José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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jueves, 13 de marzo de 2025

RECORRIDO HISTORICO DE LA PARROQUIA Y EL TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO


 

RECORRIDO HISTORICO DE LA PARROQUIA Y EL TEMPLO 

DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

DE ACAPULCO


    2025  ES UN AÑO SANTO O AÑO JUBILAR, PROCLAMADO POR LA IGLESIA CATOLICA. Y PARA ACAPULCO SE PRESENTA COMO UN TIEMPO DE GRACIA DONDE TIENE LUGAR LA REPARACIÓN DE LA CUPULA Y LAS TORRES DE LA ACTUAL CATEDRAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO, AFECTADOS SENSIBLEMENTE POR SISMOS Y HURACANES. ACTIVIDAD A LA QUE ESTAMOS  LLAMADOS A PARTICIPAR TODOS,  POR EL SIMBOLISMO DE LA CATEDRAL PARA LA CIUDAD Y PUERTO DE ACAPULCO.

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LA PARROQUIA DE ACAPULCO

 

Territorio original de la Parroquia de Acapulco presentado por Peter Gherard

Una PARROQUIA, es la institución eclesial y la comunidad, entendida como población, compuesta de pueblos y territorio, puestos por quien tiene autoridad en la Iglesia, en este caso, el Obispo, bajo el cuidado pastoral de un Pastor propio, que es un PARROCO.

Para el caso de la Parroquia de Acapulco, la noticia documentada, la encontramos en un Informe personal del Arzobispo de México Pedro Moya y Contreras al Rey Felipe II, con informes reservados del clero de su diócesis, con fecha 24 de marzo de 1575, en el que transmite la noticia de que: FRANCISCO MORENO, es Cura proveído de Acapulco, desde 1545. Para el momento del Informe: “Avrá treynta años questá en la tierra, es lengua mexicana… es bachiller por rescripto; está proveido en la costa de Acapulco, es viejo, y entiendese que tiene pocas letras…” (Cfr. CARTAS INDIAS, Tomo I).

De manera que, hay Iglesia de forma estable ya, en Acapulco, desde 1545. Esto quiere decir, que la población de Acapulco ya era consistente, en grado de sostener a un cura por 30 años.

Los libros históricos conservados en la actual sede parroquial, nos permiten conocer que el título histórico de esa Institución Parroquial era PARROQUIA DE LOS SANTOS REYES. Entendiéndose por esto: Melchor, Gaspar y Baltazar. Y éste título, por la manera “católica” de llamar a las poblaciones, dio origen al título “pomposo” de Ciudad de los Reyes” a la ciudad y puerto de Acapulco. Es decir, la Ciudad de los Santos Reyes Magos: Mechor, Gaspar y Baltazar.


Sabemos que, todavía hasta el 6 de Enero de 1821, conforme a los protocolos novohispanos, el Ayuntamiento de Acapulco en pleno, en cuerpo de Cabildo y bajo mazas de plata, asiste la Misa de los Reyes Magos, en la parroquia, siendo Alcalde Don José María Ageo.

De los mismos libros parroquiales conocemos que este título cambia en la primera quincena de agosto de 1838, al de PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD. Como actualmente se conoce.

Originalmente, esta jurisdicción parroquial, pertenecerá desde sus orígenes al Arzobispado de México (1545-1862), hasta que, el 26 de Enero de 1862, con la Bula Grave nimis, el Santo Padre Pío IX, crea la nueva Diócesis de Chilapa, pasando la Parroquia a la jurisdicción de la nueva diócesis. Y finalmente, a partir del 18 de marzo de 1958, pasa a formar parte de la Diócesis de Acapulco, cuando el Papa Pío XII crea ésta nueva jurisdicción, con la Bula Quo aptiori, y eleva el templo parroquial al título de CATEDRAL.

EL TEMPLO PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO

 


         Quedando claro que la PARROQUIA, NO ES EL TEMPLO, debemos entender que el edificio donde se reúne la comunidad de fe, es el TEMPLO; que en la forma católica de nombrar las cosas, es llamado IGLESIA, y se acepta esta forma de utilizar esta palabra como correcta, solo para los templos católicos.

Para el caso del Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Soledad en Acapulco, debemos saber que ha existido templo, en torno al área de lo que hoy es el zócalo de la ciudad y puerto, antes llamada “plaza de armas”. Por mucho tiempo, templos pobres en sus materiales de construcción, conforme a la usanza costeña; bajos de altura, por los frecuentes sismos y huracanes; pero sobre todo por la poca población; que como declaró el ilustre viajero italiano Gemelli Carreri, en en 1697: “debería dársele el nombre (a Acapulco) de humilde aldea de pescadores, mejor que el engañoso de primer mercado del mar del sur y escala de la China”.

Las imágenes más antiguas conocidas del Templo Parroquial de Acapulco conocidas, acompañan su ubicación en los distintos planos de Acapulco realizados a través del tiempo. El primer dibujo propio del templo, está realizadas al lápiz por Edward Vischer en 1851 , y presenta un templo de una sola nave, con bóveda de cañón, acompañado de una torre de tres cuerpos o niveles.

Sismos, que afectaron fuertemente el templo, y que obligaron a otras tantas reconstrucciones, tuvieron lugar en: 1701, 1776, 1794, 1880, y 1902.

Para 1810, ante la invasión por parte de revolucionaros liderados por Morelos, los informes escritos dicen que no había templo parroquial, afectado por un huracán. Y mientras tanto, se inicia la construcción de la capilla de la Virgen de la Soledad. Por esto, el 8 de Diciembre de 1812, se juró en el Castillo de San Diego por Generala Patrona de la Ciudad, a Nuestra Señora de la Soledad.


La construcción del actual Templo Parroquial, dio inicio el 1 de enero de 1901, cuando es colocada la primera piedra, siendo Párroco el Padre Antonio Hernández Rodríguez, siendo padrinos Flavio Mendoza, Guadalupe Bello de Orbe –esposa del Gerente de la “Casa Alzuyeta”-, Eduviges Muñüzuri, Cristina Sutter, Rosalía Pintos, etc.

Para 1943, toma bajo su mando la construcción, el famoso Arquitecto Federico E. Mariscal, quien coordinaba los trabajos de la Catedral de Chilapa, y colaboró también en la construcción del Palacio de Bellas Artes.

Para 1953, se terminan las torres, y el recubrimiento con talavera, tanto de las torres como de la cúpula, así como el recubrimiento en mármol de los altares, en el interior. Pudiendo tenerse esta fecha como terminación del templo parroquial.

El 24 de enero de 1959, el templo parroquial es elevado al grado de catedral, al ejecutarse la Erección Canónica de la Diócesis, y al día siguiente es ordenado en ella su primer obispo, el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés.

Para 1978, un fuerte temblor afecta la cúpula y las torres, dando lugar a una reconstrucción.

El 10 de febrero de 1983, con la Bula Quo maius del Papa Juan Pablo II, el la catedral alcanza el grado de METROPOLITANA, al ser elevada la diócesis a Arquidiócesis.


El 24 de enero de 1984, se subsana la falta de consagración del templo, realizándose la Dedicación del altar y del templo, así como la declaratoria de Santuario diocesano, por Monseñor Rafael Bello Ruiz, Primer Arzobispo de Acapulco.

Temblores y huracanes han continuado, afectando el templo catedralicio, hasta llegar a la historia reciente, cuando el sismo de 7.1, del 7 de septiembre de 2021 afectó seriamente la estructura. Y la situación se complica, con el paso del huracán Otis, de categoría 5, sobre Acapulco. Todo esto hace urgente una nueva intervención.

martes, 8 de diciembre de 2015

48 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN PONTIFICIA DE LA VIRGEN NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO.


48 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN PONTIFICIA DE LA VIRGEN NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.


El Santo Padre Juan XXIII, el 6 de Diciembre de 1962, a través de un rescripto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, titulado “Singulari quadam”, signado por el Cardenal Cicognani, Encargado de Asuntos Públicos, delegaba en el Obispo de Acapulco, el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, la facultad de coronar a la Virgen Nuestra Señora de la Soledad "en nombre y con la autoridad del Sumo Pontífice", con motivo de los 150 Años de la Proclamación de su Patronazgo sobre la ciudad y puerto de Acapulco, realizada por el pueblo, y autoridades civiles, eclesiásticas y militares.

Había sido el 8 de Diciembre de 1812, cuando se juró en el Castillo de San Diego por Generala de las Tropas de Acapulco y Patrona de la Ciudad, a Nuestra Señora de la Soledad, en presencia de la oficialidad y el vecindario, con toda la tropa sobre las armas; y en señal de tan devoto acto, el Gobernador interino de la Plaza D. Pedro Vélez, le puso a la Santísima Imagen la Banda de General y un bastón en las manos con puño de oro. Esta ceremonia tuvo lugar un día martes. (Cfr. Revista “Catedral”, Chilapa, Gro. 20 de Septiembre de 1953, p. 74).

La Ceremonia de coronación Pontificia tuvo lugar el 8 de Diciembre de 1967, en Solemne Concelebración en la Catedral.

Los párrocos en funciones en la Ciudad y Puerto de Acapulco, en ese momento eran: En Catedral, el Párroco era Ambrosio E. Delabra, con el título de Vicario Ecónomo, y Sergio De León Arciniega y Alfonso Vázquez Castro como Vicarios Cooperadores; en el Carmen, el Párroco era José Jesús Cortés Gaspar; en el Barrio de Dominguillo el Párroco era Moisés Carmona Rivera; en el Barrio de Covadonga, Fraccionamiento Las Playas. Era Vicario Fijo Pedro M. Bustos Martínez; en San Cristóbal, Colonia Progreso, era el Párroco Jesús Jiménez Abarca; en el Señor del Perdón, Colonia Garita, era Párroco Fray Rafael Ayala Toledo, y el Vicario Fray José Díaz Guzmán, ambos Mercedarios; en el Sagrado Corazón en Costa Azul el Párroco era Juvenal Porcayo Uribe, y su Vicario era Emilio Sánchez; Vicario General era el Canónigo Honorario Gabriel Ocampo, y Rector del Seminario era Rafael Bello Ruiz.

Para esta importante Ceremonia, el Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, Primer Obispo de Acapulco, envió una Circular al pueblo de Dios con fecha 22 de Noviembre de 1964, en la que explicaba los motivos que tuvo para solicitar la gracia que se concedía, entre otras: “… hemos podido advertir que muchos, tal vez desconocen lo que se refiere a la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad, venerada en Acapulco desde tiempo inmemorial, y por lo mismo no le profesan la devoción que todo acapulquense ha de tenerle, puesto que es un tesoro que enriquece a nuestra Diócesis y un medio muy eficaz para fomentar en ella la devoción a la Madre de Dios que es también Madre nuestra”.

Y Monseñor Quezada, en el mismo documento, trascribía: “Pero quizá extrañe a algunos el porqué coronarla solemnemente como REINA A LA VIRGEN DE LOS DOLORES. El Papa Pío XII, en su radiomensaje a la República del Ecuador el día en que coronaban a la imagen de la Virgen Dolorosa del Colegio dijo: “¿qué idea ha sido ésta de celebrar con fiestas y júbilos a quien ante ustedes se muestra con los ojos llenos de lágrimas? ¿Quién les ha enseñado a coronar con una corona de oro a la que tiene en las manos una corona de espinas? ‘Lloró la Virgen y sus llantos y dolores fueron primero profetizados en las palabras del Santo anciano Simeón (Lc ll, 35), luego vigorosamente descritos con sublime concisión en aquella Señora, que estaba de pie junto al patíbulo de su Divino Hijo (Jn 29, 25); y estas lágrimas nos obtuvieron salvación y gracia. Son lágrimas preciosas que bien merecen nuestra gratitud más sincera; son dolores cuyos frutos estamos gozando y en los que justamente hemos de ver una singular manifestación de amor maternal. Bien están, pues, las fiestas y el júbilo, bien la corona de oro” (Cfr. Radiomensaje, 1956).

Finalmente, tocará a Monseñor Felipe Aguirre Franco, Tercer Obispo y Segundo Arzobispo de Acapulco, Proclamar a Nuestra Señora de la Soledad como Patrona de la Arquidiócesis de Acapulco, casi en la proximidad de los 200 años de su Proclamación como Patrona de la Ciudad y Puerto, el 15 de Septiembre de 2009.

EL SIGNIFICADO DE LA CORONACIÓN PONTIFICIA.

La Ceremonia es excepcionalmente rica en contenido y tiene un profundo significado espiritual. La Iglesia corona las imágenes de la Virgen porque previamente, después de su asunción a los cielos, María fue coronada por la Santísima Trinidad como reina y señora de todo lo creado.
Esta verdad, creída siempre en la Iglesia, hunde sus raíces en la Palabra de Dios. El libro de los Salmos anuncia proféticamente la entronización de María, enjoyada con oro, a la derecha de su Hijo en la gloria celestial (Sal 44,11). El Apocalipsis, por su parte, cierra sus alentadoras visiones orientando nuestra mirada a María, la "mujer vestida de sol, con la luna por pedestal y coronada con doce estrellas" (Ap 12,1).
También los Padres de la Iglesia en los primeros siglos enseñan esta verdad consoladora. Descuella entre ellos San Ildefonso de Toledo, uno de los más grandes cantores de la realeza de María, a la que prodiga los títulos de Señora, Dueña, Dominadora y Reina.
La liturgia, por su parte, llama a la Virgen Reina del cielo, Reina y Madre de misericordia. No es extraño, pues, que el Papa Pío XII dedicara a la realeza de María la encíclica "Fulgens corona", instituyendo la fiesta litúrgica de María reina.
María es reina por ser la madre del que es "Rey de reyes y señor de los señores" (Apoc 19,16). María es reina por haber cooperado con Él en la obra saludable de nuestra redención. Si Jesucristo es rey por ser Dios, María es reina por ser madre de Dios. Si Cristo es rey del mundo por ser su redentor, María es reina por ser corredentora, al aceptar el dolor y la muerte de su Hijo y ofrecerla al Padre por la salvación de toda la humanidad. Por ello, el Concilio Vaticano II afirma con mucha concisión y claridad que María, "asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial, fue ensalzada por el Señor como reina del universo con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte" (LG 62).

ALTO CONTENIDO TEOLÓGICO.

El misterio de la coronación de la Virgen humilde y fiel, que responde a la propuesta del ángel acogiendo el designio de Dios sobre ella (Lc 1,37), nos ayuda a comprender el valor relativo de las glorias, placeres y grandezas de este mundo, frente a lo único verdaderamente decisivo e importante, la posesión de Dios, el abrazo definitivo con Él, la contemplación de la infinita dulzura de su rostro por toda la eternidad y el premio eterno que Dios tiene reservado para los que le aman.
El misterio de la coronación de la Virgen nos desvela además la misión de María en la vida de la Iglesia y en nuestra propia vida. María es la mujer que hiere la cabeza de la serpiente en los umbrales de la historia y se nos muestra como garantía segura de victoria (Gn 3,15). María es la señal que da Dios al rey Acaz por medio de Isaías: una virgen dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Dios-con-nosotros (Is 7,13-15). María es la señal que sube del desierto, a la que saluda el Cantar de los Cantares como columna de humo sahumado de mirra y de incienso y de toda suerte de aromas exóticos (Cant 3,6). María es la señal magnífica y deslumbrante que llena por entero la apoteósica visión del capítulo 12 del Apocalipsis. En ella aparece un enorme dragón rojo, calificado como "la serpiente antigua, el llamado diablo y Satanás, el seductor del mundo entero" (Ap 12,9), en lucha perenne contra la humanidad. En el fragor de esta lucha se levanta el signo grandioso de la Virgen victoriosa sobre el gran dragón, que es entronizada como reina a la derecha de su Hijo. Con ello nos enseña San Juan que en la lucha espiritual entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte, entre el pecado y la gracia, es decisiva la ayuda de María a la Iglesia y a cada uno de los cristianos para lograr la victoria definitiva sobre el mal.
María fue la senda por la que Dios se hizo presente en nuestra historia. Por ello, es el lugar de encuentro de la humanidad con Dios y el camino más enderezado para llegar a Él. Ella es la nube que nos conduce de día y la luz que alumbra nuestras oscuridades interiores. La liturgia secular la llama "puerta dichosa del cielo". La llama también "estrella del mar", porque nos guía hacia Cristo, puerto de salvación. Desde las alturas de Dios María contempla a sus hijos. Como madre solícita, vela por nosotros, sostiene nuestro esfuerzo, alienta nuestra fidelidad y "continúa alcanzándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna" (L.G.,62). Ella es la prenda de Dios; ella es para nosotros sus hijos pilar de firmeza indestructible. Nos lo dice la Escritura Santa. Nos lo dice también la tradición cristiana, la enseñanza perenne de la Iglesia y el sentido de la fe de nuestro pueblo, que siempre se ha acogido bajo el amparo de aquella que es abogada nuestra, auxilio de los cristianos, socorro y medianera entre Dios y los hombres.

EL ORIGEN DE LA ADVOCACION DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD.

La representación de la Soledad y su tradición se remonta a los peregrinos a Tierra Santa, en la creencia de que la Virgen, entre la consumación de la Pasión y Resurrección, vivió retirada, en completa Soledad, en un lugar próximo al Calvario, donde más tarde, se erigiría una capilla en recuerdo de su estancia. Capilla conocida con el nombre de “Estación de María” y que estaba situada frente al Calvario, construida en el Siglo I. Este Séptimo dolor de María en su Soledad, pronto se diseminará por toda la Cristiandad.
Paulatinamente esta devoción fue arraigándose en Europa, y ya en el Siglo XIII, el arte comenzó a representar a la Virgen en su Soledad, recordando, en aquellos tres días inacabables, los sufrimientos que la habían afligido en su existencia.
Dolor en Soledad, expresan lo terrible de la advocación. Son dos palabras que nos asustan, pero que fueron la más contante compañía de María. Así, de este modo, la imagen de la Soledad, se ajusta plenamente a la iconografía que representa: En sus manos porta los instrumentos de la Crucifixión de Cristo y que no son otros que la Corona de Espinas y los clavos de la Cruz,
Lan riqueza del manto resalta la humildad, la sencillez y la belleza de un rostro perfecto, sereno, sencillo y frágil, destrozado por el dolor. Un rostro que expresa con el llanto.
En su Soledad, María personifica también a la Iglesia abandonada y sola con los pecados del mundo.

ACTUALIDAD ECLESIAL.

En esta hora de la Iglesia y del mundo marcada por la desesperanza, en la que tantos hombres y mujeres han perdido la fe en las promesas de Dios, en la resurrección de la carne y en la vida eterna, causa sin duda del desvanecimiento de los valores morales, la contemplación del triunfo de María y su coronación como reina y señora de todo lo creado, robustece nuestra esperanza en medio de las luchas y dificultades de la vida. La resurrección del Señor, Cabeza del Cuerpo Místico, y su victoria sobre la muerte es prenda de la resurrección de sus miembros. El triunfo de María, el miembro más excelso de la Iglesia y primicia de la nueva humanidad (1 Cor 15,20), es la confirmación de que también la Iglesia y cada uno de sus hijos seremos algún día partícipes de su triunfo.
Coronar a la Santísima Virgen Nuestra Señora de la Soledad de Acapulco "en nombre y con la autoridad del Sumo Pontífice" es reafirmar los vínculos de devoción, afecto filial y estrechar los vínculos de comunión con el Romano Pontífice. La coronamos con la joya bellísima que ha labrado en estos meses la piedad y la generosidad de los fieles y que quiere ser el símbolo de la coronación de María en la intimidad de nuestros corazones como reina y señora de nuestras vidas. "María en el corazón de todos"; "María en el corazón de todos los acapulqueños" de nacimiento o de adopción; "María en el corazón de todos sus devotos"; poner a María en el centro de nuestros corazones y de nuestras vidas. Caminemos con ella, "a la zaga de su huella", poniéndola como estandarte de nuestra peregrinación en esta tierra. ¡Qué mejor compañía que la de Santa María Nuestra Señora de la Soledad! Que a partir de su coronación, con un gozo y un compromiso renovados, la Virgen Nuestra Señora de la Soledad sea el centro de nuestros pensamientos, el norte de nuestros anhelos, el apoyo de nuestras luchas, el bálsamo de nuestros sufrimientos y la causa redoblada de nuestras alegrías. Con "María en el corazón", nuestra vida se convertirá en un camino de conversión y de gracia, de reconciliación con Dios y con los hermanos, de fraternidad y servicio humilde y esmerado a los pobres y a los que sufren, y en un manantial de santidad, de dinamismo apostólico y misionero y de fidelidad a nuestra vocación cristiana, que robustecerá nuestra unión con el Señor, meta final del acontecimiento singular que en esta ocasión a todos nos llena de alegría.
La Virgen nos mira con especial ternura, nos dirigimos a ella y la invocamos. Le pedimos por la Iglesia, para que no desfallezca en el camino de la Nueva Evangelización. Le pedimos también por nuestra Diócesis, por sus sacerdotes, consagrados y laicos y, muy especialmente, por los jóvenes, ávidos de una felicidad infinita que sólo Jesucristo puede saciar. Le pedimos que aliente a nuestras autoridades en su servicio al auténtico bien común. Le pedimos que todos los hijos e hijas de Acapulco sean siempre fieles a sus raíces cristianas, a su mejor historia y a la devoción a la Virgen María. ¡Ayúdanos a todos, pastores y fieles, a amar, adorar y servir a Jesús, el fruto bendito de tu vientre, ¡oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Amén.

lunes, 19 de noviembre de 2012

ANTE DEVASTACION ECLESIAL DE LA PARROQUIA DE ACAPULCO LA VIRGEN DE LA SOLEDAD PROCLAMADA PATRONA DE LA CIUDAD Y DEL PUERTO



Croquis de la Parroquia de Acapulco tomado del Informaciones Geográficas de Peter Gerarh

ANTE DEVASTACION ECLESIAL LA PARROQUIA DE ACAPULCO PROCLAMA A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD PATRONA DE LA CIUDAD Y DEL PUERTO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         El próximo Sábado 8 de Diciembre de 2012, se cumplen 200 Años de la Proclamación de Nuestra Señora de la Soledad como Patrona de la Ciudad y del Puerto de Acapulco. Será conmemorada especialmente la efemérides, en la celebración del Día de la Bahía de Santa Lucía 2012, en el Parque de la Reina, el Jueves 13, en atención a la apabullante festividad Guadalupana. Ver nuestro blog http://bahiadesantaluciaacapulco.blogspot.com
         Tratando de reconstruir el ambiente calificado por los informes de la época como de “devastación eclesial” de la Parroquia de Acapulco en el momento de la Proclamación, hace 200 años, podemos decir:
Acapulco, para inicios del Siglo XIX no era más que una humilde población: El padrón de 1792 muestra en total de 5679 no indios (individuos), formado por 122 españoles, 19 castizos, 122 mestizos, 5307 “pardos” (incluyendo filipinos) y 109 morenos; en ese año había en la jurisdicción dos haciendas y 32 ranchos. (cfr. Peter Gerhard, Geografía Histórica… UNAM)
En 1809 Don JUAN JOSE VILLANISAN. Aparece como Párroco de Acapulco (AGN. Negocios Eclesiásticos. Justicia E, vol. 11, Exp. 1, f. 181). Tocará a este Ilustre Bachiller, como Cura y Juez Eclesiástico, solicitar al Soberano Fernando VII, licencia para construir y trasladar nueva Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, el 28 de Junio de 1809. Explica en la solicitud, que la Virgen de la Soledad se venera especialmente por los navegantes, quienes han entregado limosnas importantes para este fin, pero sobre todo, porque la Capilla actual, de modestas dimensiones, se encuentra en lugar indecente, junto a una pulpería. Firman con el Señor Cura, los principales del Puerto: Manuel de Orozón, Joaquín Aguiñiga, Francisco de Yrure, Simón de Adrián, Joaquín Doria, Juan Puyol, Nicolás Molina y Chico, Pedro de Jesús Piza, Francisco Suárez, Blas Pablo de Vidal, José María Vergara, Mariano Miguel de la Parra, y José Dimayuga (expediente en AGN). El Arzobispo de México Don Francisco Javier De Lizana, concede licencias eclesiásticas para el establecimiento de la Cofradía y el 16 de Julio del mismo año el Virrey Gobernador Don Pedro Garibay, junto con el Arzobispo de México, conceden licencia para construir la Capilla.
En Agosto de 1810 un fuerte huracán hizo levantar el mar hasta bañar con sus olas las paredes del Templo. Inmediatamente se comienza la construcción, que quedará interrumpida por la Guerra de Independencia. Parecía una premonición, pues ese mismo año la Feria de la Nao de China fue suspendida, en el horizonte se avistaban ya los nubarrones de la guerra de Independencia.
El 20 de Octubre de 1810 Morelos recibe la orden de apoderarse de Acapulco por parte de Don Miguel Hidalgo y Costilla. El 11 de noviembre, Morelos acampa en Pie de la Cuesta. El 13 de Noviembre, Ocurre el primer enfrentamiento entre las fuerzas de Morelos y las de Luis Calatayud en El Veladero. El 14 y 15 de Noviembre, Morelos acampa en el Aguacatillo y ocupa el Paso Real de la Sabana. El 17 de noviembre, Morelos expide un bando en el Aguacatillo por el que se suprimen la esclavitud y las castas. El 3 de Mayo de 1811. Morelos nombra a Hermenegildo Galeana su Lugarteniente cuando se encuentran en la Sabana.
La campaña militar que el Generalísimo Don José María Morelos y Pavón lanzó contra el Puerto y el Castillo de San Diego provocan grande incertidumbre en los habitantes de Acapulco, así como también las tropas que la guarnecían, las autoridades y vecinos elevaron plegarias para que volviera la paz en la Nueva España y puestos de acuerdo, celebraron con toda solemnidad funciones religiosas en honor de la Virgen Nuestra Señora de la Soledad, el 8 de Diciembre de 1812 se juró en el Castillo de San Diego por Generala de las Tropas Realistas de Acapulco y Patrona de la Ciudad, a Nuestra Señora de la Soledad, en presencia de la oficialidad y el vecindario.

lunes, 12 de noviembre de 2012

EL CONTEXTO ECLESIAL EN EL QUE SE PROCLAMA A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD PATRONA DE LA CIUDAD Y DEL PUERTO DE ACAPULCO




EL CONTEXTO ECLESIAL EN EL QUE SE PROCLAMA A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD PATRONA DE LA CIUDAD Y DEL PUERTO A INICIOS DEL SIGLO XIX.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         El próximo Sábado 8 de Diciembre de 2012, se cumplen 200 Años de la Proclamación de Nuestra Señora de la Soledad como Patrona de la Ciudad y del Puerto de Acapulco.
Será conmemorada especialmente la efemérides, en la celebración del Día de la Bahía de Santa Lucía 2012, el Jueves 13, en atención a la apabullante festividad Guadalupana.
Están todos invitados al evento que se desarrolla principalmente en el Parque de la Reina, conocido también como Plaza Heroica Escuela Naval en punto de las 5 de la tarde, cuando el Arzobispo de Acapulco Monseñor Carlos Garfias Merlos Celebra la Santa Misa de Santa Lucía, Virgen y mártir; y posteriormente, autoridades Civiles y Navales realizan un acto cívico. El evento culmina con un acto cultural en el que participan diversas instituciones del puerto y el grupo de motociclistas Aca Riders, que escoltan la Imagen de la Virgen por la Costera Miguel Alemán.
         Tratando de reconstruir el ambiente eclesial del momento de la Proclamación, hace 200 años, podemos decir:
Que coincide con un proceso instruido judicialmente, para alcanzar licencias eclesiásticas y reales, tanto para la construcción y su traslado de una nueva Capilla de Nuestra Señora de la Soledad en Acapulco; como para la erección de una Cofradía y la correspondiente autorización de sus respectivos estatutos. Todo esto envuelto en un período convulso de la historia tanto en España, como en la Nueva España que desembocará en la creación del Imperio Mexicano. Contexto adverso, que hará lento todo el procedimiento, hasta llegar a su cancelación definitiva, por respuestas que nunca llegaron. Cuando el 22 de Febrero de 1822, la Regencia del Imperio Gobernadora Interina por falta de Emperador, decreta: “Que se suspenda este asunto hasta que se resuelva sobre Patronato” (cfr. Archivo General de la Nación).
Simultáneamente, se desarrolla un proceso de consulta para la creación de un Obispado en la costa del Mar del Sur o de Acapulco, entre los años 1800-1805, que progresivamente se irá afinando en la conceptualización de una Provincia del Mar del Sur o de Acapulco (título histórico). Y posteriormente, en los años 1842-1856, se deciden por la Sede de Chilapa, en atención “a lo templado de su clima” (Cfr. Archivo General de la Nación).
Mientras tanto, el vecindario de Acapulco, cuando solicita licencia para construir y trasladar nueva Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, el 28 de Junio de 1809, alega como motivos: el lugar indecente donde se encuentra la Capilla (junto a una Pulpería); el estado ruinoso de la Capilla; lo reducido del terreno; y sobre todo la devoción de los fieles –que aportan bastantes limosnas-, “principalmente entre los navegantes que fondean sus naves en la Bahía”. ¡Atención! Capilla, quiere decir que la Parroquia se llamaba de otra manera.
Cuando el Padre Pascual Apreza, en 1889, elabora el Directorio (informe general) de la Parroquia, transmite la información que: desde los años 10 hasta el 22, el Cura José María Morelos se apoderó del Curato, que no contaba todavía de Templo, ni altar, ni urna. Otra noticia histórica, transmitida por la Revista Catedral, impresa en 1953 en la Ciudad de Chilapa, confirma la especie, en el sentido de que no estaba en funciones el Templo Parroquial, porque un fuerte huracán lo afectó en Agosto de 1810. Y en ese mismo tenor, otra noticia más, nos confirma que la construcción de la Capilla de Nuestra Señora de la Soledad quedó interrumpida por la guerra de Independencia.
Con todo esto, se entiende, que el juramento, con el que se proclama a la Virgen de la Soledad como Generala de las Tropas Realistas, y Patrona de la Ciudad y del Puerto, el 8 de Diciembre de 1812, tuvo lugar en el Fuerte de San Diego, donde se encontraba resguardada la Sagrada Imagen, pues su Capilla se encontraba inhabilitada; y el Templo Parroquial tampoco existía.

jueves, 21 de junio de 2012

JUBILEO DE PLATA SACERDOTALES DEL PARROCO, EN EL BICENTENARIO DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO


LAS BODAS DE PLATA SACERDOTALES DEL PARROCO, EN EL BICENTENARIO DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD DE ACAPULCO: PRESBITERO PEDRO TORRES GARCIA.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

           En el espléndido marco que nos dan los 200 Años de la Proclamación de Nuestra Señora de la Soledad de Acapulco, como Patrona de la ciudad y del puerto,  que se cumplirán el próximo 8 de Diciembre, el Viernes 29 de Junio de 2012, en la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, fecha en la que confluyen un buen número de aniversarios, el actual Párroco del Sagrario-Catedral celebrará 25 Años de Ordenación Presbiteral.

         El Padre Pedro Torres, poseedor de una meteórica carrera eclesiástica, nació a las 17 horas del 20 de Mayo de 1962 en el Sanatorio Santa Catalina, en la perla tapatía, Guadalajara, Jalisco. Segundo hijo de Agustín Torres Lobatón (+) y de Ofelia García Rubalcava. Sus hermanos: Irene, Agustín, José Guadalupe, Rafael (+), Gregorio de Jesús e Ignacio.

         Recibió el Sacramento del Bautismo el 24 de Junio de 1962 de manos del Presbítero José Nepomuceno Gaitán, en la Parroquia de Santiago Apóstol, Tequila, Jalisco.

Recibió el Sacramento de la Confirmación el 28 de Agosto de 1962 de manos del Primer Obispo de Acapulco, el Siervo de Dios, Monseñor José Pilar Quezada Valdés, en la Parroquia de San Antonio de Padua, Colonia Hogar Moderno, Acapulco, Gro.


Recibió la Primera Comunión en la Parroquia de Santa María de Guadalupe, en el Fraccionamiento Mozimba en Acapulco, Gro. el 29 de Junio de 1968 de manos del Señor Cura Don Guillermo Olmedo Jaimes, de quien fue su monaguillo y a quien debe su vocación al Presbiterado.

Pedro nació espiritualmente en la Parroquia de Mozimba, y será el ejemplo del Padre Olmedo, quien siembra el primer anhelo vocacional. 

“Perico”, era llamado en Mozimba, por quienes lo conocimos desde pequeño, acudía a la vida parroquial diariamente, acompañando a sus tías las señoritas Lupita y Margarita, quienes fueron pilares fundamentales de la vida eclesial parroquial (catequistas, secretarias, etc.), y acompañando a su Papá Agustín, quien fue fundador de la Sección de Adoración Nocturna Mexicana. Todos sus hermanos, igualmente, fueron monaguillos del Padre Olmedo, y activos miembros de la Parroquia. Pedro, ya desde niño es recordado con afecto por las Hermanas Carmelitas Misioneras de Santa Teresa, que atienden el entrañable Sanatorio el Sagrado Corazón de Jesús, por recibir a las peregrinaciones en la antigua capilla de Guadalupe, y por ser activo catequista.

         Realizó sus primeros estudios en la Escuela Primaria Federal Urbana Apolonio Castillo en la Colonia Hogar Moderno, en Acapulco, Gro. de 1968 a 1974.

         Ingresó al Seminario del Buen Pastor de Acapulco en Septiembre de 1974, para la instrucción Secundaria que realizó en el Colegio Zumárraga. Desde entonces fue tutelado por el entonces Obispo de Acapulco, Monseñor Rafael Bello Ruiz, de feliz memoria; y de quien se convertirá en cercanísimo colaborador hasta su muerte. Monseñor Bello será quien vaya modelando, con el fino tacto  de un buen pastor, el diamante en bruto, para darle su brillo, y elaborar una fina alhaja.



Estudió la Preparatoria en el Instituto Gilberto L. Guajardo, en el Fraccionamiento Las Playas, Acapulco, Gro. Desde aquél entonces fue confirmando su liderazgo natural, que le hizo estar al frente de muchas encomiendas en la vida interna del Seminario. Quien esto escribe, recuerda nítidamente cómo, para poder participar en mi primer preseminario, el entonces seminarista Pedro Torres, con toda formalidad, acudió a mi casa a hablar con mi Madre, para pedir el permiso correspondiente, y alcanzando el anhelado objetivo vocacional.

Pasó al Seminario Conciliar de México para sus estudios de Filosofía, y posteriormente al Seminario Interregional del Sur en Chilpancingo, Gro. para los primeros años de Teología, posteriormente, al Seminario Regional del Sureste, en Tehuacán, Puebla, para la terminación de la teología.

         Recibió la Ordenación Presbiteral el 29 de Junio de 1986 en la Parroquia de San Cristóbal, en la Colonia Progreso, Acapulco, Gro. de manos de Monseñor Rafael Bello Ruiz, Arzobispo de Acapulco.

Celebró su Primera Eucaristía el 30 de Junio de 1986 en la Parroquia de Santa María de Guadalupe, en el Fraccionamiento Mozimba, Acapulco, Gro.

         Alcanzó la Licenciatura en Teología Dogmática en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz, en Roma de 1988 a 1990, con los Padres de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, de quienes se ha sentido muy estrechamente acompañado.



         Record de nombramientos:

Ø 2 de Febrero de 1988: Nombramiento de Director Espiritual del Seminario del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 10 de Septiembre de 1990: Nombramiento de Responsable y coordinador del grupo de seminaristas de Acapulco en el Seminario Regional del Sureste en Tehuacán, Puebla.
Ø 17 de Noviembre de 1990: Nombramiento de Vicario Parroquial de San Pedro Apóstol en Petatlán, Gro.
Ø 4 de Marzo de 1992: Nombramiento de Vicerrector del Seminario Menor del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 4 de Diciembre de 1992: Nombramiento de Ecónomo del Seminario del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 3 de Noviembre de 1993: Nombramiento de Vicario Episcopal para la Vida Consagrada.
Ø 6 de Enero de 1994: Nombramiento de Ecónomo Diocesano.
Ø 17 de Julio de 1995: Nombramiento de Postulador de la Causa de Canonización del Siervo de Dios Monseñor José Pilar Quezada Valdés, Primer Obispo de Acapulco.
Ø 16 de Diciembre de 1996: Nombramiento de Capellán de las religiosas Siervas de Jesús Sacramentado y del Instituto Gilberto L. Guajardo en el Fraccionamiento Las Playas, Acapulco, Gro.
Ø 12 de Octubre de 1997: Nombramiento de Vicario Parroquial de Santa María de Guadalupe en el Fraccionamiento Mozimba, Acapulco, Gro.
Ø 29 de Junio de 1998: Nombramiento de Rector del Seminario del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 12 de Octubre del 2000: Nombramiento de Vice Ecónomo y Responsable de los asuntos de la Asociación Religiosa y sus derivadas.
Ø 11 de Noviembre del 2000: Nombramiento de Administrador Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús en el Fraccionamiento Costa Azul, Acapulco, Gro.
Ø 29 de Junio del 2001: Nombramiento de Párroco del Sagrado Corazón de Jesús, en el Fraccionamiento Costa Azul, Acapulco, Gro.
Ø 29 de Junio del 2001: Nombramiento de Ecónomo y Profesor del Seminario Mayor del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 17 de Agosto del 2001: Nombramiento de Ecónomo Diocesano.
Ø 4 de Agosto del 2004: Nombramiento de Censor Teólogo para la Causa de Canonización del Siervo de Dios José Pilar Quezada Valdés, Obispo y confesor.
Ø 25 de Enero del 2005: Nombramiento de Párroco de Nuestra Señora de la Soledad, y Sagrario-Catedral de Acapulco, Gro.
Ø 1 de Junio del 2005: Nombramiento de Decano al frente del Decanato San Juan María Vianney.
Ø 7 de Agosto de 2006: Nombramiento de Asistente Eclesiástico Diocesano de la Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo.
Ø 2 de Julio de 2008: Nombramiento de Profesor del Seminario del Buen Pastor de Acapulco.
Ø 15 de Febrero de 2010: Nombramiento de Miembro del Colegio de Consultores.

Siempre cercano colaborador de obispos y arzobispos, ha estado muy de cerca en todos los acontecimientos eclesiales diocesanos, en primera línea de batalla. Pero sobre todo, se le agradecerá siempre por su dedicación esmerada para con nuestro bien recordado Arzobispo Monseñor Rafael Bello Ruiz.

Generoso para quien lo ha necesitado. Atento a las necesidades de sacerdotes y laicos enfermos. Excelente administrador de los bienes de la Iglesia. Corrección y exigencia equilibrados en su persona.

¡Felicidades Padre Pedro Torres García! ¡Ad multos annos!