José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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jueves, 23 de febrero de 2017

ORDENACIONES PRESBITERALES REALIZADAS POR MONSEÑOR CARLOS GARFIAS MERLOS EN LA ARQUIDIOCESIS DE ACAPULCO


PRESBITEROS DE LA ARQUIDIOCESIS DE ACAPULCO ORDENADOS POR MONSEÑOR CARLOS GARFIAS MERLOS

23 de noviembre de 2011 Ordenación Presbiteral de los Diaconos
ANTONIO MARIN SALMERON, FELIX HERNANDEZ ORTIZ, IVANS GAMALIHEL GARCIA SERNA Y JAVIER ALONSO MENDOZA, en el Salón Nezahualcóyotl del Centro Internacional Acapulco, de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

13 de septiembre de 2012 Ordenación Presbiteral del Diácono JOSUE
ARROYO MARTÍNEZ la Parroquia del Sagrario-Catedral de Acapulco, de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

3 de Enero de 2013 Ordenación Presbiteral del Diácono JUAN PABLO
ORTEGA AVILÉS, en el Templo Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús en Plan de los Amates, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

5 de Febrero de 2013 Ordenación Presbiteral del Diácono JESUS
ALEJANDRO ZAPIÉN GRANDEÑO en el Templo Parroquial de la Sagrada Familia en la Colonia Progreso, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

7 de Marzo de 2013 Ordenación Presbiteral del Diácono OMAR INFANTE
SALVADOR, en el Templo Parroquial de Santiago Apóstol en Cuautepec, Gro. de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

9 de enero de 2014 Ordenación Presbiteral de los diáconos AMBROSIO
DE LA CRUZ RUIZ, CEASAR BORJA CARMONA Y VALENTIN RUÍZ SOLANO, en el Santuario del Santo Señor del Perdón, en Igualapa, Gro. de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

6 de marzo de 2014 Ordenación Presbiteral del Diácono JOSE
ALEJANDRO GÓMEZ HERNÁNDEZ, en la cancha municipal de Coyuca de Benítez, Gro. de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

28 de mayo de 2015 Ordenación Presbiteral de los diáconos ADONIS
HERNÁNDEZ SÁNCHEZ, ANTONIO ENRIQUE VEGA GARIBO, ARTURO MARROQUÍN SOLÍS, CRISTO CARACHURE ARROYO, ELMER ROMÁN ALLENDE, EPIFANIO DÍAZ SANTANA, IVÁN GALVÁN AGATÓN, MARIO RODRIGUEZ CRUZ, NICOLÁS CANTO COMINO Y ULISES GALLARDO CHÁVEZ, en el Salón Nezahualcóyotl del Centro Internacional Acapulco, de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

19 de mayo de 2016 Ordenación Presbiteral de los diáconos FRANCISCO

IVAN FLORES SÁNCHEZ, LUIS ALEJANDRO PIZA FAJARDO Y RENE PERALTA FIGUEROA, en el Jardín Sur del Centro Internacional Acapulco, de manos de Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco.

martes, 15 de diciembre de 2015

15 diciembre 2015 APERTURA PUERTA SANTA CATEDRAL ACAPULCO

15 diciembre 2015 EUCARISTÍA APERTURA AÑO MISERICORDIA CATEDRAL ACAPULCO

15 diciembre 2015 HOMILIA APERTURA AÑO MISERICORDIA CATEDRAL ACAPULCO

15 diciembre 2015 HOMILIA APERTURA AÑO MISERICORDIA CATEDRAL ACAPULCO

15 diciembre 2015 HOMILIA APERTURA AÑO MISERICORDIA CATEDRAL ACAPULCO

lunes, 30 de noviembre de 2015

DISCURSO DE MONSEÑOR CARLOS GARFIAS MERLOS, ARZOBISPO DE ACAPULCO EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA TOLERANCIA



DISCURSO

DIA INTERNACIONAL DE LA TOLERANCIA

Chilpancingo de los Bravo, Gro.

30 de Noviembre de 2015
X Aniversario de la Creación del 
Consejo Interreligioso de Guerrero.


Agradezco la invitación a participar en este acto tan importante para el Estado de Guerrero, para México y para el Mundo. Saludo al Señor Secretario de Gobierno del Estado de Guerrero, al Presidente Municipal de Chilpancingo y a quien está al frente de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, a sus colaboradores y a quien viene de parte de la Dirección Federal de Asuntos Religiosos. Saludo a todos los miembros del Consejo Interreligioso de Guerrero y a todos los que hoy han acudido a este llamado: Ministros Religiosos y Fieles de las diferentes Iglesias; a todos les saludo con mucho cariño y les quiero expresar el significado que para mí tiene este Día Internacional de la Tolerancia.

Hoy es la oportunidad de reconocer el creciente peligro que representan quienes quieren  dividir, y el llamado a comprometernos a forjar un camino marcado por el diálogo, la cohesión social y el entendimiento mutuo, - esto lo expresó el Secretario General de la ONU -, y esta celebración del Día Internacional de la Tolerancia ha sido una iniciativa con la que se quiere poner un cimiento firme para la paz, que hoy es una urgencia en el tiempo que estamos viviendo tan caótico, tan revolucionario, por eso quiero resaltar cómo en la tolerancia entra el llamado para que desde niños aprendamos a ser tolerantes y poder construir la tolerancia desde la familia hasta los altos niveles de gobierno, en el patio de una escuela, en una Universidad, en un Café, pareciera que es ahí donde se tiene que cultivar la tolerancia.

Quiero hoy marcar algunos elementos de cómo luchar contra la intolerancia y quiero empezar por mencionar esta reflexión que hacía: “¿cómo es posible que se marque que los que tenemos el problema de intolerancia somos los que anunciamos el Evangelio o anunciamos alguna doctrina religiosa?”; es increíble que sea donde más se refleje la intolerancia, pero la intolerancia es una realidad que se vive en nuestro mundo y los aspectos que nos invitarán a luchar contra la intolerancia será, primero tener marcos legales claros: Los Gobiernos deben de aplicar la ley sobre derechos humanos, prohibirlos los crímenes y las discriminaciones contra las minorías independientemente de que se cometan por agresiones públicas, privadas, o individuo. El Estado debe garantizar un acceso igualitario a los tribunales de justicia, a los responsables de derechos humanos y a los defensores del pueblo para evitar que las posibles disputas se resuelvan por la violencia. La intolerancia también nos pide que tengamos educación, la lucha contra la intolerancia nos pide educación. Las leyes son necesarias, pero no suficientes para luchar contra la intolerancia, y los prejuicios individuales.

La intolerancia nace a menudo de la ignorancia y del miedo, miedo a lo desconocido, miedo al otro, miedo a la cultura, a las organizaciones distintas. La intolerancia también surge de un sentido exagerado del valor de lo propio y de un orgullo personal, religioso o nacional  exacerbado. Estas nociones se aprenden a una edad muy temprana, por eso será necesario poner énfasis en la educación y enseñar la tolerancia y los derechos humanos a los niños para animarles a tener una actitud abierta y generosa hacia el otro. La educación es una experiencia vital que no empieza ni termina en la escuela; los esfuerzos para proveer la tolerancia por la educación no tendrán éxito si  no se aplican a todos los grupos y en todos los entornos, en casa, en la escuela, en el lugar de trabajo, que las transmitan las fuerzas del orden en el ámbito cultural y en los medios sociales.

Yo he estado haciendo una propuesta muy concreta a propósito de la situación que vivimos hoy en Guerrero y como una manera de desactivar la violencia y la inseguridad, y es que podamos implementar formas específicas de educación en todos los niveles, hacia dentro de las iglesias, en los funcionarios públicos, en los que ejercen la justicia en el campo o mundo del poder judicial, a los que legislan, todos necesitamos educación para poder contrarrestar la intolerancia.

La lucha contra la  intolerancia requiere también de acceso a la información, la intolerancia es especialmente peligrosa cuando individuos o grupos de individuos la usan con fines políticos o territoriales, identifican un objetivo y desarrollan argumentos falaces, manipulan los hechos y las estadísticas y mienten a la opinión pública con desinformación y prejuicios. La mejor manera de combatir esa política es proveer leyes que protejan el derecho a la información y la libertad de prensa, muy importante es tener información objetiva y es algo que nos urge, tener información objetiva ante todas las situaciones de conflicto cuando el pueblo, los grupos, las asociaciones requieren de información, es muy importante tener esa información, luchar contra la intolerancia requiere una toma de conciencia individual, la intolerancia de la sociedad es la suma de las intolerancias individuales de todos sus miembros.

La intolerancia religiosa, los estereotipos, los insultos y las bromas raciales son ejemplo de intolerancia que se vive en lo cotidiano. La intolerancia lleva a la intolerancia y para luchar de forma efectiva es necesario que cada uno examine su papel en el círculo vicioso que lleva a la desconfianza y a la violencia en la sociedad; todos debemos preguntarnos, ¿soy una persona tolerante? ¿Juzgo a los otros con estereotipos, rechazo a los que me parecen diferentes a mí?

Luchar contra la intolerancia exige soluciones locales, los problemas que nos afectan son cada vez más globales, pero las soluciones deben ser locales, casi individuales, ante una escalada de intolerancia, los gobiernos o las instituciones no pueden hacer o actuar solos, todos formamos parte  de la solución, tenemos una enorme fuerza a la hora de enfrentarnos a la intolerancia. La no violencia puede ser una herramienta muy efectiva para confrontar los problemas crear un movimiento, demostrar solidaridad por las víctimas de la intolerancia o desacreditar la propaganda fomentada por el odio.

Finalmente creo que es muy  importante y creo que será lo mejor que podemos llevarnos de compromiso después de una celebración del Día Internacional de la Tolerancia es promover la Tolerancia. ¿Cómo podemos promover la tolerancia? La tolerancia no es indulgencia o indiferencia, la tolerancia es el respeto y el saber apreciar la riqueza y la variedad de las culturas en el mundo  y las distintas formas de expresiones de los seres humanos, la tolerancia reconoce los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los otros, la gente es naturalmente inmensa.

Sólo la tolerancia puede asegurar la supervivencia de comunidades mixtas en cada región del mundo, qué importante es que entendamos que la tolerancia en el marco del derecho internacional sobre derechos humanos  implica el que se vayan haciendo las legislaciones y los instrumentos propios para florecer para todos la igualdad de oportunidades en todos los grupos e individuos de la sociedad, la injusticia, la violencia, la discriminación y la marginación son  las formas más comunes de intolerancia, clave para fomentar la tolerancia es la educación para luchar  contra estas formas de exclusión y ayudar a los jóvenes a desarrollar una actitud independiente y un comportamiento ético, la diversidad de religiones, culturas y etnias no debe ser motivo de conflicto sino un motivo de orgullo descubriendo la gran riqueza que entre todos constituimos. Muchas Gracias.

+Carlos Garfias Merlos

Arzobispo de Acapulco

viernes, 27 de noviembre de 2015

HOMILÍA DE MONSEÑOR CARLOS GARFIAS MERLOS, ARZOBISPO DE ACAPULCO, EN EL 40 ANIVERSARIO DE ORDENACIÓN PRESBITERAL


HOMILÍA
con motivo del

40 ANIVERSARIO DE 
ORDENACIÓN PRESBITERAL
DE
Mons. Carlos Garfias Merlos 
Generación 1975-2015



Viernes 27 de Noviembre de 2015,
Festividad de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa,
en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús,
Fraccionamiento Costa Azul, Acapulco, Gro.


Bendito seas para siempre, Señor (Dan 3)


Queridos hermanos y hermanas:

Les saludo a todos con mucho cariño en Cristo nuestra Paz: “Que Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, esté con todos ustedes”. Me llena de mucha emoción y alegría celebrar junto con todos ustedes esta Eucaristía de Acción de Gracias por los 40 años de Vida y Ministerio Sacerdotal. Doy gracias a Dios por haberme llamado, junto con mis compañeros: Leopoldo, Aurelio, Severo, Jesús, Juan, Armando, también incluyó a Prisciliano, Eloy, José y Nicolás, aunque ellos no se ordenaron con nosotros, y al P. Basurto nuestro formador, que sigue acompañándonos; igualmente quiero recordar a Rafael, Miguel y Jesús, llamados a la Casa del Padre; y a Carmelo y Carlos que dejaron el ministerio y formaron una familia. Quiero dar gracias por el don de la fidelidad en la respuesta generosa a la invitación de seguir a Cristo en este camino de gracia, de entrega y de amor, por eso, desde lo más profundo de mi ser exclamo: “Bendito seas por siempre, Señor” (Dn 3).

Saludo con alegría y agradezco la presencia de mis hermanos de generación, de los sacerdotes del presbiterio de Acapulco y de otras Diócesis, de las religiosas y religiosos,  de las autoridades civiles de los diferentes niveles de gobierno…, de los Seminaristas, de los representantes de los Movimientos y Asociaciones Laicales, y de toda la Iglesia que peregrina en estas hermosas tierras de la Costa de Guerrero, de una manera especial agradezco la presencia de las familias de los pueblo originarios de la Costa Chica que hoy vienen a unirse a nuestra alegría y acción de gracias. Les pido lleven mi saludo y cariño a todos los pueblos indígenas y a los afromexicanos.

Saludo con mucho afecto y cariño a todos mis hermanos y familiares, a mis amigos, que han venido de otros lugares para acompañarme en este momento tan especial e importante para mí. Gracias a todos por su presencia y cariño, que me expresa fraternidad, amistad y pertenencia de Iglesia, ustedes son quienes han caminado y seguirán caminando juntos conmigo. Con ustedes hacemos realidad la “Sinodalidad” que el Papa Francisco nos ha recordado, y que hace presente el espíritu de aire fresco y renovación del Vaticano II.

Hace 40 años recibí el llamado a seguir al Señor Jesús, nuestro Maestro, de una manera radical, no por mis méritos, sino porque en su infinita misericordia me vio y me llamo, siendo yo un joven alegre y entusiasta; me preparó para ser instrumento que continuara su obra salvadora en el mundo, anunciando su palabra, administrando los sacramentos, reconciliando a las personas, uniendo familias, acompañando jóvenes, formando seminaristas,... Desde entonces con alegría y entusiasmo he querido  anunciar  a todos que “el Reino de Dios está cerca” (Dn 7).

En el misterio de Dios con el paso del tiempo me he ido adentrando en el misterio de mi Vocación y he encontrado que responder generosamente al Señor Jesús, es entregarlo todo, sin reservas, y en la medida de lo posible, he desgastado mi vida por Dios y para los hermanos y quiero seguir haciéndolo día a día, pues es la manera de llegar a ser santo, de estar cerca de Dios y de servir a mis hermanos para alcanzar el premio que tanto anhelo: “La Vida Eterna”.

Agradezco a Jesús, Nuestro Señor, hacerme participar de su Sacerdocio. Ello ha significado para mí una muestra del amor y la  misericordia del Padre y es una presencia constante del Espíritu Santo en mi vida, por eso me atrevo a decir: “Bendito seas por siempre, Señor” (Dn 3).

En esta celebración, Dios nos permite experimentar su presencia entre nosotros, además de la cercanía y la comunión como Iglesia. Esa experiencia vivida será valioso transmitirla al mundo entero, pues todos los hombres necesitan ver, sobre todo, la santidad de Cristo reflejada en los sacerdotes. El mundo entero necesita sacerdotes santos, fieles a su plena consagración a Dios, y totalmente entregados a su misión específica. Sacerdotes cuyo único objetivo sea cumplir la voluntad del Padre y llevar a cabo su obra (Cfr. Jn 4,34), dispuestos a gastar su vida, con una caridad pastoral sin límites, en la función mediadora que les es propia: “Llevar a los hombres a Dios y llevar a Dios a los hombres”.

Invito a todos para que, desde nuestro interior vivamos en profunda relación con Cristo, y por medio de Él, con el Padre y el Espíritu Santo; sólo desde esta relación Trinitaria podremos comprender verdaderamente a los hombres, nuestros hermanos. Sólo a la luz de Dios se puede ver la profundidad del hombre, y seremos capaces de tomar las decisiones más trascendentes e importantes como la de perdonar. El perdón es la decisión de mirar a una persona con ojos nuevos, es un proceso que surge de la bondad de Dios dentro de nosotros mismos para cambiar nuestras percepciones del otro una y otra vez. La decisión de perdonar nos trae dicha, paz, amor y apertura del corazón, alivio, confianza, libertad, alegría, y una sensación de estar haciendo lo correcto.

Hoy, quiero pedirles perdón por los errores que he cometido durante el ejercicio de mi ministerio sacerdotal. Por las veces que no he sabido ser para ustedes reflejo del amor de Cristo, y por los momentos en que no he sabido llevarlos a Dios.

Quiero que una parte especial de esta Eucaristía, sea presentar al Señor todos los esfuerzos y trabajos que he realizado a lo largo de estos 40 años de Ministerio Sacerdotal: Mi desempeño como formador en el Seminario, donde tuve la dicha de acompañar a tantos jóvenes en su discernimiento vocacional y que ahora también participan del sacerdocio de Cristo. Cómo olvidar que la mayor satisfacción que he tenido en mi vida ha sido participar en la formación y acompañamiento de seminaristas y sacerdotes, esto me ha favorecido que hoy tenga  lazos de amistad y fraternidad con muchos sacerdotes de Morelia, Altamirano, Neza y ahora en Acapulco, quiero renovar el compromiso de tener como prioritario en mi misión evangelizadora construyendo la Paz, acompañar humana, espiritual, intelectual y pastoralmente a mis hermanos sacerdotes.

Doy gracias a Dios por el tiempo que he participado y colaborado en la Pastoral, el acompañamiento a los movimientos laicales, a los jóvenes y a las familias. Este ministerio siempre será una gran oportunidad para que el sacerdote se enriquezca con el carisma de cada movimiento o grupo apostólico. Gracias al Encuentro Matrimonial y los diferentes movimientos de familia por enseñarme la importancia y lo fundamental de la hospitalidad, pues quien recibe a un hermano recibe a Cristo mismo.

En estos 40 años te tenido la convicción y el empeño de ser cercano, solidario, respetuoso, alegre y comprensivo. Lo he procurado y quiero renovar el compromiso de que estos valores sean el distintivo de mi Ministerio Episcopal.

Como Obispo, sobre todo desde que llegue a Acapulco he comprendido y me he comprometido a que todo mi servicio pastoral episcopal tenga un enfoque de Construcción de Paz, por ello, a través de una metodología prospectiva, que visualiza el futuro que queremos y busca caminos para construirlo, he insistido con ocasión y sin ella en que la evangelización en la Iglesia de México y en Acapulco sea a favor de la Paz y se exprese visiblemente en la atención a las víctimas, en el compromiso con los jóvenes y en el fomento del diálogo social, consciente de que la oración y el ambiente de paz serán una luz en medio de la oscuridad y ofrecerán consuelo, esperanza y fortaleza en medio de la violencia e inseguridad.

Les pido a todos que me sigan acompañando con su oración, con su cariño y con su colaboración solícita en la Construcción de la Paz. Sin su oración, participación y corresponsabilidad, la Paz será sólo una utopía; necesitamos caminar juntos y unir esfuerzos para hacer de la Paz una realidad que brote en nuestro interior y sepamos trasmitirla a nuestros hermanos.

Pidamos por el Papa Francisco, que su viaje a África de frutos abundantes de Evangelización y preparémonos para recibirlo el año próximo como Misionero de la Misericordia y Peregrino de la Paz. Que en este Año de la Misericordia contemplemos el rostro misericordioso del Padre y seamos capaces de transmitir su misericordia a nuestros hermanos. 

Me encomiendo mucho a sus oraciones. Pidan por este sacerdote, por mis compañeros  y por todos los sacerdotes para que alcancemos la santidad. Ayúdenme con su oración y cariño a mantenerme fiel hasta el final como María al pie de la Cruz. Que Ella, nuestra Señora de la Soledad y Madre Santísima, nos cubra con su amor maternal y nos guarde en el Corazón Sacratísimo de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por los siglos de los siglos.  Amén.


En Cristo, nuestra Paz


+ Carlos Garfias Merlos

  Arzobispo de Acapulco   

sábado, 21 de noviembre de 2015

RENOVACIÓN DE LA CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y AL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA DE LA ARQUIDIÓCESIS DE ACAPULCO Y EL ESTADO DE GUERRERO


HOMILÍA

RENOVACIÓN DE LA CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Y AL DOLOROSO E INMACULADO
CORAZÓN DE MARÍA
DE LA ARQUIDIÓCESIS DE ACAPULCO
Y EL ESTADO DE GUERRERO.

- CLUB DE GOLF ACAPULCO -

21 de Noviembre de 2015


Queridos hermanos:

Les saludo a todos con mucho cariño: “La Paz y la Comunión de Cristo, el Señor, esté con todos ustedes”. Saludo de manera especial a los sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas, representantes de los movimientos y asociaciones laicales de nuestra comunidad diocesana, a los jóvenes y a todas las familias. Muy especialmente agradezco su presencia y  saludo a las autoridades civiles y militares aquí presentes. A todos les expreso mi gratitud por su respuesta generosa para participar en esta celebración  que es un signo esperanzador en el Camino de Construcción de Paz que estamos  realizando juntos.

Estamos congregados en familia en torno al Altar de Dios, que representa a Cristo, para celebrar la Eucaristía y Renovar la Consagración de la Arquidiócesis de Acapulco y el Estado de Guerrero al Sagrado Corazón de Jesús y al Doloroso e Inmaculado Corazón de María. Esta consagración que renovamos año con año fortalece nuestro compromiso por Evangelizar y seguir Construyendo juntos la Paz.

Con esta celebración diocesana culminamos la Semana por la Paz 2015. Este es un momento de mucha importancia y trascendencia para nuestra Iglesia Particular y nuestro Estado, pues nos reúne a quienes tenemos responsabilidad y autoridad ante la comunidad para renovar la consagración en nombre del pueblo para que todos volvamos nuestros ojos a Dios y renovemos la conciencia de que en este difícil y doloroso camino no vamos solos, Cristo mismo nos acompaña, y nos ayuda a unir nuestros esfuerzos e iniciativas para ser “Artesanos de Paz”. Esta Celebración tomará sentido y tendrá fruto, si cada quien hace su propia consagración, que implica: un compromiso de cambio de vida, dar lo mejor de nosotros a Dios y descubrir el valor divino de lo humano.

Somos muchos los que estamos cansados de la violencia y la inseguridad y quienes buscamos un mejor futuro para nuestro Estado y nuestro Municipio. Son muchas las malas noticias que se difunden en los medios de comunicación y cada vez se acrecienta más el número de personas que mueren violentamente. Es cierto que pareciera que el horizonte se obscurece, pero también es un hecho que no podemos permanecer indiferentes ante tanta violencia.

Nosotros queremos difundir a través de esta “Consagración” que la Paz la podemos alcanzar con la ayuda y esfuerzo de todos. Que queremos involucrarnos constantemente en las acciones que abonan a la paz desde nuestros hogares, trabajos, centros de estudio, círculos sociales, responsabilidades y misión propia, todos sin excepción, queremos y debemos convertirnos en “Artífices de Paz”, para que logremos difundir en nuestro entorno mensajes de paz y, desde nuestra convicción personal y la paz del corazón, vayamos transformando nuestra realidad.

Para crear una plataforma eficaz en la construcción de la paz es importante atraer e involucrar a la juventud. Los jóvenes son nuestro mayor potencial de transformación de la sociedad y los protagonistas del nuevo rostro de Guerrero, por ello, hemos querido que esta Semana por la Paz en Acapulco estuviese enfocada en “La Educación de los Jóvenes y su Compromiso por la Paz”.

Los adolescentes y los jóvenes son una gran riqueza para la sociedad, sin embargo, muchas veces viven situaciones familiares y sociales que los convierten en víctimas y actores de hechos violentos (Cfr. CNP 73).

Creemos que la superación de la violencia sólo será posible con el hábil uso de herramientas que se consiguen con la educación y que capacitan para hablar un lenguaje de paz (Cfr. CNP 198).

Al pensar en la educación de los jóvenes y su compromiso por la paz, debemos esforzarnos en difundir pensamientos de paz, fomentar sentimientos de paz, impulsar gestos de paz y promover un lenguaje de paz que lleve a los jóvenes a ser también “Artesanos de Paz”. Jóvenes, ustedes, son nuestra esperanza para alcanzar un México y un Guerrero mejor, llenos de paz.

En necesario que Padres y Maestros tomen conciencia que la educación de sus hijos y alumnos debe estar fortalecida con el ejemplo, los valores, principios, buenos modales y actitudes positivas que les permitan a los jóvenes responder a los retos actuales de nuestra sociedad.

Todos responsablemente participemos en la Educación de los Jóvenes y, junto con ellos, fortalezcamos las estructuras educativas existentes y llenémoslas con valores y actitudes cristianas. Todos tomemos conciencia que al Educar para la Paz, ayudamos a las futuras generaciones a que vivan en mejores condiciones de prosperidad y tranquilidad.

En la actualidad los acontecimientos que vivimos no favorecen mucho la difusión de la Paz. La mayoría de las noticias que oímos son malas: guerras, asesinatos, abusos, violencia institucional, narcotráfico y destrucción del medio ambiente. Enfrentamiento entre los pueblos, tercera guerra mundial… Frente a todo esto, los sentimientos de inseguridad y desesperanza son inevitables. Una gran parte de los seres humanos viven hoy en un estado de desesperación reprimida, tratando de encontrar formas de distraerse con el fin incluso inconsciente de no ver las duras realidades de nuestro tiempo.

El miedo, la inseguridad y la desesperanza están a flor de piel en la consciencia, por ello, algunos se refugian en los lugares menos indicados. Y otros encuentran su seguridad imaginaria en la riqueza y las propiedades. Y resulta bastante comprensible que otros usen el deporte, el entretenimiento o el sexo para distraer la atención de las preocupaciones de la vida.

En una sociedad como ésta nuestra mejor arma es caminar juntos y de la mano de Dios, por eso queremos que nuestra Consagración sea un signo vivo y latente de nuestro profundo deseo por alcanzar una sociedad que viva en paz, donde reine la justicia y la verdad.

Consagrar nuevamente nuestra vida a los Sagrados Corazones de Jesús y de María nos debe animar a entregarle a Dios todo lo que somos y todo lo que tenemos, reconociendo su Señorío en nuestras vidas y la entrega total de nuestra voluntad, entendiendo que dicha consagración nos llevará a renunciar a todo aquello que en nuestra vida sea contrario a Dios. Sólo cambiando nosotros y nuestra vida podremos transformar nuestra realidad y nuestro entorno social.

La consagración y la comunión con el Señor son siempre consagración y comunión con las hermanas y los hermanos. La consecuencia es clara, dedicarnos, consagrarnos a las cosas de Dios, nos acerca a Dios padre quien nos lleva a comulgar con el Señor Jesús, movidos por el Espíritu Santo,  y no podemos comulgar con Dios Trino, si no comulgamos entre nosotros como hermanos.

En esta eucaristía recordemos las grandes lecciones de vida de Jesús eucaristía: “el perdón que se aprende cuando no dejamos que se insinúe en nuestro corazón la polilla del resentimiento” y “la apertura del corazón cuando con disponibilidad nos abrimos a la escucha del otro, a la comprensión, a la aceptación de las disculpas y al generoso ofrecimiento de las propias cuando en humildad cada cual reconoce su error”.

Se hace significativo que esta Celebración la realicemos en la fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen, un día privilegiado de consagración y en vísperas de la Fiesta de Jesucristo, Reye del Universo, con la que culminamos el año litúrgico, además de  acércanos a la inauguración del Año de la Misericordia que ha proclamado el Papa Francisco. Por ello, quiero invitarlos a que juntos centremos nuestra mirada en Cristo y María, y hagamos del Perdón y la Reconciliación nuestra bandera y nuestra mejor arma para Construir la Paz.

El diálogo es el camino que nos permitirá crear las condiciones para el Perdón y la Reconciliación. No desaprovechemos la oportunidad de renovar en este año de la Misericordia nuestro compromiso de romper con la espiral de la violencia y construir juntos la Paz.

Finalmente, les pido que se rebelen contra la cultura de la violencia con la fuerza de Dios, arranquen y arrasen todas las expresiones del mal, destruyan y demuelan las barreras del odio, egoísmo e intolerancia, y edifiquen así un Guerrero nuevo, una Arquidiócesis nueva, un Acapulco nuevo. A todos les digo: “Cristo y la Iglesia cuentan con ustedes”.

Finalmente, encomendemos a Dios las almas de todos los que han muerto a causa de la violencia y la inseguridad, y pidamos también por sus familiares y amigos para que encuentren en Dios su consuelo y fortaleza. Que “María Madre de Jesús y Madre nuestra, les acompañe siempre con su ternura maternal y nos ayude a ser apóstoles incansables de Paz”.

Ante estas benditas imágenes de Jesús y María que veneramos en nuestra Amada Arquidiócesis: Nuestra Señora de la Soledad, Padre Jesús de Petatlán, el Señor del Perdón y cada uno de los santos patronos de nuestras Parroquias, hagamos el compromiso de seguir construyendo juntos la Paz. Que todos renovemos nuestra consagración y el anhelo de servir a la comunidad en total compromiso y entrega de amor y ofreciendo con amabilidad y una sonrisa a quienes vengan a nosotros la alegría y paz de Cristo.

En Cristo, nuestra Paz


+ Carlos Garfias Merlos

  Arzobispo de Acapulco