José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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martes, 22 de octubre de 2013

EL ORIGEN ESPIRITUAL DE LOS INSTITUTOS DE LAS CONSAGRADAS Y LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR, ESCRITO POR SU FUNDADOR P. ROBERT PAUL STRAUB, REDENTORISTA.




LA OBRA DE DIOS ESTÁ EN PIE… Y ESTÁ DENTRO DE LA LLAGA DEL COSTADO AMOROSO DE JESUCRISTO, EL SANTÍSIMO SALVADOR.

Es necesario que leamos lo que sigue con mucha atención, pues seguimos contando nuestra historia, la fundación de dos nuevos Institutos de Vida Religiosa: Los Consagrados del Santísimo Salvador y Las Consagradas del Santísimo Salvador, fundados por el Padre Pablo Straub, C.SS.S.
Pero dejemos que el mismo Padre Pablo nos cuente con sus propias palabras cómo es que nuestra espiritualidad e identidad, única y auténtica, de Consagrados y Consagradas, brota del Amor Misericordioso del Santísimo Salvador y de la obra directa de San Alfonso nuestro Padre, al que el Espíritu Santo le dio este Don Fundacional de nuestro Carisma: 

                “En esta carta les voy a poner por delante la historia básica de las Consagradas y Consagrados del Santísimo Salvador; el origen de su Santa Regla; su naturaleza: contemplativa y misionera; su apostolado, extenso y sobre todo profundo; el estado canónico de cada Instituto; el estado presente de cada Instituto, en lo material y en lo espiritual y, por fin, el plan de formación de cada Instituto.


I:   LA  HISTORIA  BÁSICA  DE  LOS  DOS  INSTITUTOS

A fines del año 1969, yo, el Padre Pablo Straub, Redentorista de la Provincia de San Juan, Puerto Rico, inicié un plan de evangelización de parejas mediante días de pláticas de conversión, con oportunidad para confesión y Celebración Eucarística en la clausura del día.  De las cinco pláticas en el día, la más fundamental es la que se toma del Evangelio de San Juan cap. 8, plática que se titula Amor o Mentira: no te basta con ‘creer en Dios’; a tu papá biológico no lo escogiste tú.  Si te tragas una o más mentiras de las que te ofrece el padre de la mentira, ya escogiste padre; si amas a Jesucristo (el cual dijo: “el que guarda mis mandamientos, ése es el que me ama”), escogiste como Padre al que es Padre de Jesucristo el Primogénito.

Convencido que la evangelización adecuada para nuestros tiempos es una evangelización llevada por sacerdotes-y-seglares, comencé a engendrar Comunidades de Evangelización Matrimonial.  Florecieron.  Llegamos a un punto en que no había domingo en que no hubiera, en Puerto Rico, dos Nuevos Amaneceres y a veces hasta cinco.  De veras, de veras, hubo conversiones y con ellas, una renovada vida familiar en la Fe Católica.

Lo mismo con la juventud: sacerdote y jóvenes evangelizando a jóvenes; sacerdote y jovencitas evangelizando a jovencitas.  Y en todo caso, siempre en comunidad (entendida según Hch 2: 42).  …Las Comunidades de Evangelización Juvenil venían naciendo.  Su primera tarea era la evangelización de adolescentes (10-14 años de edad); y luego, cuando algo sabían de manejo de pláticas, la evangelización de sus coetaneos (15 ó más años de edad).

Yo estaba convencido que, así como nadie se sorprende cuando un buen manzano da exquisitas manzanas, las vocaciones nacerán de comunidades sanas (siempre entendiendo comunidad a la luz de Hch 2: 42).  No me sorprendí cuando vi el brote de vocaciones en bastantitas muchachitas y en unos pocos muchachos.

En 1981 dos de las jovencitas, de una Comunidad de Evangelización que se llamaba Las Lancheras, me dijeron, muy amablemente, que era hora de lanzar una nueva orden religiosa consagrada a la evangelización.

Tardé dos años en caer en cuenta que era Voluntad de Dios.  Era el mes de junio de 1983.  Yo iba de peregrino con unos jóvenes (de Puerto Rico y México) a Cristo Rey y a La Villa y, durante un silencio que nos impusimos (en la Flecha Amarilla entre El Cubilete y La Villa), me vino algo al interior, con una claridad insólita: Esta es obra Mía, y sufrirás por ella.  Nada más eso.  Era la víspera de mis 25 años de sacerdote.  Y la fundación se puso por obra un año después, en la Diócesis de Chilapa, el 27 de junio, que en aquel año, (imprevisto por mí) fue por rara circunstancia La Solemnidad del Sagrado Corazón y La Fiesta del Perpetuo Socorro, nuestra patrona principal. 

Dos puertorriqueñas y tres mexicanas.  Y una religiosa –sesentona, puertorriqueña–  a quien despedí un año después, antes que nos destruyera (de la cual comentó el inolvidable Obispo de Autlán, Jalisco, don José Maclovio Vázquez Silos, más o menos un año más tarde: “Jamás podrá ayudar a una nueva Orden una religiosa no criada en el mismo carisma, por mucha buena voluntad que tenga; y aquélla no tenía ni buena voluntad”).



II:   EL  ORIGEN  DE  LA  SANTA  REGLA

San Alfonso, a los 36 años de edad, en el pueblo de Scala en el Reino de Nápoles, nos fundó, dándonos como nombre LA  CONGREGACIÓN  DEL  SANTÍSIMO  SALVADOR.  Dieciséis años después, en 1748, nuestro Santo mandó a Roma la Santa Regla escrita con su propio puño y letra, pidiendo aprobación pontificia.  En el siguiente mes de febrero, 1749, Roma dio su aprobación, exigiendo que su nombre fuera Congregación del Santísimo Redentor, por existir ya una Congregación de Salvatorianos.  Sin lucha, Alfonso accedió  –uno de sus dichos principales era: “Voluntad del Papa, Voluntad de Dios”; Alfonso se llenó de santo júbilo y agradecimiento.  (Los historiadores de mi Congregación parecen sostener que los cambios que Roma hizo en la Santa Regla no eran sustantivos; a mi ver Roma hizo algo muy sustantivo: suprimió la práctica  –muy alfonsiana y muy de los albores–  la práctica de las Doce Virtudes Mensuales  –que eran la esencia de la Regla que Alfonso envió, la cual no habla de otra cosa.  Yo pasé algo como dos años, al comienzo de los ´80, traduciendo aquella Santa Regla, muy fielmente, permitiéndome lo siguiente:

1.       Dividí cada capítulo de la Santa Regla en Constituciones y Estatutos.

2.       Coloqué en los Estatutos toda materia contingente o sujeto a cambio social, de tal modo que las Constituciones contuvieran puros principios perennes.

3.       Constituí que la sola Santa Sede podía cambiar las Constituciones, que los futuros Capítulos lo más que podían hacer era: recomendar a la Santa Sede cambios en los Estatutos.



III:   LA  NATURALEZA  DE  LOS  INSTITUTOS:  CONTEMPLATIVA  Y  MISIONERA

Difícilmente hallarás en los escritos de San Alfonso una referencia al Instituto que él fundó como contemplativo; ni llama él a sus hijos contemplativos.  ¿Cómo se explica esta ausencia en los escritos de San Alfonso, siendo él exquisitamente contemplativo, y tan versado en San Juan de la Cruz, y tan devoto de Santa Teresa de Ávila, a la que llamaba mi Seconda Mama?  Para una explicación adecuada hay que tomar en cuenta los siguientes hechos históricos:

En el Reino de Nápoles del Siglo XVIII, ambas autoridades  –eclesiástica y civil–  prohibían la fundación de nuevas Órdenes Religiosas; el uso de la palabra Contemplativos habría puesto nerviosos a cancilleres y ministros gubernamentales de culto. …Luego, en los albores del Instituto hubo un miembro (que después renunció y se fue) que había sido monje, que insistió en los tres nocturnos de Maitines a horas bárbaras (a lo que Alfonso respondió: somos sacerdotes trabajadores en la viña; cuando nos acostamos es para dormir, para poder trabajar al otro día.)  Alfonso en su misma selección de palabras se esfuerza por no dejar nacer la impresión de  que somos puros contemplativos. …Luego, Alfonso es abogado que escoge con cuidado cada palabra; y conoce al ser humano, pero conoce al ser humano; Alfonso bien sabe con qué facilidad y frecuencia las personas dan a las palabras un sentido equivocado.  ¿Quién, por ejemplo, hoy por hoy, entiende bien la palabra contemplación?  Y el mal uso de la palabra, ¿acaso no ha desviado a miles de personas?

Ahora, de hecho, el más fundamental conocimiento de la vida de Alfonso, y el leer a Alfonso, demuestran claramente que el hombre era profundamente contemplativo, y con las mismas Misiones inculcaba la meditación  –sí, la meditación muy abierta a la contemplación.  Y el hambre de contemplación se respira en la Santa Regla de Alfonso  –aunque no en las revisiones post-conciliares.

En la Santa Regla de los Consagrados, la Constitución III:2, expone algo de esta contemplación.  Pero la Santa Regla es la que, toda ella, respira contemplación.


IV:   SU  APOSTOLADO:  EXTENSO  Y,  SOBRE TODO,  PROFUNDO

La misma primera página de la Santa Regla lo dice todo en germen:

Los Consagrados se han de entregar a la proclamación explícita del Evangelio, siempre y preferentemente a los pobres y más abandonados.  Han de predicar el Evangelio de un modo tal que, de contenido y estilo, tienda a la conversión de los oyentes para que éstos, dejado el pecado, se entreguen al amor de Jesucristo.  Han de predicar el Evangelio de un modo tal, de contenido y estilo, tienda a la conversión de los oyentes para que éstos, dejado el pecado, se entreguen al amor de Jesucristo.  Han de predicar el Evangelio de un modo tal que los oyentes se preparen para recibir, dignamente y con el mayor fruto posible, los Sacramentos de Reconciliación y Eucaristía, los cuales Los Consagrados administrarán bajo la autoridad de la Jerarquía Eclesiástica.  Han de predicar el Evangelio de un modo tal que tienda a la suscitación, entre los oyentes, de verdaderas comunidades evangelizadoras.

Yo he escuchado una frase atribuida al Papa Pío XI: La Iglesia no evangeliza humanizando; la Iglesia humaniza evangelizando.  Y en su mensaje navideño del año 1969 Pablo VI dijo textualmente: Las virtudes naturales, si carecen del carisma cristiano, se convierten en los vicios que las contradicen; como el caso  –digo yo–  del niño tan cariñoso por naturaleza que las tías hacían fila para tomarlo en brazos  –el cual, cuando después pierde a Cristo, se convierte en un demonio, incapaz de conocer el amor, capaz de dar la muerte a todo lo bueno.

Nuestra evangelización es explícita, cristocéntrica.  Esto, lejos de suprimir lo humano, nos compromete a ser muy humanos: humano soy: ningún asunto humano me es ajeno.  Intentamos presentar el mensaje católico íntegro  –con énfasis en todo aquello que ayude al ser humano a dejar el pecado y enamorarse de Jesucristo.

A fines de la década de los ´60 ya se notaban graves errores que venían gateando y entrando al pensamiento de cierta mancha de misionología; lo que un escritor católico describió como cristianismo sin Cristo.  Llámese como sea, halló expresión.  De la boca de una religiosa, misionera, española, en el área más pobre de la República Dominicana, salió (año 1984) la siguiente joya: “A la gente no hay que darles doctrinas, pues no asimilan: hay que hablarles de cosas naturales, como la amistad”.  (Todavía me duele haber faltado a mi deber de interponer: “Oiga, doña: la gente asimila mejor que usted”.)  Muchas expresiones hubo así; quizás la más horrorosa que oí salió de la boca del sacerdote Director de la Evangelización Matrimonial de una Arquidiócesis en cierto país de Latinoamérica: “Ni Cristo Dios, ni Cristo hombre, ni Cristo obrero ni Cristo amigo: tan pronto se nombre a Cristo todo se viene abajo (cita textual)”. …Nosotros, pues, predicamos a Cristo, y a Él crucificado y resucitado.

He aquí el nombre canónico de ellas (por ser las primeras en haber nacido): Instituto de Derecho Diocesano de Las Consagradas del Santísimo Salvador.  El decreto fundacional lo dio el amado, el inolvidable Obispo de Autlán, don José Maclovio Vázquez Silos, el día 9 de diciembre de 1989.  Cuando en el año 1993 se cambió la Casa Madre de Tomatlán, JAL, Diócesis de Autlán, a Pie de la Cuesta GRO, Arquiócesis de Acapulco, los dos (Arz)Obispos firmaron un mutuo acuerdo de traslado.

El título canónico de ellos, los Hermanos, es todo esto: Asociación de Fieles con sus Propias Constituciones y Estatutos, fundado a convertirse en Instituto de Vida Consagrada de Derecho Diocesano.  Nacieron en el 1990, y de un modo muy simple:

(Continúa la carta del Padre Pablo)…


DESCANCE EN PAZ NUESTRO FUNDADOR, NUESTRO AMIGO, NUESTRO PADRE.

lunes, 21 de octubre de 2013

IN MEMORIAM: REVERENDO PADRE PABLO STRAUB, FUNDADOR DE LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR.



IN MEMORIAM: EL REVERENDO PADRE ROBERT PAUL STRAUB, REDENTORISTA, FUNDADOR DE LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Ha fallecido hoy, Lunes 21 de Octubre de 2013,  a las 11.20 de la mañana en el Hospital Amerimed de Cancún, el Reverendo Padre Pablo Straub, redentorista, consecuencia de una embolia pulmonar. Había llegado a Cancún para realizar actividades misioneras. A la edad de 81 años, 60 de religioso redentorista y 55 de sacerdote.

El Padre Pablo Straub, C.SS.R., fundador y Superior del Monasterio Monte San Alfonso en Pie de la Cuesta, Guerrero, nació en Jamaica, Isla Larga, Nueva York, en Mayo de 1932, el segundo de cinco hijos de José Straub y Catalina Walsh, los cuales hijos de inmigrantes alemanes e irlandeses, lo llevaron a bautizar a la Iglesia Santa Mónica a los quince días de nacido. La abuela alemana, oyendo los gritos de su nieto, se permitió respirar una profecía: “Este niño viajará muy lejos y muchos oirán su voz.

Educado por religiosas humildes en la Escuela Parroquial San Ramón, hizo su Primera Comunión a los siete años y, a los catorce años de edad, entró al seminario preparatorio de las Misioneros Redentoristas, donde durante seis años cursó humanidades, idiomas y música.


El 2 agosto de 1953, en la Fiesta de San Alfonso María de Ligorio, se consagró totalmente a Dios con votos de pobreza, castidad y obediencia, en la Orden de los Redentoristas. De ahí pasó a Mount St. Alphonsus en el Valle del Río Hudson, para cursar, durante seis años, la filosofía aristotélico-tomista y la teología de su amado San Alfonso.

Fue ordenado sacerdote de Dios, en la Fiesta de su Patrona la Virgen del Perpetuo Socorro, 22 de Junio de 1958 en Mount Saint Alphonsus, Esopus, USA.

En el año 1960 sus superiores lo destinaron a América Latina. Ha laborado de misionero -alegre pregonero itinerante del Evangelio- durante 18 años en Puerto Rico, cinco años en el Perú y Colombia y medio año entre los callejones y casuchas de los más pobres en el Tundó, Manila, pregonando en el idioma filipino que: “la Familia que reza unida permanece unida”.

Los caminos del Evangelio llevaron al Padre Pablo también a la República Mexicana. En el año 1974 pasó cuatro intensos meses en las calles de Mexicaltzingo, D.F., predicando la Cruzada de Oración en Familia. Peregrinaba continuamente a la cima del Tepeyac; y, cada vez que sus labores apostólicas se lo permitían, iba los sábados por la tarde a Silao, Guanajuato, y de ahí caminaba de noche, los veinte kilómetros hasta el Cristo Rey en la cima del Cubilete.

Poco antes de las Navidades de 1974 el Padre Pablo, agotado y agobiado de muy fuertes labores apostólicas, vino otra vez de Puerto Rico a México; vino de peregrino. Fue en camión a Teotihuacán, llegando de noche para pedir alojamiento a una desconocida familia mexicana; al otro día ofreció la Santa Misa por la familia. Luego, orando en el corazón, se subió a la Pirámide del Sol. Hincó las rodillas de su cuerpo y de su alma y siguió hablándole así a Dios Padre: “Los aztecas, raza noble, no te conocían porque todavía no llegaban los Padres Franciscanos. Te ofrezco un Padre Nuestro por los aztecas y sus descendientes, para que los salves y los lleves al cielo.” Luego bajó de la Pirámide del Sol y, gozando de la presencia de Dios, caminó por la Avenida de los Muertos hasta subir a la cima de la Pirámide de la Luna. Se hincó y suspiró a la Reina del Cielo: “María, ...Virgen María, los aztecas no te conocían porque no habían llegado todavía los Padres Franciscanos. En su inocencia, en su ignorancia, te llamaban Luna. Te ofrezco la Salve por los descendientes de los aztecas, para que hasta el fin de los tiempos te honren.” De ahí caminó noche y día los 44 kilómetros al Tepeyac, para ofrecer en la Basílica la Santa Misa en honor a la Guadalupana, la Madre de todos los mexicanos.

De manera que, cuando en el año 1984 el Padre Pablo cayó en conciencia -por la palabra de sus superiores- que Dios deseaba la fundación de una nueva Orden Religiosa de personas contemplativas y misioneras, sabía en su alma: México es el lugar.

El 10 de Diciembre de 1989, funda los Institutos de los Consagrados y de las Consagradas del Santísimo Salvador de la Diócesis de Autlán, Jalisco, y es nombrado Superior General por Monseñor José Maclovio Vázquez Silos, Obispo de Autlán.

El 24 de Marzo de 1998, tiene lugar el Traslado Canónico de los Institutos de los Consagrados y de las Consagradas del Santísimo Salvador de la Diócesis de Autlán, Jalisco a la Arquidiócesis de Acapulco, con la anuencia de Monseñor Lázaro Pérez Jiménez, Obispo de Autlán, Jalisco, y la aceotación de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco, quien siempre tuvo en altísima estima al Padre Straub.


         Desde entonces el Padre Pablo, extendió su acción benéfica, junto con sus religiosas y religiosos hacia todos los confines de la Arquidiócesis de Acapulco y del mundo, construyendo al mismo tiempo un soberbio monasterio con vista a uno de los lugares más emblemáticos de Acapulco: Pie de la Cuesta. Muchas generaciones de chicos y chicas han pasado por esas casas de formación, y quiera Dios que continúe esa acción benéfica para bien de las almas.

El 1 de agosto del año 2003, se festejaron en el Instituto de las Consagradas del Santísimo Salvador el día de San Alfonso María de Ligorio, así como las Bodas de Oro del Padre Pablo por los cincuenta años como sacerdote misionero, y veinticinco años al servicio del sacerdocio del Padre Robert Paul Coleman.


El Padre Pablo, en los últimos meses había permanecido en recuperación de sus varias enfermedades en el Monasterio, pero en los últimos días emprendió su último viaje misionero que lo transportó finalmente a la Casa del Padre.

Del Padre Pablo escribe Juan José Belmonte Torres, reconocido periodista en Acapulco: "No puedo decir descanse en paz, porque no es alguien a quien recuerde descansando. Ojalá Dios le permita seguir haciendo su incansable labor entre los santos".

Descansa en paz, Padre Pablo.

SE ESPERA HOY O MAÑANA EL TRASLADO DE SUS RESTOS MORTALES A ACAPULCO, EN CUANTO EL MAL TIEMPO LO PERMITA, PARA SER VELADO Y POSTERIORMENTE SEPULTADO EN MONTE SAN ALFONSO.

sábado, 15 de enero de 2011

LUTO EN EL INSTITUTO DE LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR.

LUTO EN EL INSTITUTO DE LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

En lamentable accidente carretero, en el kilómetro 11+200, a la altura de Copala, fallecieron dos mamás de dos religiosas del Instituto de las Consagradas del Santísimo Salvador: Catalina Videa Zeledan, de 37 años, originaria de Nicaragua; y Santos Cux Hernández, de 55 años.
Al día siguiente del lamentable accidente falleció también un hermano religioso de nuevo ingreso, Gerardo Armando Carreto, de 22, originario del poblado de Zacualpan, del Municipio de Ometepec, Gro.
Según reporte, el percance se debió a que la camioneta Ford tipo Explorer, color azul marino, modelo 2010, en la que viajaban, perdió el control al perder visibilidad, ya que un automóvil que iba adelante echaba humo, provocando que la unidad en la que viajaban los hoy occisos diera cuatro volteretas para quedar finalmente con las llantas hacia arriba. En el percance quedaron heridas también dos personas más María Pudechan y Sofía Isable Temayac.
El Instituto de los Consagrados del Santísimo Salvador son una asociación de fieles de derecho diocesano adscrita a la Arquidiócesis de Acapulco, fundada en 1986 en Tomatlán, Jalisco, por el Reverendo Padre Redentorista Pablo Straub; bajo la tutela del Obispo de Autlán Monseñor Maclovio Vázquez Silos.
Llegaron a Acapulco en 1983, a invitación expresa del entonces Arzobispo de Acapulco Monseñor Rafael Bello Ruiz, quien en 1994 procedió al traslado canónico de los Institutos, quedando formalmente adscritos a la Arquidiócesis de Acapulco. En 1996 tomaron posesión de un predio en el punto denominado La Piedra Blanca, que en adelante denominan Monte San Alfonso, en la parte alta del Ejido de Pie de la Cuesta. Actualmente cuentan con dos instalaciones: el Convento para las hermanas, funcional en forma circular; y el Convento para los varones.

miércoles, 1 de julio de 2009

FALLECIO EL PADRE MAURO DE MONTE SAN ALFONSO EN ACAPULCO.


FALLECIO EL REVERENDO PADRE VINCENT HENRY VENTURA DEL INSTITUTO DE LOS CONSAGRADOS DEL SANTISIMO SALVADOR, ADSCRITO AL PRESBITERIO DE ACAPULCO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

El Domingo 28 de Junio de 2009 a las 7: 15 P. M. en el Hospital Santa Lucía de Acapulco, Gro. de un paro cardiaco, falleció el Reverendo Padre VINCENT HENRY VENTURA, mejor conocido por todos como el PADRE MAURO, del Instituto de los Consagrados del Santísimo Salvador, a la edad de 87 años.
El P. Mauro nació el 10 de Enero de 1922 en Búffalo, Nueva York, USA. Bautizado el 5 de Febrero de 1922.
Realizo sus estudios equivalentes de Preparatoria en la Bergard High School de Búffalo, Nueva Cork de 1936 a 1940.
Prestó su servicio militar en la US Navy de 1941 a 1944.
Sus estudios eclesiásticos en el Seminario Menor de Búffalo, Nueva York de 1944 a 1946.
Profesó sus Votos Perpetuos en 1949 en el Monasterio Cisterciense de San José, en Spencer, Massachussets, USA. Y enviado a Argentina donde vivió por 20 años.
Ordenado Sacerdote el 28 de Abril de 1981, en el Seminario de San Marcos, en Kentucky, de la Orden Benedictina.
Al encuentro con el Reverendo Padre Pablo Straub, fundador del Instituto de los Consagrados del Santísimo Salvador, ingresa al Instituto en Acapulco, en Mayo de 1999. Y el 9 de Diciembre de 2004, Profesó Solemnemente en el mismo Instituto.
El 12 de Febrero del 2001 emite sus Votos Temporales en el Instituto de los Consagrados del Santísimo Salvador en Monte San Alfonso, Colonia Ampliación San Isidro, Acapulco, Gro. en manos del Reverendo Padre Superior General Pablo Straub CSS.
Los institutos de los Consagrados y las Consagradas del Santísimo Salvador lo recuerdan como un hombre lleno de paz, siempre dispuesto a ejercer el Sacramento de la Reconciliación, y de una infinita mansedumbre.
Falleció el Domingo 28 de Junio de 2009 a las 7: 15 P. M. en el Hospital Santa Lucía de Acapulco, Gro. de un paro cardiaco. Sus restos fueron durante dos días velados en el Monasterio Monte San Alfonso, y fueron sepultados el Martes 30 de Junio, posterior a la Solemne Misa Exequial que fué presidida por el Arzobispo de Acapulco Monseñor Felipe Aguirre Franco a las 12 hrs. En la homilía el Reverendo Padre Pablo Straub recordó sentidamente aspectos del Padre Mauro. Concelebraron la Eucaristía los presbíteros José Benigno García Alvarado, Párroco de San José Obrero en el Barrio de la Fábrica; Víctor Jesús Núñez Radilla, Párroco del Niño Jesús en la Colonia Juan R. Escudero y Decano; José Luis Mendoza Sánchez, Director Espiritual del Seminario de Acapulco; Gustavo Maravilla Beltrán, Vicario de Nuestra Señora de Fátima en la colonia Jardín; Robert Coleman CSSS, Administrador Parroquial en Zacualpan, del Municipio de Ometepec, Gro.; y un servidor. Acompañaron un significativo número de fieles de las colonias aledañas al Monasterio, quienes tienen una relación estrecha con los hermanos y hermanas.
Descanse en paz.