José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.
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domingo, 21 de noviembre de 2010

JUICIO HISTORICO-TELOGICO DE LA IGLESIA GUERRERENSE SOBRE LA REVOLUCION MEXICANA.

JUICIO HISTORICO-TEOLOGICO DE LA IGLESIA GUERRERENSE SOBRE LA REVOLUCION MEXICANA.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

La Iglesia Católica "Madre y Maestra de Humanidad" otorga a sus obispos el ministerio de la enseñanza. Y como Maestros, atentos a la realidad en la que la Iglesia está inmersa, "con ojos de pastores y cristianos", ejercen un discernimiento que, puesto al servicio de todo hombre y mujer de buena voluntad, norma las conciencias.
 Tocará al dignísimo Obispo de Chilapa Monseñor Juan Francisco Regis Campos y Angeles, ejercer este juicio histórico-teológico sobre la Revolución mexicana, que le toco palpar durante su ministerio espiscopal.
 Recogiendo las esperanzas y los sufrimientos, las luces y las sombras del pueblo guerrerense, envía la Circular N. 28 que transcribimos, y que tomamos del Libro de Circulares Diocesanas -en nuestras manos- de Septiembre de 1893 a Enero de 1932, manuscrita en una primera parte por el Señor Cura Párroco de Tlacoachistlahuaca, Presbítero Rafael M. Salmerón. "Al margen una inscripción que dice:
 Gobierno Eclesiástico del Obispado de Chilapa, Circular Número 28.
 Al fondo; Hace dos años, poco más, que pesa sobre nosotros especialmente sobre nuestra Diócesis el azote divino de la guerra, particularmente en algunas parroquias, ha causado pérdidas incalculables de vidas, honras y haciendas. Se ha conmovido hasta sus cimientos el orden social y se han hecho a un lado el temor de Dios y la observancia de su Divina Ley. En la tempestad de las pasiones desencadenadas se han conmovido hasta los más antiguos y sagrados afectos, que por don especial del Espíritu Santo, conserva nuestra grey como su más preciado tesoro, quitándose con muerte afrentosa y violenta dos de nuestros antiguos párrocos a quienes en otras circunstancias habían dispensado siempre con su veneración y cubierto con velo caritativo sus palpitantes flaquezas (Se refiere a los sacerdotes acribillados por el rumbo de la Costa Chica Rafael Salmerón y guillermo Cervantes Cfr. Román Juan Guadarrama Gómez, Notas Eclesiásticas del Estado de Guerrero, Tipografías Editoriales, México, 1992, p. 212). Dos feligresías se han manchado con sangre sacerdotal, que temo, y con fundada razón, pida constantemente venganza al cielo, y temo que Jesucristo cumpla con la eterna firmeza de sus juramentos, su antigua amenaza de ver tierno y solicito por sus ungidos como por la pupila de sus ojos. Las noticias descriptivas que me vienen de los curatos rayan en lo increíble: la propiedad, la vida y hasta el pudor han sido las victimas que se han sacrificado en la presente lucha, dejando muchos huérfanos sin abrigo y sin hogar, muchas familias sin su pan y a muchas jóvenes despojadas del mejor armamento que las hacía hermosas delante de los hombres y principalmente delante de Dios. Con mucho retraso nos llego una excitativa piadosa y muy de nuestro agrado, y reclamado por nuestras necesidades, de unir nuestras oraciones a la deprecación general de toda la Republica, tristemente conmovida por lo que en su fe y antigua piedad conceptúa como castigo merecido por sus pecados, y bien hubiera yo querido disponer algo para unir nuestras plegarias a las de todo nuestro país; pero llegamos a los extremos de perder hasta las facilidades de comunicarnos; y apenas aisladamente puedo determinar algo en ese orden, así en esta ciudad como en varias parroquias para mover la piedad del Altísimo, por intercesión de María Santísima y de nuestros Ángeles tutelares, para alcanzar propiciación por nuestras iniquidades, especialmente las de todos los que estamos consagrados al servicio de Dios, para que aparte de nosotros su indignación y nos devuelva mejores días. Ahora vengo a exhortaros, con todo el peso de nuestra común aflicción, para que hagan un Triduo de preparación para la Navidad, encaminado a conseguir el remedio de las presentes necesidades. Haciendo uso nuestras propias facultades y de las que se han alcanzado de la Delegación Apostólica con motivo de la Depuración Nacional, quiero que el primer día del Triduo sea dedicado al Arcángel San Miguel, el segundo a la Santísima Virgen de Guadalupe y el tercero al Espíritu Santo, votivando si lo permite el Rito; exponiendo el Divinísimo Señor Sacramentado, y predicando todos los días explicaciones vivas que conmuevan el corazón de sus feligreses al arrepentimiento de sus pecados y al inclinar la mirada cariñosa de Dios sobre nuestra patria. Las obras que hicieren con este carácter de público y universal desagravio, me harán favor de comunicármelas para formar con ellas un Tesoro espiritual que remitiré a la Junta que en México se promueve esta obra urgente, como me lo ha recomendado, para que pueda mandarlos a su tiempo al Santo Padre, a quien se le ha suplicado aplique una Misa por intensión de estos sus hijos de la remota México que se precia de serlo amante y sumisa como lo fueron sus antepasados. Las infortunadas víctimas de la guerra, cuyo número no se ha podido apreciar, pero que según los datos que se han obtenido y que cada días es grande; y ya que no pudimos en cumplimiento de nuestro deber sacerdotal, estar cerca de ellas para presentarles los auxilios ingentes de nuestro Sagrado Ministerio, os encargo que pasada la Pascua de Navidad, les hagáis todos los sufragios que nuestra piedad os dicte; pero siempre en unión de nuestros queridos feligreses, siquiera una Misa y comunión general.
 Esta Circular la transcribirán en el Libro respectivo y me acusaran el recibo acostumbrado.
 Dios guarde a ustedes muchos años. Chilapa, Noviembre de 1912.= + Francisco Obispo de Chilapa.= por mandato del S.S Ilma. Antonio Hernández Canónigo Secretario. = Rubricas. Certifico ser copia fiel de su original. Tlacoachistlahuaca, Noviembre 16 de 1912.

LA REVOLUCION MEXICANA Y LA PARROQUIA DE ACAPULCO.

LA REVOLUCION MEXICANA Y LA PARROQUIA DE ACAPULCO.
 Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

Por el análisis de diversos documentos existentes en archivo, que van de 1900 a 1912, la Parroquia de Acapulco, que ya utiliza el título de Nuestra Señora de la Soledad, parece ser un remanso de paz, nada deja entrever la llegada de ese nuevo vendaval que caerá sobre toda la República: LA REVOLUCION MEXICANA.
El Siglo XX inicia conociendo el ministerio de Párroco de uno de los más ilustres Presbíteros que han atendido la Parroquia de Acapulco: Don Antonio Hernández y Rodríguez, quien será Párroco de Acapulco desde 1899 hasta el 18 de Marzo de 1905. Este ilustre Párroco será nombrado el 20 de Octubre de 1908 Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado de Chilapa, Vicario General después, y posteriormente Obispo de Tabasco, bajo el régimen del sangriento persecutor de la Iglesia el Gobernador Garrido Canabal; teniendo como Secretario a San David Uribe Velazco.
Le tocará precisamente a este Señor Cura Antonio Hernández, colocar la Primera Piedra del actual Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Soledad, el 1 de Enero de 1901, siendo padrinos Flavio Mendoza, Guadalupe Bello de Orbe –esposa del Gerente de la “Casa Alzuyeta”-, Eduviges Muñuzuri, Cristina Sutter, Rosalía Pintos, etc.
El 15 de Enero de 1901, se abrió de nuevo la Escuela San Luis Gonzaga, a cargo de ese mismo Párroco, que en su primer período la habría fundado, y que ocupaba la sala principal de la Casa Cural.
En ese mismo año 1901, a solicitud del mismo Párroco, el Ilustre Señor Obispo de Chilapa el Siervo de Dios Monseñor Ramón Ibarra y González, organizó una Misión de Sacerdotes de la Diócesis que dieron misiones en varios pueblos de esta Foranía de Acapulco, principalmente en los pueblos que habían apostatado, adhiriéndose a un falso sacerdote –que al parecer era pastor protestante norteamericano- llamado Carlos Agustín Miller, quien con astucia e hipocresía atraía a los fieles incautos, predicando contra la autoridad eclesiástica tanto parroquial como episcopal y hasta contra el Papa y de un modo insolente contra los derechos de la administración parroquial y contra los diezmos. La Circular N. 295 del 12 de Septiembre de 1901 mandaba clausurar todos los templos y capillas profanados por el ministerio sacrílego de ese tal Miller.
En 1902, rigió la Catedra de Chilapa Monseñor Próspero Alarcón Sánchez por 235 días. El 31 de Diciembre tomó posesión como Arcediano de la Diócesis de Chilapa el Muy Ilustre Señor Canónigo Don Rodrígo Herrera.
El quinto Obispo de Chilapa, Monseñor José Homobono Anaya Gutiérrez, jalisciense trasladado de Sinaloa el 9 de Noviembre de 1902, murió repentinamente el 10 de Diciembre de 1906. A éste Obispo de tocó Ordenar Sacerdote al futuro Obispo de Chilapa Leopoldo Díaz Escudero, el 21 de Septiembre de 1903. Al fallecer repentinamente, tuteló la Diócesis de Chilapa Monseñor Alarcón Sánchez, por 285 días.
En 1902 un fuerte terremoto derrumba el Templo Parroquial de Acapulco.
El 18 de Marzo de 1905 tiene lugar la Visita Pastoral del Obispo de Chilapa Monseñor José Homobono Anaya y Gutiérrez a la Parroquia de Acapulco, y “concede cincuenta días de indulgencia a quien rece Credo y dé limosna para el culto a la Virgen de la Soledad”.
En 1906 tiene lugar la fundación de la Escuela particular Altamirano, por la Señorita Directora Felícitas Jiménez, originaria de Tixtla y exalumna del Colegio del Verbo Encarnado, regido por las Religiosas Teresianas españolas en Chilapa.
El sexto Obispo de Chilapa, Monseñor Juan Francisco Regis Campos y Ángeles, originario de Actopan, Hidalgo, tomó Posesión Canica el 15 de Octubre de 1907. Trajo de Francia a los Padres Eudistas como profesores del Seminario Conciliar (1911-1918).
El 15 de Noviembre de 1909, Monseñor Campos anuncia su Visita Pastoral a la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad de Acapulco y Vicaría Foránea del mismo nombre a cargo del Presbítero Ezequiel López, y sus congregaciones de Pie de la Cuesta y La Sabana permaneciendo en la feligresía once días. El Acta de la Visita habla de un terremoto en julio anterior con muchos damnificados. La Visita la realiza ayudado por el Cura de Coyuca de Benítez Presbítero Miguel Castellanos; y por el Cura de Dos Arroyos Presbítero Abraham Flores y Hernández.
El Presbítero LEOPOLDO DIAZ ESCUDERO será Párroco de Acapulco del 18 de Agosto de 1910 hasta 1920. Posteriormente será nombrado Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado de Chilapa, y más adelante será Obispo, su Causa de Canonización está en proceso.
El 18 de septiembre de 1910, por mandato del Obispo de Chilapa, se realizan en toda la diócesis Misiones y ejercicios espirituales, por lo tanto también en la Parroquia de Acapulco, con motivo del Centenario de la Independencia de México, concediendo siete años y siete cuarentenas de perdón, por cada uno de los días de estos piadosos ejercicios.
Una Circular N. 14 del Obispado de Chilapa, da cuenta de un altercado, cuando el Gobierno del Estado intenta imponer una Patente Profesional a los sacerdotes, que el Obispo recusa en tiempo y forma y queda sin efecto.
Al ser asesinado el Presidente Madero, nuevos disturbios se suscitaron en la Nación, que propiciaron toda clase de desmanes, se tiene conocimiento que en el Estado de Guerrero, fueron acribillados los sacerdotes Rafael Salmerón y Guillermo Cervantes, por el rumbo de la Costa Chica. Ese mismo año, los figueroístas asaltaron al Obispo Antonio Hernández y Rodríguez, cuando se dirigía a tomar posesión de su Obispado en Tabasco, quitándole la suma de trescientos pesos. Igualmente cometieron el delito en la persona del Obispo Campos y Ángeles, a quien secuestraron en el poblado de Quetzalapa (Costa Chica), donde el Prelado les entregó fuerte suma, confinándolo en su domicilio.
El séptimo Obispo de Chilapa, Monseñor José Guadalupe Ortíz, originario de Mómax, Zacatecas, es trasladado por el Papa Pío XI lo traslada de Zacatecas tomando Posesión Canónica de Chilapa el 6 de Octubre de 1923; y se separa de la Diócesis el 3 de Mayo de 1926, a causa de la persecución de Calles.
El Presbítero Florentino Salomé de Altagracia Díaz será Párroco de Acapulco de 1920 hasta después de 1953. Gozará de una grande estimación de parte de todos los fieles del puerto, particularmente de los pueblos sufragáneos que visitaba con mucho gusto y con frecuencia.
En 1922 en el Estado de Guerrero, surgieron las usuales discordias políticas sobre todo en los distritos de Tabares y Álvarez donde el movimiento felicista tomó fuerza. En Noviembre de ese año, el Coronel Francisco López, comandante del 68 Regimiento de Caballería con sede en Chilapa, le pidió al Obispo Campos y Ángeles, que formara un Colegio en Ometepec, aprobando la sugerencia Monseñor Campos rogó a la Madre Benedicta Sánchez, arir ese centro educativo, y en Diciembre, 12 religiosas del Verbo Encarnado, con ayuda del Padre Alfredo Nájera Salazar, organizaron el Colegio Juana de Matel.
Para 1926, siendo adversad a la Iglesia Católica las Leyes Mexicanas, el Curato de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad fue expropiado, posteriormente el predio fue ocupado por particulares, y más adelante por la Biblioteca Pública Alfonso G. Alarcón.
El 12 de Noviembre de 1927, a las seis de la tarde entraron a la ciudad y puerto de Acapulco los primeros doce automóviles.