Además, el Papa Paulo VI en su exhortación sobre el Anuncio del Evangelio nos advierte: -Las circunstancias nos invitan a prestar una atención especialísima a los jóvenes, su importancia numérica y su presencia creciente en la sociedad; los problemas que se les plantean deben despertar en nosotros el deseo de ofrecerles con celo e inteligencia el ideal que deben conocer y vivir-.
La segunda inquietud pastoral es la promoción de un laicado adulto, conforme a lo expresado por el Episcopado Mexicano en su Instrucción Pastoral de 1970: -La formación de un laicado adulto es tarea decisiva, común y urgente de la Iglesia de hoy en México. La formación de un laicado adulto pide reformas y adaptaciones no sólo en líneas y métodos de acción de la Iglesia, sino la misma transformación de las relaciones internas y consiguientemente, en las estructuras organizativas.
Finalmente, la tercera inquietud es la preocupación por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Nuestro contingente apostólico de tiempo completo es modesto: 58 sacerdotes, 140 religiosas y 8 hermanos, para una población de más de 800 mil habitantes. Pero Cristo nos enseñó a orar con fe e insistencia para que el dueño de la mies envíe los obreros necesarios. Esta promoción, como lo enseña el Decreto Conciliar sobre la formación de los sacerdotes, ha de ser tarea de toda la comunidad diocesana, Sobre todo las familias que, llenas de espíritu de fe, son como el primer seminario, y las parroquias, de cuya vida fecunda participan los mismos adolescentes. Los maestros y directores de las escuelas católicas procuren cultivar a los adolescentes que se les han confiado, de forma que puedan sentir y seguir con buen ánimo la vocación divina.
En cuanto a los sacerdotes y religiosas, procuremos un grandísimo celo apostólico por el fomento de las vocaciones y atraigamos el ánimo de los jóvenes hacia el sacerdocio, con una vida laboriosa y alegre. Que la Santísima Virgen de la Soledad, Patrona de esta diócesis, sea como la estrella luminosa que nos guíe en nuestras labores apostólicas”.