José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.

miércoles, 3 de febrero de 2010

XX. ENTREVISTA CON MONSEÑOR FELIPE AGUIRRE FRANCO, ARZOBISPO DE ACAPULCO.

ENTREVISTA A MONSEÑOR FELIPE AGUIRRE FRANCO, ARZOBISPO DE ACAPULCO, REALIZADA POR LA HERMANA ADRIANA MAZA COUTIÑO, DE LAS DISCIPULAS DE JESUS BUEN PASTOR.

Capítulo XX: UNA GESTACION APRISA, CON PASOS FIRMES.

Puedo interpretar este título diciendo que es una gestación con un proceso que comienza a llevarse con ojos mirasoles, ilusionados hacia el futuro que desempeñará esta pequeña Congregación al servicio de la Iglesia; yo diría que es una gestación con sentido de la urgencia a causa de la pasión del Reino.
Desde el punto de vista jurídico, cómo surge esta Congregación? Puedo decir que se encuadra en el Código de Derecho Canónico, tal como se dice que debe de ser una nueva Congregación; es bueno que comience como Asociación de Fieles y así como lo dice el Código de Derecho Canónico en los cc. 573, alrededor de estos cánones, es desde luego el Espíritu Santo que en la historia suscita numerosas formas de vida consagrada y no deja de asistir a la Iglesia, alentando nuevos Institutos a los ya existentes para que tengan el compromiso de renovar con mucha fidelidad a su carisma original; renovar la Iglesia y el Espíritu Santo distribuye esos carismas a hombres y mujeres de nuestro tiempo para que haya esas Instituciones que respondan a los retos del presente.
¿Quién no duda que las Diócesis necesitan actualmente una presencia más constante de la vida consagrada en la acción pastoral, en todas sus bases fundamentales, en todas sus vertientes y en todos sus sectores?
Un signo de esa intervención del Espíritu Santo ha sido para nosotros la inspiración de esa nueva fundación de DISCÍPULAS DE JESÚS BUEN PASTOR con características muy originales respecto a otras tradicionales, porque realmente responde a una necesidad latente y urgente en la Iglesia diocesana. A mí me parece que ha consistido esta originalidad en el hecho de que se trata de un grupo compuesto de muchachitas de ahí mismo, muchachitas de nuestra Diócesis que siguen un particular estilo de vida, inspirado también en formas tradicionales, adaptado a las exigencias de la sociedad de hoy y también su compromiso de vida evangélica que se expresa de varias maneras, con una orientación general hacia la vida de comunidad, para llevar una vida sencilla, de pobreza y de oración. Son agrupaciones que se abren a la visión de la Iglesia que tiene ahora que es la Nueva Evangelización.
Mons. Jerónimo Prigione. Me cuestionó mucho en cierto modo cuando yo personalmente andaba con el entusiasmo de la Fundación en aquellos tiempos y que al platicarle al Sr. Nuncio Apostólico, entonces, Don Jerónimo Prigione, le dije: “Excelencia, estamos queriendo fundar una nueva Congregación de Religiosas y va con mucho entusiasmo”; entonces me hizo una mueca de cierto desdén, como diciendo: “pero no hay que repetir tanto”, es decir “no hay que hacer cosas para lo mismo”. De pronto como que me desalentó que me dijera eso, porque yo pensaba que me iba a felicitar y no, como que me dijo: “para que tanta Congregación para lo mismo”. Bueno, entonces me dejó pensando, ¿si fuera nomás para lo mismo, como para competir a otras congregaciones?, ¡que lástima, sería una frustración!, no sería obedecer la voz del Espíritu, pero creo que aquí se da una aspiración intensa a la vida comunitaria, a una vida limpia de pecado, a una vida de oración contemplativa dentro de los trabajos de la acción pastoral, una tendencia intensísima hacia la pobreza, el desprendimiento, una vida sencilla y también a una obediencia alegre para la evangelización.
El fin apostólico no es repetitivo, se abre a las exigencias de la nueva evangelización y así como al nombrarme Obispo, yo no desee ser Obispo, no pedí ser Obispo, no quería ser Obispo, expresé mi resistencia, casi mi rechazo a ser Obispo, no porque iba a ser lo mismo sino porque había algo que específicamente también Dios me pidió en ese entonces que era EVANGELIZAR; creo que Dios me pedía algo que prolongara más esta fuerza del carisma que el Señor me dio cuando en 1974 se gestaba “Evangelii Nuntiandi”. Por ello acepté la novedad del nuevo carisma Discípulas de Jesús Buen Pastor.
Impulsa la EVANGELIZACION. Yo me alegro por la acción del Espíritu Santo porque nos ha dado el discernimiento de los carismas de esta Congregación naciente que va a cumplir diez años y que impulsa la EVANGELIZACION, pero motivada por un inmenso piélago de amor de Dios en el prójimo y una actitud generosa de servicio para poder evangelizar; esta vida consagrada tiene también los rasgos específicos para desarrollar este carisma. Algunas de las bondades que terminan en “dad” como son: la vida de comunidad, la vida de unidad y que su vida tenga su privacidad en donde quiera que estén, en cualquier casa que estén para realizar este carisma y también que tengan su seguridad; así que UNIDAD, PRIVACIDAD, INTIMIDAD Y SEGURIDAD, para que desde la comunión vayan a la misión evangelizadora.
La misión. No hay derecho, y lo repito, de ir a la misión, si no se vive primero la comunión, y la misión también debe de retornar a fortalecer la comunión; no debe debilitar la comunión, no se llena uno de comunión para debilitarse en la misión, sino que se llena uno de comunión para ir a la misión, para ir fortalecido a la misión, y la misión debe retornar también a seguir fortaleciendo la comunión.
Entonces, esta forma de vida está fundamentada por los elementos esenciales de una vida Religiosa, por los elementos teológicos y canónicos que son característicos de la vida consagrada. Cuando pensamos los Fundadores y a través de este tiempo, cuando hemos ido discerniendo, nos damos cuenta que este carisma es necesario tanto a nivel local como a nivel universal, pero va dedicada específicamente a la Pastoral más localizada en las parroquias, en las diócesis, en las regiones pastorales y en general, en la Iglesia, con el fin de prestar siempre un servicio generoso, impulsado por el Espíritu Santo, en todas las Diócesis; por eso en cada Diócesis el Obispo propio, no el Obispo Fundador, sino el Obispo propio, seguirá examinando el testimonio de vida de eclesialidad de los miembros de esa Congregación y también de sus Fundadores y fundadoras; él debe apreciar, considerar, ver y conocer la espiritualidad, la sensibilidad eclesial, el cumplimiento de esa misión, los métodos de formación, las formas de incorporar esos métodos a la vida de comunidad, para que también el Obispo pueda evaluar en esa Congregación los puntos débiles, cruciales, sabiendo esperar con paciencia la confirmación de los frutos que no se van a ver luego; hay que saber trabajar a largo plazo, apenas se van a cumplir diez años, para poder reconocer la autenticidad del carisma, no se van a conocer tampoco de la noche a la mañana, entonces al Obispo, quien sea, se le pide sobre todo que ponga especial cuidado en verificar a la luz de criterios claros, la autenticidad, la bondad, la personalidad de ese Instituto Religioso.
Cómo ha sido el caminar jurídico, eclesial de esta Congregación? Habría que decir que la Congregación DISCÍPULAS DE JESÚS BUEN PASTOR ha estado atenta a los signos de los tiempos para ubicar la fuerza de su carisma; es un carisma que le lleva a una vida de santidad para que sea señal e instrumento de íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano, todas estas ideas las dice “Perfectae Caritatis”, del Concilio Vaticano II, así como lo afirma “Lumen Gentium”, “Gaudium et Spes” cuando hablan acerca de la vida consagrada situada en la Iglesia del mundo actual.
Quiero decir que la Religiosa hoy, para que su caminar jurídico sea eclesial, no nomás jurídico, que tenga todos los reconocimientos y los documentos, sino lo eclesial, es decir, sentir y caminar con la Iglesia. Debe de animar la vida de santidad, de una Congregación que tiene que santificarse viviendo en íntima relación con el cuarto voto que se hace ante el Obispo Diocesano, además de los votos tradicionales de los consejos evangélicos, pero que en la Discípula es consejo evangélico la cercanía con el Obispo, no una cercanía protectora como para decir ‘tenemos un buen enchufe, tenemos una buena palanca, tenemos aquí alguien que responda por nosotras, para que tengamos la supremacía ante las demás Congregaciones”. De ninguna manera, más bien, DISCÍPULAS DE JESÚS BUEN PASTOR ha entrado en diálogo con las demás Instituciones de vida consagrada de su tiempo y con ellas sigue caminando para enriquecerse con sus aportaciones y enriquecer a las demás Congregaciones con la fuerza de su estilo, de su forma, de su vida.
Entonces de este modo esta Institución se une con otras nuevas Congregaciones y con estas mismas Congregaciones alimenta su docilidad y su fidelidad al Espíritu Santo; más aún, les he dicho a las Discípulas, cuando vemos la gran obra que realizan otras Congregaciones, las invito a alabar a Dios por lo que están haciendo pero que no digan ¡ah, que lástima que la mía no...! más bien, ubiquen su carisma para ver en qué forma esa vida eclesial que desarrolla otra Congregación puede seguirse desarrollando en medio de su propia Congregación, para no perder nunca el entusiasmo y la novedad de vida.
Quién dio las correspondientes autorizaciones? Pues desde luego el Obispo Diocesano, este servidor, y quiero decir que las he dado muy a conciencia y muy pensadas todas las autorizaciones que debo de dar; pero, claro, las he dado animado y asesorado en todo con la M. Fundadora, la M. Silvia y con el Padre Fundador, Padre Salvador Valadez, Director Espiritual de la Obra. Estas autorizaciones las he reiterado en la Santa Sede, en la Sagrada Congregación para la Vida Consagrada que es uno de los Dicasterios Romanos que actualmente Mons. Martínez Somalo la preside; me tocó hablar con otro de los Padres Agustinos que es uno de los secretarios para las nuevas congregaciones que se adhieren a Vida Consagrada y me recibió este Padre Agustino (en este momento no recuerdo su nombre); se los he platicado en otras ocasiones y tengo fotografías del momento en que junto con el P. Adelfo Rodas que ha estudiado en Roma hasta junio de este año, viendo su tesis de licenciatura en Psicología, desde entonces están ahí esos documentos con las autorizaciones respectivas y necesarias.
Qué implicaciones tiene en la vida de un Instituto estas autorizaciones eclesiales? Son su cimentación y su carta de garantía para asegurar a todos que se trata de una obra de la Iglesia, que la impulsa el Espíritu Santo, que no es un capricho humano ni una elucubración calenturienta de alguno de los tres de la Trilogía en relación de la Fundación.
Desde luego tiene muchas implicaciones, quiero hablar de las perspectivas que tiene para el futuro. No trabajamos para el éxito sino trabajamos por la santidad y por el compromiso de fidelidad a la Iglesia; no tanto queremos ser una enorme cantidad numérica sino que queremos ser fieles al Señor, si el Señor nos concede muchas vocaciones, no vamos a abaratar el llamado de Dios para tener muchas vocaciones, para ser fieles a la propia vocación y a la misión que se le ha confiado a DISCÍPULAS DE JESÚS BUEN PASTOR; al contrario hay que procurar antes que todo perseverar fielmente a los estatutos y al carisma de esta Congregación con gran eficacia ante las acciones pastorales que se emprendan, ante el mundo; pero también de mucha confianza en el Señor en cuyas manos están nuestros propósitos, los tiempos y los destinos de cada una de las Hermanas y de esta Institución.
Los momentos dolorosos de crisis que no han faltado y que no dejarán de faltar, se presentan como perspectiva para el futuro. Sabemos que una Congregación llega a la madurez cuando sabe superar y sabe aprovechar como retos, como desafíos las dificultades que inevitablemente se le tienen que presentar para que proclame con más fortaleza la fe en la muerte y la resurrección de Cristo; así es como va a hacer visible la Pascua del Señor, el paso de la muerte a la vida, sabiendo morir en todas estas crisis para luego saber resucitar en la autenticidad, en el servicio generoso, en la madurez de la entrega. Los golpes la purifican, así como los ojos que han llorado ven mejor.
Yo sí veo que hay un gran impulso de la pastoral vocacional que ahora se promueve en Acapulco y en Tuxtla Gutiérrez, esperamos tener este año más Postulantes, por lo menos, que se duplique el número de lo que otros años hemos tenido, al cumplir este Décimo Aniversario de su Fundación, las Discípulas de Jesús Buen Pastor.
Por lo tanto la invitación hay que seguirla haciendo presente, además de que hay que hacer mucha oración por las vocaciones de toda índole pero también para estas vocaciones Discípulas de Jesús Buen Pastor; la invitación de Jesús sigue siendo la regla de oro de la Pastoral vocacional, él dice “vengan y lo verán”, el contemplar de cerca de Jesús, aprender como discípula, tiene que ser la fuerza de la fortaleza de esta vocación de Discípulas; saber aprender a los pies del Maestro para saber corresponder cada día a la gracia, porque aunque sea muy grande la vocación si no hay correspondencia no puede haber fructificación. Hay qué hacer de la vocación una historia de amistad con el Señor, una conquista diaria de la correspondencia a la vocación.
Qué ha significado para mi Pastor, responsable de dar cada una de esas autorizaciones? Debido a que soy un signo, el Obispo es sacramento, por lo tanto, un signo sagrado del Pastor de los Pastores, “la Diócesis y la Parroquia son el campo donde pastan y se nutren las ovejas”; para mí significa ser el cauce del Espíritu Santo por donde pasan sus divinos dones, gracias del Espíritu Santo que impulsa esta Congregación, siento como cauces mis manos, pasan por mis letras, pasan por mi firma, pasan por mi sello, y en todo de acuerdo con el P. Salvador y con la M. Silvia es decir, haciéndolo todo en relación.
Cómo se dio la aprobación canónica diocesana de esta Congregación, qué procesos se siguieron? Pues lo hemos dado con gran seguridad de lo que debíamos hacer porque cuando confiamos en Dios y él a través de los signos de los que ya hemos hablado, nos da a conocer su voluntad, por eso con gran seguridad de lo que hay que hacer hemos dado la aprobación.
Para que este Instituto fuera de Derecho Diocesano no fue algo impensado, no fue algo peregrino, algo inestable para ver qué pasa; sabemos que esto es para que perdure en la vida de la Iglesia, sabemos que estamos entregando no sólo a la Diócesis de Tuxtla y a las Diócesis que también puedan ser beneficiadas, sino a toda la Iglesia estamos entregando este carisma que da el Espíritu Santo, para que sea de Derecho Diocesano desde la presencia de un Obispo y por eso lo hemos puesto también bajo la asesoría, la consultoría, el gobierno, la adhesión, la cercanía del nuevo Obispo Don José Luis Chávez Botello, allá en Tuxtla Gutiérrez, porque es la obra de la Iglesia, no es la obra de los Fundadores, es la obra de la Iglesia, es la obra, por lo tanto, del Espíritu Santo para que la Iglesia siga promoviendo el Reino de Dios mediante el anuncio del Evangelio, con el amor profundo y el servicio generoso.
Claro que el proceso tenía como base la consulta a Roma; se hizo la consulta; también se consultaron a algunos Religiosos, al Señor Obispo Don Raúl Vera López, actual Obispo de Saltillo; se consultó a uno de los canonistas de los Padres Josefinos; el P. Salvador estuvo muy de cerca con él, se elaboró un instructivo, se hizo el expediente que se llevó a la Sagrada Congregación, se nos pidió que diéramos otros datos más, llevamos las Constituciones y ¡que admirable! De allá, con la admiración de que se hubiera aprobado con tanta prontitud, no vino una reprobación sino una aportación valiosísima de comentarios para enriquecer nuestros estatutos de DISCÍPULAS DE JESÚS BUEN PASTOR, los cuales constan muy bien con letra cursiva en el librito de los estatutos de la Congregación. Hubo la consulta a Roma, solo que un Obispo, como un servidor, pensó que bastaba el haber consultado, como se hacen las cosas; pero como es de Derecho Diocesano, de hecho es válido y así quedó, también fue lícito. ¡Aleluia!
Si yo hubiera desobedecido en algo a Roma no sería lícito, pero sí válido, de todas maneras; aquí es lícito y es válido, entonces quedó este instructivo, fotografías, documentos; se abrió un expediente en la Sagrada Congregación de Vida Consagrada, ahí quedó hasta se tuvo que dar una matrícula, una inscripción de $500.00 dólares que yo mismo dí como estipendio para que pudieran hacerse todas las gestiones que fueran necesarias en la Congregación para la Vida Consagrada. Hay hasta fotografías que sacó el P. Adelfo Rodas cuando me acompañó desde el Colegio Mexicano de Roma, que grabaron la imagen de ese momento.
¿Qué obstáculos hubieron y cómo se superaron? Bueno, pues desde luego había pocas Religiosas Discípulas de Jesús Buen Pastor de Votos Perpetuos, apenas eran las siete primeras, luego había otro obstáculo que era mi cambio pero eso hizo acelerar también las cosas; mi cambio como Arzobispo de Acapulco que se dio a fines del mes de junio y me trasladé el 24 de septiembre para llegar a Acapulco el día 28 del mismo mes y seguir como Administrador Apostólico hasta el 4 de septiembre del 2001 y así era necesario no dejar un poco en jaque, al garete, con incertidumbres, sabemos que Dios no quiere indecisiones ni incertidumbres; así como Cristo siempre fue un sí o un no, pero claro, no fue a veces sí y a veces no, pues para no dejar esa indecisión, ya que el Espíritu Santo no es amigo de indecisiones, en eso me basé para dejar ya el reconocimiento diocesano, el documento diocesano de Instituto de Vida Consagrada de Derecho Diocesano.
¿Qué buyía en mi corazón y en mi mente ante todo esto? Bueno, pues que esto era, es y sigue siendo de una enorme trascendencia. Mi amor a Chiapas, en plena armonía con la Iglesia amada de Tuxtla, deseando que fueran Religiosas que se insertaran profundamente en la Pastoral para secundar así la acción del Espíritu Santo, muchachas que invirtieran sus mejores energías en hacer presente a Jesucristo el Buen Pastor con todos los aspectos tan actualizados de una acción pastoral. La exigencia de que sean primeramente y antes que todo Religiosas bien formadas. La formación debe abarcar la persona entera de tal modo que toda actitud, todo comportamiento manifieste en ellas la plena y gozosa pertenencia a Dios, porque le pertenecen a Dios, tanto en los momentos importantes, así como son las Profesiones, como en las circunstancias ordinarias de la vida cotidiana.
Desde el momento en que ellas aceptan ser consagradas, se comprometen a conformar su vida con el Señor y ser ellas una donación oblativa, es decir, una total oblación de su vida; a esto se debe de orientar ante todo la formación, se trata de un proceso progresivo para que vayan asimilando los sentimientos de Jesucristo hacia el Padre, que vayan asimilando el ansia, la sed, la impaciencia, la lástima, la compasión de Jesucristo Buen Pastor por tantas ovejas descarriadas y tantas ovejas que parece que van sin pastor. Tengan ellas también que prepararse integralmente, es decir, en la totalidad de la persona y del cristiano, en cada aspecto de su vida, precisamente por su propósito de transformar toda la persona en sí mismas; la exigencia de esa formación no acaba nunca, comenzó para muchas hace diez años y sigue y seguirá.
Es necesario que todas las discípulas consagradas tengan la oportunidad de crecer en su adhesión a su carisma y a la misión del propio Instituto debe abarcar todos los ámbitos de su vida cristiana y de su vida consagrada. Que tengan una preparación humana profunda, cultural, a fondo, espiritual, muy fervorosamente adherida, y pastoral, poniendo todo cuidado en facilitar la integración de sus diferentes aspectos.
Así fue como pensamos, como se plasmaron las Constituciones. Fieles a la doctrina de la fe, fieles a la moral, fieles a la redacción, fieles a la realidad diocesana, y fieles también a la relación entre nosotros.
Qué buyía en su corazón y en su mente ante todo esto? Que estábamos ante una realidad que nos debería estremecer, se trataba de una obra de enorme trascendencia, que no alcanzábamos nosotros a vislumbrar hasta donde podría llegar, pero seguimos caminando gracias a estos diez años que el Señor nos ha concedido.
Cómo percibo nuestras Constituciones? Pues las percibo muy maduras, muy nuestras, muy fundadas en nuestra realidad; me parecen muy enriquecedoras de virtud, son caminos de santidad. La Santa Sede nos dio una gran aportación y eso es una garantía de que vamos por el camino que Dios quiere que vayamos prosiguiendo. ¡Adelante en el nombre del Señor!

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